La CIA organizó cientos de sofisticados intentos de asesinato contra él pero la eficaz DGI cubana (Dirección General de Inteligencia) logró desarticularlos a tiempo; el sector más recalcitrante del exilio cubano de Miami lo 'mató' decenas de veces desde que cayera enfermo en 2006 y los grandes medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco rápidamente de esas supuestas muertes. Fidel se vio obligado a aparecer una y otra vez públicamente para desmentirlo, como una suerte de 'fe de vida'. La mayoría de los principales medios han preparado su obituario y suplementos especiales sobre él desde hace años y los han tenido que actualizar una y otra vez apresuradamente ante cada rumor “de fuentes fidedignas” de que Fidel había muerto. Pero Fidel faltó una y otra vez a la cita. Él dijo que ya le había terminado dando risa cada vez que los medios se ponían a especular con su muerte y días después se veían obligados a 'resucitarlo' cuando aparecía públicamente.
Estamos sin duda en la década del dron. Los vehículos aéreos no tripulados (UAV en sus siglas en inglés, más conocidos como drones) son en los últimos años la gran estrella en todas las ferias internacionales de aeronáutica y electrónica. En el Consumer Electronics Show (CES, la feria de tecnología más grande del mundo) de este año se mostraron desde el pequeño dron de la empresa francesa Parrot para filmar vídeos y tirar fotografías panorámicas de máxima calidad desde gran altura, controlado desde una 'tablet' o 'Smartphone', o el dron de Amazon para hacer reparto de sus productos a domicilio, hasta aparatos para cartografía, control medioambiental, control del tráfico en una ciudad o carretera, para coberturas periodísticas y un sinfín de usos más.
La caída del presidente ucraniano Viktor Yanukovich en febrero fue presentada a la opinión pública por la Unión Europea, Estados Unidos, Fondo Monetario Internacional (FMI) y los grandes medios de comunicación occidentales como el triunfo de la democracia y la modernidad frente a un anacrónico y autoritario oligarca prorruso. ¿Pero representa esos principios el nuevo presidente, Petro Petroshenki, el rey del chocolate, o es más de lo mismo? ¿Qué credibilidad tiene la defensa de Putin de los derechos humanos y la autodeterminación de la población rusa de Ucrania?
Parecía raro que un presidente estadounidense completara dos mandatos sin haber iniciado una nueva guerra. Es parte del historial que se le supone a todo inquilino de la Casa Blanca. Los biógrafos oficiales esperaban pacientes, Barack Obama no podía defraudar.
Otro 8 de marzo, otro Día Internacional de la Mujer Trabajadora en el que uno de los aspectos dramáticos de la violencia de género que afecta a millones de mujeres en el mundo volverá a ser olvidado: la doble violencia, la violencia extrema que sufren las niñas, jóvenes y mujeres adultas de países en guerra. Su particular drama no estará reflejado en las pancartas de las manifestaciones callejeras, ni figurará en los actos que tengan lugar en tantas ciudades de tantos países. Es un tema tabú que viven en silencio las mujeres violadas por las fuerzas enemigas, aisladas, repudiadas a menudo por sus propias familias, por sus propias comunidades.
A Barack Obama se le acaba el tiempo. Todavía le quedan tres años largos de su segundo y último mandato, pero cada vez se reduce más su margen para poder sacar adelante alguna de las reformas o medidas estrella por las cuales millones de estadounidenses le dieron su voto, el 52.8% en 2008 y el 50.2% en 2012.