Propuestas de transición a economías y sociedades postcapitalistas. De resistencias, regulaciones y alternativas

Con la expansión del capitalismo global y el aumento del poder de las grandes corporaciones se han multiplicado por todo el planeta las luchas sociales que ponen en cuestión la centralidad de las empresas transnacionales en el modelo de “desarrollo”. En las últimas décadas, confrontando la visión hegemónica que sitúa al crecimiento económico y al sector privado como pilares del “progreso” para toda la sociedad, han surgido múltiples procesos de resistencia que se enfrentan a la creciente mercantilización y privatización de cada vez más esferas de nuestra vida. Junto con todas estas experiencias, impulsadas en buena medida por organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales emancipadores, han cristalizado también distintos paradigmas y marcos de referencia alternativos a la modernidad capitalista.

Alternativas para disputar el poder, el ser y el saber a las transnacionales

Quienes asistieron al nacimiento de las primeras compañías comerciales en Holanda en el siglo XVII, quienes vivieron la aparición de las fábricas textiles en Manchester en el siglo XIX, e incluso quienes contemplaron la configuración de las grandes empresas fordistas y de los incipientes conglomerados corporativos estadounidenses a lo largo de los primeros dos tercios del siglo XX, no dejarían de mostrar su asombro ante el poder acumulado hoy en día por las empresas transnacionales. Es más, podríamos llegar a afirmar que el mismísimo Karl Marx (que no fue ni mucho menos ajeno a las dinámicas de centralización y concentración del capital) se quedaría perplejo si pudiera visualizar la dimensión global y el peso que las grandes corporaciones han alcanzado en múltiples aspectos de nuestras vidas, de todas y cada una de las personas y pueblos que vivimos en este mundo globalizado.

Argentina cierra una era, sigue el peronismo

“Si el pueblo fuera feliz y la Patria grande, ser peronista sería un derecho. En nuestros días, ser peronista es un deber. Por eso soy peronista. Soy peronista por conciencia nacional, por procedencia popular, por convicción personal…”. Lo afirmó Evita, “abanderada de los humildes”, como la llamó el movimiento obrero argentino, en una arenga el 17 de octubre de 1949, cuatro años después de que su esposo y líder Juan Domingo Perón fuera liberado de la cárcel por presión del pueblo. Un día que aún se celebra en Argentina como el de la Lealtad Peronista.

Las emisoras comunitarias del Ecuador, a la espera de un nuevo escenario comunicacional

La Ley Orgánica de Comunicación de Ecuador cumple dos años de vigencia en el país andino. La polémica norma, que en su momento fue bautizada por los sectores de oposición como “ley mordaza”, aspiraba a democratizar el acceso a la comunicación de la ciudadanía a través del reparto equitativo del espectro radioeléctrico y el fortalecimiento del sector comunitario. Dos años después de su aprobación, el sector privado mantiene prácticamente la totalidad de la propiedad del radioespectro, mientras que los movimientos sociales critican las dificultades para acceder a la asignación de frecuencias.

La Escombrera de Medellín. Escarbando la verdad, desenterrando la justicia

El miércoles 5 de agosto comenzaron las obras de excavación en La Escombrera, en la Comuna 13 de Medellín (Colombia), en la que algunas personas definen como “la fosa común urbana más grande del mundo”. Quedé con compañeros y compañeras de la Corporación Jurídica Libertad y con la hermana Rosa, infatigables acompañantes de las víctimas de la Comuna 13, en el convento de la Madre Laura. Poco a poco fueron llegando algunas de las ‘Mujeres caminado por la verdad’, un grupo de unas 180 mujeres, familiares de las personas desaparecidas. Sin su tenacidad y determinación nunca se habría llegado al punto en el que nos encontramos ahora.

Un paseo por el Twitter africano

La afirmación de que África sería el “continente móvil”[1] es aún más fuerte de lo que se pensaba. Algunas previsiones sostienen que el uso de Internet en los teléfonos móviles se incrementará 20 veces en los próximos cinco años, algo que supone el doble de la tasa de crecimiento en el resto del mundo. No hay duda de que la gran mayoría de las y los africanos utilizan los móviles para las actividades en línea que otros realizan normalmente en los ordenadores portátiles o de escritorio. ¿Las principales razones? Dos: la económica y la energética, ya que el acceso a la electricidad es una constante en grandes regiones del continente más empobrecido del mundo.