El pasado mes de julio, con menos de una semana de intervalo, fueron asesinadas Gloria Capitán, en Filipinas y Lesbia Yaneth en Honduras. Ambas tenían en común ser activistas destacadas en defensa de su comunidad frente a proyectos extractivos. Ambas se enfrentaban a intereses empresariales que no dudan en incluir la violencia en su estrategia y que cuentan con la protección y cobertura de sus respectivos gobiernos.
En los últimos años, la situación de los bienes hídricos en El Salvador se ha recrudecido, pese al incremento del acceso a los servicios de agua y saneamiento básico, y a que la precipitación promedio durante los últimos 50 años (1724 mm entre 1965-2012) debería ser suficiente para abastecer la demanda en todos sus usos, existen varios factores que ponen en riesgo la seguridad hídrica del país: localización geográfica, distribución desigual de lluvia a lo largo del año, precipitaciones y sequías extremas, uso inadecuado y modificación de uso de suelo, desechos residuales sin tratamiento, reducción de infiltración, contaminación, sobreexplotación de los acuíferos, etc., desatando diversos conflictos territoriales en torno a la gestión del agua.