La heterogeneidad de su población, acompañada de una diversidad geográfica muy marcada, constituye uno de los rasgos sobresalientes de este territorio, atravesado por la línea ecuatorial y que al igual que sus vecinos latinoamericanos, está afectado por problemas de subdesarrollo.
El 14 de noviembre de 1975 se firmaron los Acuerdos Tripartitos o de Madrid, por los que España hacía entrega del Sahara Occidental y de sus habitantes a Marruecos y Mauritania. Triste acontecimiento del que se cumplen ahora 30 años.
Sahel significa frontera y esta franja al sur del Sahara lo es para los tuareg y la música árabe. Desde Sudán al Atlántico y su costa meridional se conforma la llamada África Occidental (otrora francesa). Entre los ríos Níger y Senegal florecieron reinos medievales; el más importante fue el Imperio Mandinga que resistió sucesivas invasiones árabes aunque acabó abrazando el islamismo. Las ciudades de Tombuctú y Sanné extendían su influencia sobre toda la zona, y es así que una tradición común ha unido a pueblos como los soninké, bambara o malinké durante un largo período de su historia.
El movimiento indígena ecuatoriano ofrece distintas expresiones tanto políticas como sociales, que buscan objetivos divergentes. El análisis de sus bases ideológicas y su trayectoria histórica permite conocer mejor cuál es su situación actual.
Sin negar la validez que puedan tener los microcréditos, es posible cuestionar su utilización ideológica indiscriminada para desvirtuar algunos de los grandes dilemas de las políticas de cooperación internacional, para avalar la expansión una globalización sin normas y para facilitar la extensión de algunos de los pilares básicos del neoliberalismo.