Cuando fue admitido para estudiar física en la Universidad de São Paulo (USP), José Alves escuchó una pregunta incómoda de su madre: ¿cómo iba a pagar el transporte para ir y volver de allí todos los días?
La revista Pueblos se despide. Después de reflexionar mucho acerca de este proyecto de comunicación crítica, sus posibilidades, su incidencia y pertinencia en el contexto actual, hemos decidido parar, no sabemos aún si de manera temporal o permanente.
A las elecciones legislativas nacionales de Brasil, marcadas para octubre, llegarán con fuerza candidatos y candidatas de fuera de los partidos políticos para intentar sacar votos a nombres históricos, que ocupan desde hace décadas cargos en la Cámara Federal y en los estados.
Ser, hoy en día, personas rebeldes, inconformistas, críticas y apostar por procesos de transformación y de emancipación social ha de ser un objetivo compartido entre la ciudadanía, incluido el sector periodístico y el de las ONGD. El panorama global al que nos enfrentamos nos exige trabajar en esa dirección desde distintos ámbitos. Una herramienta fundamental es la comunicación, concebida como aquella que, de manera transversal, pretende dar protagonismo a voces silenciadas, dar cabida a temas considerados tabú durante mucho tiempo y a historias ocultas y que, sobre todo, favorece un enfoque crítico de la realidad con el objetivo de enfrentarse a un modelo como el actual: capitalista-depredador y heteropatriarcal.
Hoy, 19 de Julio, debería conmemorar el 39 Aniversario de la Revolución Sandinista, pero me siento triste y cabreado. Echo la vista atrás y pienso en las miles de personas que fuimos a Nicaragua a luchar, codo con codo, con su hermoso pueblo para ayudar a transformar ese país después de la barbarie somocista. Nos unía la alegría en la Campaña de Alfabetización, los sueños en la Reforma Agraria, cantábamos las canciones de los hermanos Mejía Godoy y la Misa Campesina y recitábamos las poesías de Ernesto Cardenal. Nos sentíamos parte del Cambio y no nos amedrentaba ni el esfuerzo, ni la “contra” ni los “gringos”. Y hoy, cuando veo las flagrantes violaciones a los Derechos Humanos, el llanto de los familiares de las más de 300 personas muertas y las atrocidades que están pasando, me cuesta creerlo.
En la última década, Colombia ha vivido un crecimiento exponencial de los proyectos mineros auspiciado por las diferentes administraciones, que han tratado de convertir el sector en el revulsivo económico del país. El anterior ejecutivo suscribió tratados de libre comercio y desarrolló una legislación permisiva para la concesión de títulos mineros buscando, junto a la implementación de políticas que conllevaban exenciones tributarias a multinacionales y una mayor flexibilidad laboral, captar la inversión extranjera.