El balance de tres décadas de cooperación internacional al desarrollo que hemos conocido en Centroamérica nos deja un saldo que podríamos resumir esquemáticamente como: éxito del “desarrollo”, pinchazo de la “cooperación”.
De los Objetivos del Milenio, lograr la educación primaria Universal tendría que ser considerado como el más factible o cuando menos, el más probable en esta utopía que se nos presenta desde las Naciones Unidas para 2015. Ahora bien, para la consecución de los objetivos resulta imprescindible una decisión unánime, una voluntad firme y una conciencia política que permitan a todos y a todas alcanzar estos hitos en los que nos jugamos el futuro de la Humanidad.