Desde un comienzo, la singladura del barco del FSLN (Frente Sandinista para la Liberación Nacional) en su segunda oportunidad en el Gobierno fue trazada en dos coordenadas. En la económica, el Gobierno de Daniel Ortega apostó a garantizar los equilibrios macroeconómicos según los parámetros del FMI. Contando con el aval y los recursos de las instituciones multilaterales sería posible mantener ese expediente, demostrando a todos que el FSLN era más hábil que los gobiernos precedentes administrando el modelo neoliberal, combinando los equilibrios macroeconómicos con algunos programas sociales de erradicación de la pobreza
Diciembre de 2009, décimo tercer año de la paz y vigésimo cuarto de gobiernos democráticos. El balance resulta pobre: violencia, feminicidio, inseguridad, incertidumbre económica y social, incremento de la miseria, remilitarización, represión. Siete de cada diez mujeres y hombres sobreviven en condiciones de pobreza y pobreza extrema (distinción que apenas remarca la línea divisoria entre lo inadmisible y lo inaceptable)1. El 49 por ciento de la población padece desnutrición crónica. Se mueven anualmente 50 millones de municiones y circulan tres millones de armas ilegales. Son asesinadas 18 personas diariamente, 40 niñas y niños al mes, más de 600 mujeres cada año, estas últimas en contexto de tortura (al menos el 35 por ciento de los casos) y violación (al menos el 45 por ciento). Los dirigentes sociales sufren amenazas, persecución, encarcelamiento. ¿De verdad corresponden estas cifras a una realidad democrática y una convivencia pacífica?
Han sido portada de los principales periódicos de este país durante 47 días, han abierto telediarios y se han convertido en pasto de la indignación popular entre cañas y tapas, pero no nos los han presentado. Sí, nos han proporcionado algunos rasgos para que sea la propia ciudadanía española, televisivamente entrenada en habilidades jurídicas, detectivescas, médicas y hasta forenses, la que trace los perfiles psicológicos de los filibusteros del siglo XXI. La encarnación del mal: seres salvajes, armados hasta los dientes, alucinados por sustancias psicotrópicas, insensibles ante el dolor ajeno. Y negros. Así planteado, efectivamente, son de temer.
Os presentamos el sumario del número 40 de Pueblos. En esta ocasión nos acercamos a cuatro países de Centromérica para analizar algunas certezas y otros tantos interrogantes. En la sección "Comunicación" os ofrecemos un análisis sobre “la construcción mediática de la prostitución” y un artículo sobre el tratamiento informativo de cuestiones relativas al Islam. En la entrevista, conversamos con el africanista Ferrán Iniesta Vernet.
La organización X presenta una exposición sobre la pobreza en el sudeste asiático el martes en la ciudad Y. La frase es correcta gramaticalmente, sencilla (sujeto, verbo, predicado), clara (alguien presenta algo un día en un lugar) y concisa. Entonces, ¿por qué ponerla de ejemplo para iniciar un artículo sobre cuestiones que no funcionan del todo bien en la comunicación externa de las Organizaciones no Gubernamentales para el Desarrollo (ONGD)?
Dos hombres anónimos en una ciudad cualquiera una tarde de tantas. Uno afirma ufano: "Me he insonorizado el despacho", a lo que el otro responde con cierta ironía: "Es poco eficaz, es mucho mejor insonorizarse la conciencia". No es un chiste, aunque despierte una sonrisa a medias; es sátira social. Su autor, un conocido dibujante, se deja mecer en su estudio madrileño por un silencio casi místico una mañana de marzo. No es un humorista gráfico, aunque a veces nos haga reír; es un pensador, un hombre que no está encantado de conocerse pero cuyo principal ejercicio es practicar el autoconocimiento. Cada palabra que escribe, cada trazo que dibuja, es una bofetada cariñosa a la conciencia del lector. Conversamos con Andrés Rábago, El Roto, filósofo de la cotidianeidad.