El lowcost educativo en África

Los lugares remotos saltan al vacío dos veces al día: una primera, para dejar atrás la anarquía silenciosa de poder alterar el orden; y una segunda, para visibilizar su forma de vida. No obstante, entre salto y salto se cuelan defraudadores que se esconden para aprovechar la fuerza cinegética del movimiento. Es algo extensible a varias regiones del planeta. También en África.
Andrea López. http://andrealopezalvarez.blogspot.com.es/

 

En las zonas rurales, esas donde los encuestadores mundiales no llegan, se observa con detalle cómo ciertas casas acomodadas con pinturas blancas, azul cielo o verde, anuncian el nombre de una pequeña escuela. También en los suburbios (slums) de las ciudades. Son setas con metástasis. Se reproducen. Son privadas. Son de bajo coste aunque la mayoría son muy similares a las escuelas gubernamentales. Por lo general, consisten en un esquema de un solo maestro/a sin acceso a la capacitación o los materiales adecuados. Y utilizan el mismo sistema omnipresente y que tan pésimos resultados ha dado en países europeos: se escribe algo en la pizarra y los estudiantes lo repiten al unísono. ¡Pero qué divertido es estudiar!

Bridge International Academies: la madre del cordero

Nimi Hoffman, un estudiante de doctorado en la Universidad de Rhodes (Sudáfrica) quien investiga principalmente a las comunidades intelectuales panafricanas, publicaba recientemente un artículo en el que planteaba una pregunta que se encuentra en la encrucijada para muchos sectores en los últimos meses: ¿Se debería permitir que la ONG Bridge International Academies experimente con los niños y niñas africanos? Bridge es una organización educativa estadounidense que está respaldada por el Banco Mundial, Bill Gates (Microsoft), Mark Zuckerberg (Facebook) y algunos otros magnates, y que ha sido el centro de la controversia.

Según el informe de Hoffman: “Bridge ofrece educación de mala calidad en edificios inseguros, con falta de higiene, y su plan de estudios está separado del contexto del país”. Una bomba informativa. Aunque el asunto no acaba aquí: los programas de educación de Bridge se llevarán a cabo en Liberia como un ensayo controlado y aleatorio (léase un experimento) para ver el impacto que puede tener en el sistema educativo de este país.

La elección de Liberia tampoco es casual.

Su sistema educativo se encuentra todavía en ruinas después de una brutal y destructiva guerra civil que se alargó 14 penosos años y que provocó la huida o la muerte de una gran parte de la mano de obra cualificada. La infraestructura también fue destruida. Además, la crisis del ébola, que se declaró en 2014, ha afectado de forma transversal a la economía del país con un saldo de 4.800 fallecidos y más de 10.600 infectados: cosechas abandonadas, un sistema frágil de salud, y falta de inversión extranjera.

En octubre está previsto que tengan lugar los comicios para sustituir a Ellen Johnson Sirleaf al frente del país desde 2005. Dos serán las candidaturas fuertes: por un lado, la de Joseph Boakai, actual vicepresidente y miembro del Unity Party (UP); por otro lado, la de George Weah, del partido Congress for Democratic Change (CDC) y actual senador en el condado de Montserrado, que incluye a la capital Monrovia. Tanto Boakai como Weah, quien ha sido hasta el momento el único africano en ganar el prestigioso Balón de Oro de la FIFA al mejor futbolista del mundo, tendrán que hacer frente a un acontecimiento delicado: la retirada completa a inicios de junio, y después de 13 años, de las tropas de la Misión de Naciones Unidas en Liberia (Minul). Sin duda, una prueba de hierro para comprobar si el país está preparado para unas elecciones libres, abiertas y democráticas.

La oferta: matrícula escolar por 5€ al mes

El modelo de esta ONG tiene su piedra filosofal en la tecnología a través de la cual los maestros implementan lecciones estandarizadas con tablets en mano. ¡Uy! Qué casualidad que los señores de Facebook y Microsoft abanderen “este proyecto de desarrollo”. De forma que Bridge contrata a expertos en educación para que escriban los contenidos, pero el papel del personal en las aulas es simplemente entregar ese contenido a la clase. Nothing more. Esto le permite a la ONG reducir costos, ya que puede contratar a los y las “maestros” que no tienen títulos universitarios. Es decir, más que docentes, este programa forma durante cinco semanas a monitores que saben interpretar bien el guion establecido que, por cierto, está diseñado por la agencia estadounidense de cooperación, la USAID.

Para mantener los reducidos precios de matrícula (unos 5€ al mes) la ONG necesita clases muy numerosas con una ratio ideal de 40 a 50 alumnos y alumnas. La infraestructura física es modesta, a menudo construida simplemente de chapa y madera, que puede ser levantada en unos pocos días. Según Bridge: “ofrecemos a las familias pobres una opción para obtener una educación de calidad para sus hijos a un módico precio y en un entorno donde las escuelas públicas libres son a menudo superpobladas, escasas e ineficaces”. Esto suena bien, ¿no?

Andrea López. http://andrealopezalvarez.blogspot.com.es/

 

¿Cuáles son las objeciones a este modelo y por qué?

