Son muchas las activistas que en estos momentos (da igual cuándo leas esto) están poniendo el cuerpo y arriesgando el pellejo en su lucha contra la precariedad generalizada para cimentar las bases de lo que Judith Butler denomina “un mundo sostenido y sostenible”[1], un mundo diverso donde quepan muchos mundos.
Los consecutivos informes de ACNUR sobre desplazamientos de población provocados por las guerras, los conflictos y la persecución demuestran un imparable ascenso de personas que huyen de sus hogares. El último de ellos arroja la terrorífica cifra de 65,3 millones de personas refugiadas y desplazadas, casi seis millones más que doce meses antes. En el último lustro, más de 4 millones de sirios y sirias han abandonado su país a territorios limítrofes como Egipto, Irak, Jordania, Líbano y Turquía, sin olvidar las más de 6,6 millones de personas desplazadas internamente. Pero no es el único pueblo con un éxodo masivo de habitantes: Afganistán, Irak, Pakistán, Eritrea, Somalia, Sudán, Malí, Nigeria... La lista es larga.
En el marco del actual atolladero de Siria y Oriente Medio, existe una visión del mundo que imagina y practica una revolución estructural en la gestión del poder, en las relaciones entre las religiones, en la sociedad y, por último, en las relaciones humanas, incluyendo las que existen entre hombres y mujeres. El Confederalismo Democrático promovido por Abdullah Ocalan y Murray Bookchin hizo resurgir la cuestión kurda, pero en vez que verlo como un nuevo punto de vista político positivo para la región, fue tomado como pretexto para erradicar todas las formas de resistencia popular en Rojava (zona fronteriza Siria con Turquía) y Bakur (Kurdistán del Norte, en territorio turco).
“No vengáis a Europa. No creáis a los traficantes. No arriesguéis vuestras vidas y vuestro dinero. No va a servir de nada”
Herri kurduaren zorigaitzak 60 milioi pertsonarengan du eragina; Ekialde Ertain osoan hau da berezko estaturik ez duen gutxiengo etniko handiena. Kurdistan milaka kilometro karratuko eskualde zabala da eta lau estatu zeharkatzen ditu, hain zuzen, Siria (biztanleen % 5 kurdua); Turkia (% 45), Irak (% 25) eta Iran (% 25). Zalantzarik gabe, hau munduko zonarik asaldatuenetariko bat da.