Varios medios de comunicación viven y sobreviven ajenos a la agenda mediática dominante. La sostenibilidad económica es su gran reto.

Periodismo (crítico): la utilidad de la información como contrapoder

Periodismo. Esa forma de entender la vida susceptible de ser decorada con múltiples complementos adjetivales (crítico, comprometido, de investigación, alternativo…), que a la postre perfilan una herramienta de contrapoder articulada en torno al valor de la información como derecho de la ciudadanía (y deber de los periodistas). Aunque duela. Porque si es Periodismo, cuanto menos, escuece: “periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques; todo lo demás son relaciones públicas”, reza una sentencia anónima con frecuencia atribuida al escritor George Orwell.

Mariana Zaragoza, colaboradora de la Universidad Ibero: “Existe una solidaridad histórica con las personas migrantes, pero a medida que se haga más visible que México es un país de llegada esto se va a complicar”

Millones de personas abandonaron en las últimas décadas sus hogares en El Salvador, Guatemala, Honduras y otros países latinoamericanos emprendiendo un camino hacia el norte en busca de nuevas oportunidades de vida. El tránsito de personas migrantes por México hacia EEUU continúa en la actualidad y ocupa numerosos titulares en los medios de comunicación de masas, al mismo tiempo que este país se convierte, en cierto modo, en un país también de destino, lo que abre nuevos retos para la asistencia y la integración. Mariana Zaragoza trabaja en un programa de incidencia acerca de las migraciones de la Universidad Ibero, en México. En esta entrevista nos habla, entre otras cuestiones, de las necesidades de las personas migrantes y de las defensoras de derechos humanos, de los vínculos entre universidad y sociedad civil, de la criminalización de las mujeres migrantes y de las posibilidades que podría abrir el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Decimos ‘hasta siempre’ haciendo comunicación crítica

El número más antiguo que conservamos de Pueblos es de mayo de 1998, aunque la revista comenzó su andadura tres años antes. Sumergirse en una hemeroteca con las fechas bien presentes es siempre exponerse a un revoltijo de emociones, entre imágenes, datos, declaraciones, líneas estéticas que vienen y van, augurios errados vergonzantes y profecías cumplidas que nos llevan a repetir en cadena “ya lo decía yo”. Echando un vistazo a este primer número del archivo, que tiene algo más de veinte años, sentimos un escalofrío desde la primera línea: “Contra la militarización de las conciencias”, “Carrera de armamentos…”, “Los inmigrantes como víctimas de la globalización”, “El Frente Sandinista ante su Congreso”, “Irak: crisis permanente”, “Aportaciones a una reflexión sobre los movimientos sociales”.

No vamos a “Jair nos acostumando”

A tan solo tres días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, Brasil contabiliza los casos de violencia política. La Agencia Pública, que realizó un seguimiento durante diez días, entre el 30 de septiembre y el 10 de octubre, reveló por lo menos 70 ataques. La amplia mayoría fue perpetrada por seguidores del líder en las encuestas, el ex-capitán del ejército de extrema derecha Jair Bolsonaro, que tiene un torturador condenado de la dictadura como principal referencia política e intelectual.

Las deficiencias en el transporte público de São Paulo afectan más a las personas pobres

Muchos alumnos y alumnas de la Universidad Mackenzie, en el centro de São Paulo, en Brasil, comenzaron el curso del 2007 animados con la idea de poder ir a la facultad en metro. Aquel año, una parte del campus fue tomada por operarios que comenzaron a construir la línea 4. La promesa era que estuviese lista en 2010. “En el último año podremos ir en metro”, pensaban. Muchos vivían en barrios lejanos y tardaban más de una hora en llegar. Llegó la graduación, pero no la línea, que se retrasó hasta 2017.

Unidos San Agustín Convive: modelo de economía popular en Venezuela en tiempos de guerra económica

San Agustín se conoce como la parroquia musical de Caracas. Con raíces afrodescendientes venidas sobre todo de la selvas mirandinas de Barlovento, de su tradición nacieron hitos de la música venezolana como el Grupo Madera. No hay esquina, escalera, calle o rincón de sus barrios en los que no se oiga la salsa, el tambor. Agrupaciones culturales, escuelas de música, danza y teatro, dan cuenta hoy de una poderosa historia de resistencia que data de sus mismos orígenes, cuando sus primeros pobladores ocuparon esas tierras, levantaron sus viviendas contra viento y marea, sin apoyo de nadie, contra el poder, y se organizaron luego para resistir desalojos, salir victoriosos de esas luchas y mantenerse de pie durante décadas de abandono, pobreza, represión y opresión del capitalismo dependiente.