“Hagamos patria previniendo los incendios forestales”, exclama la voz 'en off' de un anuncio institucional. Lo emite 'Canal 6', cuyo lema, que se remite machaconamente, es “Nicaragüense por gracia de Dios”. No se trata de una televisión cristiana; es el único canal que depende directamente de la Presidencia de la República. Apenas dos anuncios después se emite un 'spot' de promoción de la cultura 'nica' que termina con una imagen electoral del presidente Daniel Ortega con la leyenda “Bendecidos, prosperados y en victoria”, que inunda (en forma de vallas publicitarias y camisetas regaladas a la ciudadanía) las calles y los cuerpos del país centroamericano.
Mayra Pineda Pérez coordina el área de lucha contra la violencia contra las mujeres del centro Xochilt Acalt, una organización nicaragüense que desde hace veintiún años trabaja por el empoderamiento y los derechos humanos de las mujeres del municipio de Malpaisillo. Esta organización ha sido históricamente apoyada por varias organizaciones de la cooperación y del movimiento internacionalista vasco.
Nikaraguan, azken 50 urteotan, hezkuntzak gertakari politikoen eta nazioarteko plan estrategikoen zoriaren menpe izan du bere bilakaera. Fase guztietan, erronka analfabetismoa murriz- tea eta adingabe ororen esko- latzea izan da. Baina Iraultza Sandinista aldaketa sakonak ekarri zituen, hezkuntza zabal- duz eta pertsona prozesuaren erdialdean kokatuz.
La educación en Nicaragua ha ido evolucionando en los últimos 50 años al albur de los acontecimientos políticos y de los diferentes planes estratégicos internacionales en materia educativa que se han implementado en el país. En todas las fases, el reto ha sido la reducción del analfabetismo y la escolarización de todos y todas las menores, pero la Revolución Sandinista introdujo cambios sustanciales, como la popularización de la educación y el poner a la persona en centro de todo el proceso.
El aborto inducido en condiciones de riesgo practicado en un contexto legal restrictivo constituye una problemática de salud pública por sus consecuencias en la morbimortalidad de las mujeres. Es asimismo una violación de sus derechos humanos, reconocidos en diversos instrumentos del Sistema de las Naciones Unidas. Abordamos a continuación esta realidad en cinco países latinoamericanos (Nicaragua, Guatemala, Perú, Uruguay y México), reflexionando sobre distintas estrategias desarrolladas desde la sociedad civil para la ampliación de derechos.