Los lugares remotos saltan al vacío dos veces al día: una primera, para dejar atrás la anarquía silenciosa de poder alterar el orden; y una segunda, para visibilizar su forma de vida. No obstante, entre salto y salto se cuelan defraudadores que se esconden para aprovechar la fuerza cinegética del movimiento. Es algo extensible a varias regiones del planeta. También en África.
El próximo mes de julio se desarrollará en Bizkaia la VII Conferencia Internacional de La Vía Campesina (LVC), movimiento que aglutina a millones de campesinos y campesinas en defensa de la soberanía alimentaria. Esta propuesta política posiciona el derecho de los pueblos a decidir sobre su modelo alimentario, apuesta por la agroecología como horizonte hacia el que transitar, y se sostiene sobre las economías campesinas como sujeto económico y político de primer orden.
Sonrío y le recito el once inicial del Real Madrid y del Barcelona en un posible derbi asomando mi aliento por la ventanilla de la aduana. Sé que hay jugadores que ahora están más cerca de Manolo el del Bombo que de la línea de mediocampo, que ahora son entrenadores o que han montado un casino en su pueblo. Me hago el erudito aunque no cuela mezclar a Roberto Carlos y Benzemá en la alineación titular. Son los comodines –ahora desgastados– que me han aligerado los malos tragos en alguna que otra frontera terrestre africana.
A finales de agosto aparecía corriendo por las calles de Lagos, la capital de Nigeria. Es tan accesible que no parece uno de ellos. Sí, uno de esos de puro tatuado en el labio inferior y que caminan detrás de sus barrigas felices, con sus tranquilos andares de hombres octogenarios. Él, no.
Mi sangre nutrirá al árbol que llevará los frutos de la libertad. Decidle a mi pueblo que los amo y que deben continuar la lucha. A luta continua! Solomon ‘Kalushi’ Mahlangu
Para muchos analistas, los meses entre mayo y agosto se han convertido en los más emocionantes de los últimos tiempos en Zimbabue. Las redes sociales han creado una plataforma nueva e importante para la crítica política, el debate, el activismo y la movilización que se ha ejemplificado con la crecida de manifestaciones (la de los operadores públicos de transporte, funcionarios y comerciantes transfronterizos) y hashtags de repercusión internacional como #Tajamuka o #Thisflag. Pero no constituyen en sí mismo una revolución. Son marcadores significativos de la lucha de Zimbabue por la democracia y el cambio político. Se puede argumentar que este despertar incluye mini revoluciones hacia la autoexpresión en los asuntos económicos y políticos.