Colombia se ha dispuesto, en medio de muchas contradicciones, a buscar una salida política a un conflicto social y armado que lleva más de cincuenta años.
La Corporación Jurídica Libertad (CJL), creada en 1993 en Medellín, es una organización dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos. Acompaña a las víctimas de crímenes de Estado y trabaja por la reconstrucción de la verdad, la memoria histórica y la construcción de paz. Adriana Arboleda Betancur, directora de la CJL, participó en febrero en una gira política organizada por Paz con Dignidad. Con ella charlamos en Bilbao sobre la implementación de los acuerdos de La Habana y los avances de la mesa con el ELN.
Los Acuerdos de Paz de Chapultepec pusieron fin a veinte años de conflicto armado en El Salvador y sentaron las bases para la creación de un nuevo país democrático en un estado de derecho que aspiraba a la reconciliación de la sociedad salvadoreña. En las negociaciones previas entre Gobierno y guerrilla se logró incluir una serie de reformas para asegurar la calidad democrática del país. Sin embargo, no hubo acuerdo en dos áreas claves para la paz y la democracia: la transformación de la estructura económica creadora de injusticia social y la desconcentración de medios de comunicación controlados por el poder político y económico.
Colombia es un país marcado en su historia republicana por múltiples violencias. Si revisamos aleatoriamente un episodio del pasado, encontramos que, en alguna parte de la geografía nacional, en algún momento, hubo una situación de guerra, conflicto, resistencia, dominación y lucha. Alguien decía que para entender la macondiana realidad de Colombia es necesario pensar este país como un paciente que lleva mucho tiempo inmerso en un complejo tratamiento médico intentando ser curado, pero éste ha aprendido a mantenerse en un estado en el que ni se cura, ni se muere. Es decir, en Colombia las cosas ni mejoran, ni terminan de empeorar.
"Pizarro", la premiada película documental, explica a través de su hija la historia del popular guerrillero colombiano Carlos Pizarro, una figura icónica de la guerra y de la paz en Colombia, comandante del movimiento insurgente M-19 y asesinado en circunstancias aún sin esclarecer después de haber firmado un exitoso tratado de paz con el gobierno colombiano. Hablamos con su protagonista e investigadora María José Pizarro y el director documentalista Simón Hernández.
La noche en que Trump ganó las elecciones a la presidencia de los EE UU, muchas palestinas y palestinos de Ramallah, la ciudad de Cisjordania donde se encuentra el Gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), estaban pegados, como no podía ser de otra manera, a las pantallas de sus televisores, esperando a que el pueblo estadounidense, con sus papeletas electorales, determinara el futuro de su propio país. Un país que aún está por nacer, tras 24 años de los Acuerdos de Oslo, que reconocía el derecho a la autodeterminación de Palestina, y 15 años después de que el Cuarteto de Oriente Medio diseñase la Hoja de Ruta para la paz.