Cuando fue admitido para estudiar física en la Universidad de São Paulo (USP), José Alves escuchó una pregunta incómoda de su madre: ¿cómo iba a pagar el transporte para ir y volver de allí todos los días?
El neoliberalismo económico ha colocado a las mujeres, adolescentes y niñas migrantes y refugiadas en nichos laborales específicos vinculados a su cuerpo, sobre todo a la industria de los cuidados y al mercado sexual.
En 2016 se cumplen 110 años desde la creación de la Inspección de Trabajo, cuerpo de sobra conocido por su función garantista de cumplimiento de la normativa laboral, de prevención de riesgos laborales y de Seguridad Social. Sin embargo, no resulta tan conocida su intervención en un ámbito fundamental de la relación laboral, la tutela de la igualdad por razón de sexo, y tampoco ha sido objeto de difusión el papel e influencia que histórica y actualmente viene desempeñando en esta materia. De igual modo, tampoco son del todo conocidos los obstáculos, retos, deficiencias normativas, trabas, prejuicios y estereotipos con los que nos topamos en esta lucha.
¿Las ONG de desarrollo (ONGD) estamos trasladando a la sociedad las causas de la pobreza y las desigualdades? ¿Nos estamos quedando en la denuncia de sus consecuencias en lugar de señalar a sus causantes? ¿Podemos dar un paso más en nuestras denuncias? ¿Conoce la ciudadanía las herramientas y alternativas a su alcance para contribuir a la construcción de un modelo más justo y sostenible para todas las personas? Estas preguntas nos las hicimos en la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi en plena elaboración de la planificación estratégica de la organización. Fue el origen de la campaña de sensibilización y comunicación ¿'Quién es quién'?
La Coalición de la Izquierda Radical cumple cien días al frente de Grecia volcada en las medidas contra la austeridad. Sin ministras pero con mujeres en puestos relevantes, pide tiempo para implementar las políticas de género incluidas en su programa. ¿Acaso ahora tampoco es el momento?
“Llegan diciendo que promueven el desarrollo y eso, al menos aquí, es mentira”, dice Naida Jimena Chaparro, jornalera afectada por el proyecto de El Quimbo en Colombia, y continúa señalando, “hemos sido desplazadas, antes éramos jornaleras, contratistas e íbamos donde nos llamaran. Pero todas esas fincas las ha comprado Emgesa y ahora están abandonadas”. De esta manera Naida Jimena muestra las secuelas que está teniendo en el territorio y en los derechos de las mujeres el modelo de desarrollo impulsado por el Gobierno de Juan Manuel Santos. El tren del progreso prometido responde, una vez más, a las políticas de “libre comercio”, inversión extranjera y megaproyectos que han profundizado, desde la década de los noventa, la destrucción del territorio, la desigualdad y la violación de los derechos humanos.