Hasbará es el nombre hebreo con el que se nombra a las estrategias de comunicación, propaganda y public relations dirigidas a difundir, especialmente en la comunidad internacional, las tesis del gobierno israelí y otras entidades judías. Aunque es un concepto relativamente nuevo, usado desde los años 70, sus contenidos vienen siendo empleados por el sionismo desde principios del siglo XX.
¿Cuándo, por qué y con qué aval internacional se crea Israel? ¿Quién vivía en esa tierra antes de que se creara ese Estado? ¿Cuál es la diferencia entre sionismo y semitismo? ¿Tienen los mismos derechos todos los israelíes? ¿Cuáles son las fronteras de Israel según la ONU? ¿Cuántos palestinos viven fuera de su tierra? ¿Qué dicen las resoluciones del Consejo de Seguridad con respecto al conflicto árabe-israelí? ¿Cumple Israel esas resoluciones? Son preguntas básicas y lógicas que surgen a quienes desean comprender mínimamente el conflicto palestino-israelí y a las que no se encontrará respuesta en los medios de comunicación a pesar de que todos los días hay noticias sobre la región.
Han pasado sesenta y cuatro años desde la creación manu militari del Estado sionista en Palestina. La Asamblea General de Naciones Unidas ha adoptado decenas de resoluciones exigiendo su retirada de los Territorios Ocupados y el retorno de los refugiados. Otro tanto hizo el Parlamento Europeo. En múltiples ocasiones, el Relator Especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos ha denunciado los crímenes de guerra y de apartheid cometidos por Israel. Incluso se logró que el Tribunal Internacional de Justicia dictara en 2004 una histórica sentencia declarando ilegales lo que a todas luces era una aberración desde el punto de vista político, jurídico y humanitario: el muro de anexión, y los asentamientos e infraestructuras israelíes en territorio palestino.
La palabra impresa fue central en la historia del sionismo. Si bien el renacimiento del hebreo moderno ocurrió en círculos no necesariamente sionistas, esta lengua (que difiere del hebreo clásico) se transformó en símbolo y vehículo del renacimiento judío en palestina.
El barco Rachel Corrie continúa su rumbo, acercándose a la Franja de Gaza para llevar algunos de los innumerables materiales de los que carece la población sitiada (cemento, medicamentos, papel, juguetes…) pero, principalmente para denunciar e intentar romper el bloqueo impuesto por Israel. Desde junio de 2007, un millón y medio de personas viven encerradas en 362 kilómetros cuadrados, sometidas a un brutal castigo colectivo que viola el derecho internacional humanitario.
Norman Finkelstein es un profesor norteamericano progresista de origen judío e hijo de supervivientes del Holocausto nazi. Finkenstein es un prominente crítico del Estado de Israel y de sus políticas coloniales. Autor de libros tan controvertidos como Imagen y Realidad del Conflicto Israelí-Palestino o de La Industria del Holocausto, participó el pasado mes de octubre en "La Iniciativa de Bilbao: Hacia una paz justa en Palestina", donde tuvimos la ocasión de entrevistarle.