Hirurogei ta hamargarren hamarkadan biztanlerik gabe geratu zen herria da Lakabe eta 1980. urtean naturaren erritmoei moldatuz komunitate alternatibo eta eraldatzaile bat sortzea amesten zuen kontzientzia-objekzio mugimendutik zetorren gazte talde batek okupatua izan zen. Gaur egun proiektuak aurrera darrai.
La lucha del Movimiento de Pequeños Agricultores (MAP) y la lucha campesina de un modo más amplio acumularon victorias importantes en el último período, una de estas victorias es el rescate de los conceptos de campesino y campesinado. Conceptos olvidados, ocultados y prohibidos ya que durante el período militar en Brasil el principal movimiento campesino de la época, las Ligas Campesinas, fue perseguido y sus principales dirigentes fueron desaparecidas, encarceladas, exiliadas, torturadas y/o asesinadas. Por ello se pasó a utilizar identidades locales para definir el campesinado brasileño, pero esto trajo como consecuencia política el fraccionamiento de la clase, en opinión de Carvalho: “La diversidad campesina en Brasil incluye desde los campesinos y campesinas propietarios de tierras a los y las ocupantes de tierras públicas y privadas, y a quienes disfrutan de los recursos naturales tales como los pueblos forestales, agro extractivistas, la 'recursagem'[1], los pueblos de las riberas, las personas que se dedican a la pesca artesanal, agricultoras, recolectoras de cangrejos, castañeros, quebraderas de coco babasú, las colectoras de asaí, las que disfrutan de los fondos de pastos y las pobladoras de tierras comunes de los 'fachinales”[2].
Izquierda Unida, Ecologistas en Acción, Equo, Paz con Dignidad-OMAL, ATTAC-Madrid, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Anticapitalistas, Corazón Verde de Chamberí y la Federación Los Verdes
Nueve organizaciones sociales y políticas han presentado una querella en la que se suman a las diligencias que está desarrollando el juez Velasco en la Operación Lezo. Pero además aportan una argumentación consistente como para imputar a Esperanza Aguirre y otras personas, e incluso al propio Partido Popular, por un delito contra la Hacienda Pública, delito electoral y otros.
Seis años después del inicio de las revueltas árabes, el panorama es desolador: Estados fallidos en Libia, Siria y Yemen, además de un creciente refuerzo del autoritarismo en toda la región. Las expectativas de cambio político están congeladas, existiendo motivos más que suficientes para que se produzcan nuevos ciclos de protesta.
El pasado mes de julio, con menos de una semana de intervalo, fueron asesinadas Gloria Capitán, en Filipinas y Lesbia Yaneth en Honduras. Ambas tenían en común ser activistas destacadas en defensa de su comunidad frente a proyectos extractivos. Ambas se enfrentaban a intereses empresariales que no dudan en incluir la violencia en su estrategia y que cuentan con la protección y cobertura de sus respectivos gobiernos.