¿Cuáles son las materias primas de la economía industrial? Desde el punto de vista energético, los combustibles fósiles, y, desde el material, una pléyade de elementos que abarcan casi toda la tabla periódica. Sin embargo, la disponibilidad a corto plazo va a ser decreciente y, en el caso de la energía, cada vez habrá que invertir más para conseguir cantidades menguantes. Se impone, por tanto, alcanzar una economía circular, que utilice pocos recursos, genere residuos que se integren en el medio y funcione de manera lenta, adaptándose a los ritmos ecosistémicos.
En los últimos años se ha producido un resurgimiento de la minería escenificado en grandes proyectos de extracción a cielo abierto y en un sinfín de solicitudes de investigación. Una ley que data de 1973 y una Unión Europea con millones de euros destinados al sector son el soporte de una realidad que cada vez tiene más contestación ciudadana.
Conocí a Evelia Bahena García en agosto de 2015, cuando ella acababa de llegar a la Ciudad de México. Yo estaba investigando el caso de la defensora de derechos humanos oaxaqueña Bety Cariño y el activista finlandés Jyri Jaakkola, que en 2010 habían sido asesinados, con la intención de escribir un guion cinematográfico.
De un tiempo a esta parte planea sobre la agenda pública de las principales ciudades un debate de carácter global que determinará, sin duda, el modelo de urbe del futuro: cómo rebajar los niveles de contaminación atmosférica urbana y cómo articular políticas alternativas a las existentes que puedan ayudar a su reducción. El debate sobre la sostenibilidad se encuentra ya en un camino sin retorno. Cuando los datos determinan que las ciudades, que ocupan poco más del tres por ciento de la superficie del planeta, son el origen del 75 por ciento de las emisiones de carbono, la necesidad de reducción es evidente y no admite discusión de tipo alguno, lo que obliga a definir soluciones.
Sâo Paulo, Ciudad de México, Nueva Delhi, Madrid, Bilbao. Ya sean megalópolis o cuenten con menos de 100.000 habitantes, todas las ciudades afrontan en la actualidad retos en cuanto a contaminación y movilidad, y muchas de ellas hacen frente a problemas relacionados con la masificación turística y la gentrificación. Las ciudades del mundo se enfrentan a la necesidad de convertirse en espacios más sanos y habitables, con mejores políticas de transporte público, diseñadas no para los coches sino para desplazarse en autobús, en tranvía, en bicicleta o a pie, para hacer deporte, para crecer y jugar, en definitiva, para vivir.
El embalse de Oiola está situado en Bizkaia y desde 1967 se ha utilizado para el abastecimiento de agua a diversas poblaciones, previa potabilización en una estación de tratamiento de agua potable, proporcionando agua a hogares de Barakaldo y Sestao, en total a unas 100.000 personas. Sin embargo, en diferentes controles realizados en los últimos años, tanto en el embalse como despúes en el agua después de haber sido tratada, se ha encontrado la presencia del contaminante lindano, generando una movilización y presión popular que ha logrado que el suministro haya sido desconectado.