La información sobre las migraciones climáticas se ha multiplicado en los últimos años. Sin embargo, algunos aspectos, como las causas subyacentes o las múltiples realidades que comprenden, son raramente abordados. Merece la pena visibilizar estos aspectos con el fin de generar una comprensión más realista y profunda de estas complejas situaciones que ya están teniendo lugar alrededor del planeta y que están directamente asociadas al modelo de desarrollo capitalista imperante en la globalización.
Las voces de activistas y comunidades afectadas por los impactos de las empresas trasnacionales se volvieron a expresar en octubre del pasado año en la sede de Naciones Unidas en Ginebra. Era la tercera sesión del grupo de trabajo intergubernamental que tiene el mandato de crear normas que obliguen a las compañías multinacionales a respetar los derechos humanos.
El 16 de enero de 2016, un mes después de la asunción del presidente Mauricio Macri, fue apresada la dirigente social Milagro Sala en la provincia de Jujuy, un hecho por el cual Naciones Unidas solicitó la liberación inmediata de esta líder de la organización Tupac Amaru. Tras su detención levantaron diversas causas y la condenaron a tres años de prisión por un episodio en el que no se comprobó su presencia: arrojarle huevos a Gerardo Morales, hoy gobernador de Jujuy. Su encierro y las condiciones en las que se encuentra prisionera violan derechos y principios elementales que buscan adoctrinar al campo social y popular ante medidas de ajuste crecientes y a la vez ensuciar, con la anuencia de los medios de comunicación hegemónicos, la imagen de su organización y la de los gobiernos kirchneristas.
Zoe Brent, Alberto Alonso Fradejas, Jun Borras, Gonzalo Colque y Sergio Sauer,
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Desde el 2009, los movimientos para la soberanía alimentaria han logrado tener una influencia notable sobre la política internacional gracias a que han ampliado su participación en los espacios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En particular, las directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de tierras, pesca y bosques[1] o “Directrices de Tenencia” (DT) forman un acuerdo histórico a nivel internacional sobre cómo se deben gestionar los derechos de tenencia y acceso a la tierra, la pesca y los bosques. Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) las DT tienen el propósito de ofrecer un esquema y buenas prácticas que puedan ser empleadas por los Estados en sus procesos legislativos y en la definición de sus formas de administración[2].
Luis Espinosa Salas es consejero en la Misión permanente de Ecuador ante la ONU. Participó en Bilbao en el curso “Construyendo alternativas al poder de las transnacionales” organizado por el Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL), en el que presentó el proceso de construcción de un Tratado Internacional que incluya herramientas vinculantes que garanticen el cumplimiento de los Derechos Humanos por parte de las empresas transnacionales.
A principios del siglo pasado, Mohammad, el abuelo de Lalia, recorría el Desierto del Sáhara con su caravana de dromedarios para conseguir vender la sal y el oro que transportaban desde el Golfo de Guinea a las costas del Norte de África. Hoy, en el siglo XXI, Lalia espera las caravanas de alimentos que miles de personas solidarias del Estado español envían cada año a los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia), ciudad a la que llegaba el abuelo de Lalia para vender sus mercancías. Terrible condena para un pueblo cuyo único delito es haber querido ser sólo saharauis, en su tierra (la que sobrevive en los mapas de su memoria, en la geografía de sus sueños), el Sáhara Occidental, ilegalmente ocupado por el Reino de Marruecos tras el vergonzoso abandono de España, que dejó a su colonia al albur de las rapiñas.