La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) celebra la primera audiencia pública sobre la situación de los derechos humanos de las mujeres en Ecuador, a la que asistirán varias organizaciones que expondrán los obstáculos que encuentran las mujeres del país andino en el acceso a la justicia. Esta es la primera vez que la sociedad civil de Ecuador acude a la comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) con el objetivo de visibilizar a nivel internacional los obstáculos estructurales en el acceso a la justicia desde una perspectiva de género y proponer a través de la comisión el cumplimiento del mandato de protección del Estado y la no discriminación a las mujeres.
Modificación de leyes por decreto, imposición de jueces sin respetar los mecanismos institucionales, presos políticos, persecución a periodistas por su ideología y agresiones crecientes de las fuerzas de seguridad a la población, en especial a las y los jóvenes, son algunas de las acciones del gobierno que ponen a la Argentina en un camino que la aleja del Estado de Derecho y la lleva al desfiladero del estado de excepción.
La industria textil, también llamada maquila en Latinoamérica o sweatshop en Asia, es un fenómeno que se da a lo largo y ancho del planeta en países empobrecidos y con una mano de obra altamente feminizada. Son los grandes centros de producción que las empresas multinacionales emplean para fabricar sus productos; principalmente ropa y calzado. Se encuentran en las Zonas Procesadoras de Exportación, enclaves elegidos por las ventajas fiscales, la exención del pago de impuestos, o la falta de controles medioambientales. Se trata de un eslabón fundamental de las empresas que buscan mayores beneficios a través del abaratamiento de los costes de producción. Sus efectos son devastadores a muchos niveles; violan sistemáticamente los derechos laborales y humanos y son uno de los fenómenos mundiales que a más mujeres afecta. Pese a ello, el espacio que se le ha dado en los grandes medios de comunicación ha sido poco relevante, aunque va en aumento gracias al debate sobre la moda low cost que últimamente ha protagonizado programas en prime time.
Hace cinco meses fueron capturados 18 militares que pertenecieron a la cúpula castrense, acusados de delitos contra deberes de humanidad ocurridos durante la guerra en Guatemala, los cuales son imprescriptibles, y actualmente se siguen dos procesos judiciales que próximamente se conocerá si se abren a juicio.
“Fui a las comunidades lenca para dar un curso sobre energías renovables, organizado por el COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras), y Berta me ofreció su casa”, relataba Gustavo Castro. “Estuvimos hablando en el porche de su casita hasta tarde; y finalmente nos retiramos a dormir. Estaba trabajando con el ordenador, en mi cama, cuando se oyó un fuerte golpe. Habían tirado la puerta de la cocina. Al momento se abrió bruscamente la puerta de mi habitación y me vi encañonado, mientras oí a Berta enfrentar a sus agresores; varios disparos y cuando quien me apuntaba a la frente hizo el gesto definitivo de disparar, me encogí instintivamente y me tiré al suelo. El disparo me atravesó la oreja y la mano con la que me tapaba la cara. Me dieron por muerto y salieron huyendo”. Gustavo Castro es un buen amigo de Chiapas, dirigente muy conocido y reconocido del MAPDER, que lucha contra las grandes presas en México. Habían pasado varias semanas, pero aún se estremecía al contarlo, allá en la embajada mexicana en Tegucigalpa, donde la embajadora, Dª Dolores Jiménez, le protegió durante más de un mes, salvándole sin duda la vida.
El conflicto armado interno guatemalteco (1960-1996) fue sin duda el más sangriento de América Latina en el siglo XX. La lucha entre guerrillas de izquierda y gobiernos militares dejó cifras espeluznantes en un país de 10 millones de personas: 200.000 víctimas civiles, en su mayoría indígenas mayas, y 45.000 personas detenidasdesaparecidas por las fuerzas estatales. En 1999, el informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico concluyó que se llevaron “actos de genocidio” por parte del Estado contra cuatro grupos étnicos de origen maya.