El término “disociación psicótica” define un fenómeno psicosocial resultado del proceso sistemático de manipulación mental por medio de imágenes y mensajes audiovisuales dirigidos al consciente y al subconsciente de los individuos, con el objetivo de establecer determinados modelos y esquemas de comportamiento y entendimiento que crean una realidad distorsionada. El individuo disociado pierde progresivamente su capacidad de definir la frontera entre lo verdadero y lo falso, se le hace difícil analizar e interpretar razonable y objetivamente sus necesidades, los hechos y los fenómenos sociales, políticos y económicos, fuera de los conceptos y patrones que le han sido implantados a través de masivas campañas informativas, difundidas principalmente por prensa, televisión, radio, cine e Internet.
Reseña de “Los 7 pecados de Hugo Chávez”, de Michel Collon (Yulca Editorial)
Una doble vara de mesurar países. 'El País' publicaba el 1 de marzo una entrevista en las páginas 2 y 3 del diario al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. La conversación con el periodista John Carlin, complaciente, tiene lugar en el despacho presidencial. La idea es “vender” las bondades del proceso de paz que se desarrolla en La Habana entre el gobierno y las FARC. “No me molesta para nada que digan que soy un traidor a mi clase”, espeta Santos. El mismo día el periódico incluye un encarte de 16 páginas con toda suerte de publirreportajes sobre los grandes proyectos y el desarrollo en ciernes de Colombia. Titulares como “El dividendo de la paz” apuntan el sesgo de los contenidos.
A mediados del siglo XIX Émile de Girardin, fundador y redactor de “La Presse” dio con una idea que cambiaría la suerte del periodismo. Pensó que si introducía o aumentaba la publicidad en su medio de comunicación, podría abaratar el coste de los periódicos y aumentar las audiencias. “Fue el inicio del final de la libertad de expresión del periodista”, ha afirmado el catedrático de Estructura de la Información en la Universidad de Sevilla, Ramón Reig, en el seminario “Comunicación, Poderes y Democracia” organizado en Donostia por la revista Pueblos y la asociación Paz con Dignidad.
Hace ya algún tiempo que venimos escuchando la fórmula “cambiar el mundo”. Pero hemos de reflexionar sobre quién nos lo dice y aproximarnos a su significado connotado. Últimamente están surgiendo iniciativas que se autoproclaman adalides de soluciones sociales e innovadoras ante el contexto de crisis. Son empresas privadas, promovidas desde arriba. Estas vienen seleccionadas, apoyadas y financiadas por empresas del gran capital, bancos, filántropos, directamente o a través de fundaciones. Pero… ¿Cómo penetran? ¿Cuáles son sus estrategias de comunicación? ¿Qué uso hacen del lenguaje? ¿De qué medios de comunicación se sirven?
Bada denbora “mundua aldatu” formula entzuten hasi ginenetik. Baina nork esaten digun hausnartu eta horri konnotatutako esanahia aztertu behar dugu. Azken boladan, krisiaren testuinguruan euren burua erantzun sozial eta berritzailetzat duten ekimen ugari sortzen ari dira. Enpresa pribatuak dira, goitik sustatuak. Kapital handiaren enpresek, hala nola, bankuek, filantropoek, eta abarrek, iniziatiba hauek aukeratu, sostengatu eta finantzatzen dituzte, era zuzenean zein fundazioen bitartez. Baina... Nola sartzen dira? Zeintzuk dira euren komunikazio estrategiak? Nola erabiltzen dute hizkuntza? Zer hedabide erabiltzen dute?
Por primera vez en la negociación de un gobierno con la insurgencia, se incluye la democratización de los medios de comunicación como condición para la solución política del conflicto. La propuesta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es la mejor de la izquierda latinoamericana.