La cuenta regresiva del inicio del Foro Social Mundial (FSM) 2015 está en marcha. El próximo martes 24 de marzo, miles de representantes de la sociedad civil planetaria se darán cita en la capital de Túnez para protagonizar una nueva edición de este proceso a favor de “Otro Mundo Posible”, que adquiere ahora un significado político todavía más importante.
El atentado fascista en París contra la redacción del semanario 'Charlie Hebdo', que ha arrebatado la vida a 12 personas, entre ellas a los cuatro dibujantes Charb, Cabú, Wolinsky y Tignous, deja una doble o triple sensación de horror, pues está agravada por una especie de eco amargo y sucio y por una sombra de amenaza inminente y general. Está sin duda el horror de la matanza misma por parte de unos asesinos que, con independencia de sus móviles ideológicos, se han situado a sí mismos al margen de toda ética común y por eso mismo fuera de todo marco religioso, en su sentido más estricto y preciso.
Nazanin Armanian, Santiago Alba Rico, Teresa Aranguren, Majed Dibsi y Víctor Pozas trataron de responder el pasado 7 de febrero en Bilbao a varias preguntas sobre el conflicto sirio: ¿Qué está ocurriendo? ¿Qué raíces y ramificaciones tiene el conflicto actual y hacia dónde puede continuar? ¿Qué frenó una intervención militar que parecía inminente? ¿Qué nos cuentan los medios de comunicación y por qué? ¿Cómo lograr una solución no violenta y el respeto de los derechos humanos? Este artículo incluye los enlaces a los vídeos completos de las ponencias.
Se acabó el asunto. Volvemos a la «excepción árabe». Mubarak, Ben Ali, Ghadafi, al-Assad (y nuestros gobiernos y nuestros medios occidentales) tenían razón: el mundo árabe no es democratizable. Y nuestra izquierda, entre tanto, vitoreando al Ejército.