  1. Los maestros son robots que se limitan a leer y se ha demostrado que no es la mejor manera de que los niños aprendan porque a) desalienta tanto la interacción del estudiante con el profesor como con los demás b) suprime el pensamiento crítico c) fomenta el aprendizaje de memoria. Bridge se ampara afirmando que son una alternativa para maestros desmotivados y escuelas no regladas. En este sentido, los sindicatos de Kenia se han organizado para la protesta y en Uganda, el Tribunal Supremo ordenó el pasado noviembre el cierre de nada menos que 63 de estas escuelas. Acción, reacción.
  1. Lejos de la apariencia, las tasas de matrícula no son tan baratas como parecen, ya que 5€ al mes es prohibitivo para la mayoría de las familias empobrecidas que a menudo tienen más de un niño que va a la escuela. Una declaración conjunta de varias organizaciones de la sociedad civil en Kenia y Uganda se oponía a este modelo educativo. Teniendo en cuenta que un salario básico puede rondar los 70€ mesuales (con suerte), el envío de, por ejemplo, tres niños a una academia Bridge supondría el 24 por ciento de los ingresos mensuales. Sin contar transporte o comida.
  1. La afirmación de que estas “escuelas revolucionarias low costfuncionan mejor que las escuelas del gobierno parece ser un estudio encargado por la propia empresa.
  1. La posibilidad de una privatización masiva del sistema educativo en Liberia es un atentado premeditado: se busca una agenda ideológica mundial racionalizada en el fracaso de los gobiernos, que son los que tienen que garantizar educación pública de buena calidad para su ciudadanía. Por lo tanto, la externalización de la educación por completo es una grave violación contra los derechos humanos en toda regla.

Tiempos coloniales que no han cambiado tanto

Como subraya Hoffman, el tema de las escuelas Bridge plantea importantes cuestiones sobre la ética de la experimentación en niños y niñas africanos, que conecta directamente con la historia de los experimentos coloniales en África. Esta firma estadounidense se ha expandido rápidamente desde 2008 y cuenta con 450 escuelas privadas en Uganda, Kenia, Nigeria y la India, y ahora, como se ha descrito, con planes ambiciosos en Liberia.

La forma y el contenido de la educación en África desde la introducción del sistema de estudio occidental ha reflejado la cosmovisión del país colonizador. Es una evidencia. En el nivel de la escuela secundaria, por ejemplo, era inevitable porque el alumnado africano que quería cursar sus estudios en el extranjero debía cumplir los requisitos de los colonos. Algo que Jean Paul Sartre, en el prólogo del libro de Frantz Fanon Los condenados de la Tierra (1961) explicaba de esta forma: durante la colonización se seleccionaron a jóvenes que serían formados en las metrópolis (Francia, Inglaterra, Portugal o España) con unos pensamientos políticos y económicos determinados para que cuando volvieran a sus respectivos países de origen y formaran parte de las independencias… tuvieran la mente reseteada.

Los exámenes de certificación influyeron sin duda en el currículo de la escuela secundaria. El medio de instrucción era la lengua del poder colonial y los diversos planes de estudios estaban completamente alejados de las necesidades nacionales para el futuro desarrollo de África. De hecho, los programas de estudios pusieron mucho énfasis en la autoridad del maestro que dominó y virtualmente dirigió todas las actividades en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

¿Y qué pasó? Pues que se desarrollaron unos síntomas que bien podrían ser los del sistema educativo del Estado Español heredado del dictador Francisco Franco: las diferencias individuales, así como las capacidades de cada alumno y alumna, no fueron consideradas; no se fomentaron ni las heterogeneidades de los talentos, así como tampoco se fomentó la clasificación en diferentes corrientes académicas y vocacionales; la enseñanza fue expositiva y autoritaria, y el aprendizaje fue de aceptación receptiva y sumisión al conocimiento; las y los estudiantes fueron, por lo tanto, oyentes pasivos que no participantes en el proceso. La historia se repite con Bridge que es financiada por organismos internacionales y grandes empresas privadas.

Pero no es solo la crítica al modelo de esta oenegé. Muchos de los jóvenes profesores expatriados que buscan ampliar sus miras en algún proyecto educativo local de un pueblo de Zambia, Kenia o Ghana continúan sin tener el conocimiento del entorno africano como tal, y sigue siendo difícil que los materiales de aprendizaje sean fácilmente comprensibles para las y los estudiantes. Pero se les deja enseñar como en un laboratorio.

Por ejemplo, ¿cómo relacionarían los africanos la geografía de Gran Bretaña, la literatura latinoamericana o la historia del Imperio francés con su entorno? ¿Es relevante este contenido para un chico de 12 años o para una niña de 13? ¿Si nosotros no lo hemos estudiado a la inversa, por qué ellos sí lo tienen que hacer? Resulta claro que los africanos y africanas fueron alienados de su ambiente a través de la educación colonial. Ahora puede ocurrir lo mismo.


Sebastián Ruiz es periodista e investigador especializado en medios de comunicación y cine en el África subsahariana. Doctorando por la Universidad de Sevilla. Coordinador de la sección Cine y Audiovisuales en el portal sobre artes y culturas africanas www.wiriko.org. Analista político sobre actualidad africana en la revista Mundo Negro. Forma parte del consejo de redacción de Pueblos – Revista de Información y Debate.


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