Aleida Guevara March lleva el apellido de uno de los iconos del siglo XX con la naturalidad con la que tantos jóvenes (y no tan jóvenes) del mundo visten camisetas con el rostro del Che, su padre. De niña le dijeron que ella y sus hermanos iban a recibir muchas cosas que no se habrían ganado directamente y que era mejor dejarlas pasar. Militante del Partido Comunista Cubano, colaboradora del Centro de Estudios Che Guevara y del Instituto de Amistad con los Pueblos, esta médica pediatra ha trabajado en Cuba y también en Angola, Ecuador y Nicaragua. Hablamos con ella en Bilbao durante el XIV Encuentro de Solidaridad con Cuba
La CIA organizó cientos de sofisticados intentos de asesinato contra él pero la eficaz DGI cubana (Dirección General de Inteligencia) logró desarticularlos a tiempo; el sector más recalcitrante del exilio cubano de Miami lo 'mató' decenas de veces desde que cayera enfermo en 2006 y los grandes medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco rápidamente de esas supuestas muertes. Fidel se vio obligado a aparecer una y otra vez públicamente para desmentirlo, como una suerte de 'fe de vida'. La mayoría de los principales medios han preparado su obituario y suplementos especiales sobre él desde hace años y los han tenido que actualizar una y otra vez apresuradamente ante cada rumor “de fuentes fidedignas” de que Fidel había muerto. Pero Fidel faltó una y otra vez a la cita. Él dijo que ya le había terminado dando risa cada vez que los medios se ponían a especular con su muerte y días después se veían obligados a 'resucitarlo' cuando aparecía públicamente.
Gilberto Valdés Gutiérrez es vicedirector del Instituto de Filosofía y coordinador del Grupo de Investigación “América Latina: Filosofía Social y Axiología” (GALFISA), del Instituto de Filosofía del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba GALFISA en La Habana, creado con el objetivo de crear una praxis popular de investigación (conjugando el estudio puramente académico con una teorización basada en la militancia social) y de conectar el pensamiento social cubano con la realidad de los procesos populares de toda América Latina. Veintidós años después, el “Grupo América Latina, Filosofía Social y Axiología” representa una gotita de océano en la diversidad de propuestas y visiones que hay en la Cuba contemporánea.
Este año se cumplen treinta años de la muerte de Michel Foucault (1926-1984). Pensador del que sería difícil trazar un retrato intelectual de un solo trazo (pues, según su propio testimonio, escribía “para no tener ya rostro”), consideraba sus libros ante todo como intervenciones. “Quisiera construir libros bomba”, decía, “libros útiles precisamente en el momento en el que alguien los escribe o los lee. Y que desaparecieran luego”. Así, Foucault soñaba con libros imposibles que brillaran con la fuerza del acontecimiento y posibilitaran una transformación antes de verse reducidos a ceniza.
Chávez, como muchos revolucionarios, fue una especie de Quijote fuera de tiempo y de lugar, y como tal se encargó de demostrarnos que en una época de completa desesperanza la imaginación puede más que las posibilidades. Nos recordó, y no es cosa menor, que la política es el deseo por alcanzar lo imposible.
Jakaya Mrisho Kikwete, actual presidente de Tanzania, fue invitado en 2006 a entrar en directo en el programa Morning Call, de la cadena estadounidense CNBC. Kikwete realizaba una gira por Estados Unidos en aquella primavera y su participación en el programa se hacía desde la Nasdaq, la bolsa de valores que negocia acciones relacionadas con el mundo de la informática, comunicaciones y tecnología. “He venido a atraer negocios para Tanzania”, respondería a la primera pregunta.