Los orígenes del problema agrario en Colombia
Raúl Alameda Ospina: "El latifundio, el minifundio y la dependencia externa constituyen el principal obstáculo para la ampliación de las fuerzas productivas y sociales de la nación"
José Abelardo Díaz. Periferia.
Martes 11 de mayo de 2010, por Revista Pueblos
¿De qué forma se expresó el problema de la tierra en la Colonia?
La tierra ha sido por decenas de miles de años el principal medio de producción. A partir de finales del siglo XVIII, la industria basada en la maquinofactura reemplaza en parte esta importancia fundamental. Pero no sólo es eso. La tierra está indisolublemente ligada a la especie humana en sus distintas fases de evolución. Ha sido la base de la recolección (caza, pesca, frutos), de la agricultura, de la ganadería y fuente principal de la alimentación, de las materias primas industriales y de la farmacología, pero, sobre todo, el ámbito en el que se desarrolla la sociedad humana y la vida en general.
En la Colonia se origina el problema de la tierra. Los conquistadores expropiaron violenta y masivamente a los indígenas, los esclavizaron, los convirtieron en sujetos de tributo en la Encomienda y los servilizaron a través de la hacienda neogranadina. Fueron tres siglos de estructuración de un orden señorial latifundista, mezclado con esclavitud minera y monopolio comercial metropolitano.
El orden tribal comunitario autónomo, las culturas milenarias existentes antes de la invasión española, fueron brutalmente destruidos y la tierra convertida en medio de acumulación de riqueza y de poder para la minoría y de explotación y miseria para la mayoría.
¿La Independencia resolvió ese problema?
No. Por el contrario, lo agravó. La independencia de España no fue una revolución social, burguesa, como la de Francia. Internamente representó una coyuntura de ensanche del latifundio. Las grandes propiedades de los españoles pasaron a los criollos. Igual cosa sucedió con los baldíos que, en no menos de tres millones de hectáreas, entraron a fortalecer los viejos latifundistas y a crear nuevos terratenientes. Con la Ley de Bienes de Manos Muertas de mediados del siglo XIX, las inmensas propiedades de la iglesia no regresaron a los indígenas ni fueron repartidas entre los campesinos sin tierra, pequeños y medianos. Fueron a parar al viejo señorío colonial o al nuevo de los patriotas.
¿De qué forma se expresa el problema de la tierra hoy?
En una mayor, exagerada y absurda concentración de la tierra, producto a más de lo anterior, de la utilización latifundista de las guerras civiles del siglo antepasado, de la violencia desatada y mantenida desde l948, de la economía del narcotráfico y de la operación asesina del paramilitarismo. Hoy el problema de la tierra es mayor que en ninguna otra época. Tres millones de campesinos: peones, terrazgueros, arrendatarios, obreros agroindustriales carecen de tierra, mientras cuatro millones y medio de campesinos llamados “desplazados” han sido expulsados de sus fincas, convertidas en macrofundios dedicados a la siembra de la palma africana, el caucho, la soya, etc.
Así, menos del 0,5% de los propietarios de fundos con más de 500 hectáreas controlan, según datos no recientes del IGAC, el 57% de las propiedades, en tanto que el 67.4% de los propietarios con menos de 20 hectáreas, sólo poseen el 3,4% de las propiedades. Coincidiendo con este fenómeno, del 12,6% del territorio con vocación agrícola, sólo el 4,6% se emplea en ella. Esto quiere decir que las dos terceras partes de extensas tierras útiles para la producción de alimentos se están usando para la ganadería extensiva que, además, cuenta con el 16,8% de la tierra utilizable en esta actividad. Todo esto en momentos en que, por la política de la Apertura, el país importa al año más de 10 millones de toneladas de productos agrícolas que ha producido y está en capacidad de producir.
¿Qué importancia tiene la solución del problema de la tierra hoy en el país?
El latifundio, el minifundio y la dependencia externa constituyen el principal obstáculo para la ampliación de las fuerzas productivas y sociales de la nación. Han impedido el uso social y económico de los recursos naturales, le han negado el empleo a la población, han limitado al máximo las posibilidades de la industria, la ciencia, la técnica, la educación. Son factor determinante del subdesarrollo, el atraso y la miseria, al extremo de que, sino se extirpan, Colombia no podrá pasar a un nivel superior de desarrollo.
José Abelardo Díaz. Periferia.
Versión imprimir //
Enviar por email

secciones

