Todas las entradas de andrea

pueblos64_enero2015_portada_mini

Pueblos 64 – Enero de 2015. Feminismo para otro mundo posible

2014 ha sido el año de la lucha feminista, el año en el que miles de mujeres han ocupado las calles reclamando, una vez más, el derecho a decidir sobre sus propios cuerpos y vidas. 2014 ha desempolvado pancartas y lemas para gritarlos con energía y rabia, a veces incluso con la perplejidad que suponía para algunas revivir momentos ya pasados. Ha sido un año que ha visto la creatividad y la vida de un movimiento feminista, uno, conformado por muchos diferentes feminismos. Un año entendemos duro para quienes llevan augurando la desaparición y la no vigencia de las propuestas feministas, para quienes califican de caduco y obsoleto un movimiento que nunca estuvo muerto pero que, incluso, se ha fortalecido y rejuvenecido en estos meses.

De las “malas prácticas” de las multinacionales a los mecanismos de control

A finales del pasado mes de junio, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobaba una resolución para “crear un grupo de trabajo intergubernamental con el mandato de elaborar un instrumento internacional legalmente vinculante para regular, de acuerdo con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, las actividades de las empresas transnacionales”. Meses después, la II Conferencia ministerial de Estados afectados por intereses transnacionales acordaba crear el Observatorio del Sur sobre Inversiones y Transnacionales. Y, hace unas semanas, la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático declaraba que las multinacionales son responsables de “la captura del agua, el saqueo de los territorios y el patrimonio natural, la depredación y la producción de combustibles fósiles”. Son tres ejemplos de procesos diferentes que, sin embargo, responden a una misma realidad: los impactos producidos por la expansión global de las empresas transnacionales están llevando a muchas organizaciones, países e instituciones internacionales a exigir una mayor regulación de sus actividades.

Lo más peligroso es la islamofobia

El atentado fascista en París contra la redacción del semanario 'Charlie Hebdo', que ha arrebatado la vida a 12 personas, entre ellas a los cuatro dibujantes Charb, Cabú, Wolinsky y Tignous, deja una doble o triple sensación de horror, pues está agravada por una especie de eco amargo y sucio y por una sombra de amenaza inminente y general. Está sin duda el horror de la matanza misma por parte de unos asesinos que, con independencia de sus móviles ideológicos, se han situado a sí mismos al margen de toda ética común y por eso mismo fuera de todo marco religioso, en su sentido más estricto y preciso.

Materiales para un periodismo democrático

En alguna conferencia el periodista y escritor Pascual Serrano ha afirmado que la izquierda ha de superar la “fase plañidera” en torno al actual debate mediático, y plantear alternativas serias al vigente estado de cosas. Entrar en una fase propositiva que supere la queja inútil y así poder avanzar. Es lo que Serrano ya hizo en “Contra la neutralidad” (Península), en 2011, donde proponía como ejemplo de periodismo riguroso y comprometido las experiencias de varios reporteros de fuste: Ryszard Kapuscinski, John Reed, Robert Capa, Rodolfo Walsh o Edgar Snow. En “La Prensa ha muerto: ¡Viva la prensa!” (Península) el periodista hace algo parecido. Describe las experiencias de medios y periodistas que han explorado vías distintas a la del paradigma neoliberal.

Empresas contra Estados: el caso de Chevron vs Ecuador

Todo apunta a que, a finales del próximo mes de abril, la Corte de Arbitraje de la Haya abrirá la Audiencia al declararse competente en la demanda que la multinacional Chevron-Texaco ha llevado a cabo contra el Estado ecuatoriano. Dicha demanda se plantea porque la petrolera considera que no es responsable del daño ambiental que se produjo en la Amazonía ecuatoriana y por el que la Corte Nacional de Justicia de Ecuador le impuso el pago de 9.500 millones de dólares. Además, la transnacional estadounidense considera que la empresa responsable es Petroecuador, por lo que solicita que sea el Estado ecuatoriano quien se haga cargo del abono de dicha cantidad.