La reforma agraria puede ser un asunto desconocido, o inadecuado en algunos países, o puede parecer que se trata de nada más que una reforma (en contraposición a la revolución). Cuando hablamos de reforma agraria popular estamos hablando de lucha de clases, de construcción de soberanías, de sueños de libertad.
Ángel Strappazzon es el Coordinador de la Universidad Campesina UNICAM-SURI (Sistemas Universitarios Rurales Indocampesinos), del Movimiento Nacional Campesino Indígena de Argentina (MNCI). Fue fundador del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE) en los años 80 y promotor de la organización campesina y de la lucha por los derechos sociales en todo el país. Participa a nivel internacional en la secretaría operativa de la CLOC-LVC (Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo-La Vía Campesina) como representante en el CSA de la FAO y otros espacios. Sin embargo su práctica cotidiana es la de caminar recorriendo comunidades de base, formando compañeros y compañeras y promoviendo la organización popular liberadora.
Honduras enfrenta una crisis sin precedentes en toda su historia en los ámbitos económico, social, político, educativo, de corrupción, narcotráfico, cultura, justicia, reforma agraria, seguridad y derechos humanos que, según la perspectiva del Estado, casi fallido, se resuelve con represión, encarcelamiento, asesinatos, supuesto desarme general, militarización y penalización de la lucha de los movimientos sociales. En este contexto adverso, el movimiento campesino ha logrado crear una articulación de la que forman parte organizaciones de todo el país.
Las ideas y reflexiones que presentamos en este artículo surgen de un proceso de investigación colectiva desarrollado por la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM), la Vía Campesina (LVC) y el Grupo de investigación Movimientos Sociales y Cooperación Crítica del Instituto Hegoa (UPV-EHU). Hace ya cerca de cuatro años comenzamos a reflexionar y construir conjuntamente una propuesta de agenda de cooperación internacional alternativa a la hegemónica que, desde el compromiso político y el apoyo a los procesos emancipadores, adoptase un enfoque de fortalecimiento de sujetos y alianzas con los movimientos sociales que construyen diferentes formas de superación de los sistemas de subordinación y opresión vigentes. Procesos necesarios y urgentes para la búsqueda de salidas alternativas a la crisis múltiple (política, laboral, de cuidados, financiera, climática, alimentaria, etc.) que afrontan nuestras sociedades (tanto en el Norte como en el Sur global).