No solamente la tierra tiembla en México: las palabras de las voces que han sido acalladas durante muchos años la acompañan. La tierra dice “basta” y las personas indígenas y no indígenas, las nadie de Galeano, van tomando la palabra y cada vez están más presentes en el escenario político mexicano. En octubre de 2016, durante la celebración del veinte aniversario del Congreso Nacional Indígena (CNI), se planteó la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno (CIG). La propuesta fue adelante y María de Jesús Patricio Martínez, cariñosamente llamada Marichuy, mujer indígena nahua, fue elegida vocera.
México ha comenzado el nuevo año envuelto en protestas contra la mayor subida de precios de la gasolina de los últimos veinte años. Aunque el presidente Enrique Peña Nieto atribuye la medida a factores externos, lo cierto es que el incremento sí está relacionado con la reforma energética que llevó a cabo en sus primeros años de mandato y que ha convertido a uno de los productores mundiales de petróleo en un país importador del 60 por ciento del combustible que consume. El “gasolinazo” ha provocado la mayor movilización social de las últimas décadas en México, a un año de la celebración de elecciones presidenciales.
¿Quién no recuerda el día en el que la estrella roja, ubicada en el centro de una gorra de corte militar que descansaba sobre un pasamontañas negro, contrastaba con el verdor de unos ojos que en ocasiones pestañeaban por la molestia que producía el humo de una pipa? Estas imágenes despertaron la atención del mundo entero, cuando al dirigirse ante la opinión pública el Subcomandante Insurgente Marcos mencionó: “Por mi voz habla el Ejército Zapatista de Liberación Nacional”. La aparición en público del Sup posibilitó la continuación de un ideario colectivo de exigencias y propuestas autónomas, forjadas en el interior de las comunidades indígenas chiapanecas (Tzotziles, Tzeltales, Tojolabales); demandas reivindicativas que anunciaron el 1 de enero de 1994 el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
La movilización de las comunidades zapatistas el 21 de diciembre y los tres comunicados del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) el 30 del mismo mes fueron recibidos con alegría y esperanza por muchos movimientos antisistémicos y luchadores anticapitalistas en América Latina. De inmediato los medios de comunicación de estos movimientos reflejaron en sus páginas la importancia de la masiva movilización, que se produce en momentos difíciles para quienes siguen empeñados en resistir el sistema de muerte que nos des-gobierna.