Es un tema es muy serio, probablemente uno de los más serios a los que se tenga que enfrentar la humanidad los próximos años. El cambio climático es de consecuencias globales y afectará de un modo u otro a todas las regiones. En España se han detectado, por ejemplo, impactos sobre la costa: incremento del nivel del mar, nivel medio del mar local, extremos de nivel del mar, cambios en oleajes, temperatura superficial del agua y acidificación de los océanos. Para hacer frente a algo de tal magnitud, se propone una política basada en la ciencia[1].
La Economía Social y Solidaria aporta un rico y diverso abanico de emprendimientos socioeconómicos que funcionan con una lógica diferente a la lógica competitiva de los mercados capitalistas, rescatando modos de funcionamiento basados en la reciprocidad, el altruismo, la solidaridad y la cooperación y poniendo a las personas, y la sostenibilidad de la vida, por encima de la obtención de beneficios.
La gestión sostenible y planificada del agua en Costa Rica, que permanece bloqueada por los intereses económicos del sector hidroeléctrico, turístico y agroindustrial, representa el mayor obstáculo para el desarrollo de un modelo energético 100% renovable.