El cambio de gobierno en Ecuador a partir de la victoria del presidente Lenín Moreno ha traído novedades a un país que se había caracterizado por la reducción de homicidios y los episodios de violencia común en los últimos años.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) celebra la primera audiencia pública sobre la situación de los derechos humanos de las mujeres en Ecuador, a la que asistirán varias organizaciones que expondrán los obstáculos que encuentran las mujeres del país andino en el acceso a la justicia. Esta es la primera vez que la sociedad civil de Ecuador acude a la comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) con el objetivo de visibilizar a nivel internacional los obstáculos estructurales en el acceso a la justicia desde una perspectiva de género y proponer a través de la comisión el cumplimiento del mandato de protección del Estado y la no discriminación a las mujeres.
Ecuador está convocado este próximo domingo a participar en la primera consulta popular que celebra el país bajo la presidencia de Lenín Moreno. A las pocas semanas de iniciar su mandato, el sucesor de Rafael Correa demostró que la suya iba a ser una gestión marcada por el distanciamiento de la figura del líder de la Revolución Ciudadana.
América Latina ha experimentado un cambio de tendencia en los últimos años que se ha concretado en el aumento de representación de los sectores más conservadores y en el posicionamiento en el espacio público de discursos que atacan directamente las luchas por la emancipación y la igualdad de derechos de las mujeres. El intento de desacreditar al movimiento feminista, pero también el incremento de la violencia y la brutalidad en los asesinatos de mujeres, se identifican con una estrategia de repatriarcalización conectada con la nueva fase capitalista y colonial de acumulación por despojo.
El campo de la ESS en América Latina ha atravesado un singular período de ampliación en lo que va del siglo, especialmente en la última década. Tal ampliación responde a una confluencia de procesos y factores, que abarcan tanto las dinámicas interna s de las experiencias o actores, como sus interrelaciones con el sistema económico, con las propuestas de transformación que caracterizaron este tiempo, con el Estado y las políticas públicas y con los avances conceptuales (a su vez en sinergia con esas realidades).
América Latina está viviendo un cambio de ciclo. En los últimos años, los gobiernos progresistas —que no son un bloque homogéneo: la relación de fuerzas y el grado en el que se han producido cambios sociales, políticos y culturales han sido muy distintos en Brasil y Argentina, por un lado, y en Venezuela, Bolivia y Ecuador, por otro— se han enfrentado a toda una serie de dificultades que finalmente han puesto en entredicho su hegemonía en la región. Veamos algunos de los elementos clave de lo que ya podemos caracterizar como el fin de un ciclo.