Entre el desarrollismo extractivista y el ‘sumak kawsay’: Íntag como ejemplo del debate sobre desarrollo en Ecuador

Ecuador es el primer país del mundo cuya Constitución reconoce los derechos de la naturaleza e incorpora el pensamiento quechua del 'sumak kawsay', el buen vivir, en busca de la unión entre el bienestar de las gentes y el respeto a la tierra. Sin embargo, distintos proyectos extractivos amenazan la conservación de áreas de gran biodiversidad y enfrentan a las y los 'pachamamistas' con la política desarrollista del gobierno de Rafael Correa.

Miguel Calahorrano, embajador de Ecuador en el Estado español: “Lo más importante es que el pueblo se identifica consigo mismo y cree que puede tener un futuro mejor”

Con más de treinta años dedicados al trabajo y estudio de las energías renovables, Miguel Calahorrano es el embajador de Ecuador en el Estado Español desde enero de 2014. Ingeniero por la Escuela Politécnica de Quito, máster en Energías Renovables (Reino Unido) y doctor en Economía Industrial (Francia), conoce de memoria tanto las centrales como los sistemas de energía de su país gracias a su amplia trayectoria como funcionario en INECEL (Empresa Pública Nacional de Electricidad de Ecuador), trayectoria que le llevó a ser ministro de Electricidad y Energía y embajador de Ecuador en Holanda con el Gobierno de Rafael Correa. Sin embargo, él prefiere definirse como “un luchador popular cualquiera, de esos miles o millones que hay en el mundo”. Esta entrevista nos ha dado la oportunidad de reflexionar con él sobre la situación actual de Ecuador y los importantes problemas sociales y medioambientales a los que se enfrenta el país.
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Pueblos 62 – Tercer trimestre de 2014

¿Qué comparten hoy las antiguas colonias africanas y qué las diferencia? ¿Hacia dónde van Angola, Cabo Verde, Ginea-Bissau, Mozambique y Santo Tomé y Príncipe? ¿Qué papel juegan en la actualidad en estas antiguas colonias portuguesas tanto la antigua metrópolis como Brasil? A estas cuestiones y a algunas más intenta responder en su dossier central el número 62 de Pueblos - Revista de Información y Debate (tercer trimestre de 2014), a través de artículos de Arlette Afagbegee y Laura Daudén, Marta Lança, Simâo Hossi, Antonio Alone Maria, Marina Pastore y Andreia Camará.

La concentración de los medios de comunicación en Brasil y la actuación de los movimientos sociales

La propiedad de los medios de comunicación en Brasil está muy concentrada. Los grandes grupos de comunicación que actúan en el país (como Globo, SBT, Bandeirantes, Record, Abril, Folha, Estado y RBS) controlan la mayoría de los canales de televisión y radio, periódicos y revistas, productoras de cine, agencias de noticias, discográficas, editoriales y portales de Internet[1]. La actuación de esos grupos en los diferentes medios de comunicación configura una concentración vertical y cruzada, puesto que les permite una producción y distribución de información y entretenimiento en diferentes modalidades de medios.

La metamorfosis zapatista: ¿Por qué el Subcomandante Marcos dejó de existir para convertirse en Galeano?

¿Quién no recuerda el día en el que la estrella roja, ubicada en el centro de una gorra de corte militar que descansaba sobre un pasamontañas negro, contrastaba con el verdor de unos ojos que en ocasiones pestañeaban por la molestia que producía el humo de una pipa? Estas imágenes despertaron la atención del mundo entero, cuando al dirigirse ante la opinión pública el Subcomandante Insurgente Marcos mencionó: “Por mi voz habla el Ejército Zapatista de Liberación Nacional”. La aparición en público del Sup posibilitó la continuación de un ideario colectivo de exigencias y propuestas autónomas, forjadas en el interior de las comunidades indígenas chiapanecas (Tzotziles, Tzeltales, Tojolabales); demandas reivindicativas que anunciaron el 1 de enero de 1994 el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

La cara oculta del populismo y la derecha

Resulta paradójico que los representantes políticos de la derecha identifiquen lo popular con los intereses económicos de grandes empresarios, el capital financiero y la burguesía, cuyo proyecto no contempla, entre sus principios ideológicos, la igualdad, la justicia social, el control democrático del poder y la participación ciudadana. La nueva derecha diluye, difumina y oculta en su programa el proyecto neo-oligárquico, simulando representar los intereses de toda la población, independientemente de la clase, etnia, género o estatus social al cual se adscribe cada individuo. Sus políticas –subrayan– van en beneficio de una sociedad ordenada y pluralista. Se sienten representantes de los trabajadores, los sectores medios, las mujeres, la juventud, los profesionales, las amas de casa, los jubilados, inmigrantes, parados y pequeños y medianos empresarios.