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El inesperado triunfo de Los Verdes en Francia

Patrick Ulmer

Jueves 15 de octubre de 2009, por Revista Pueblos

Las elecciones al Parlamento Europeo del pasado 7 de junio han supuesto una consolidación del liderazgo del conservador Partido Popular Europeo, lo cual abre el camino para una posible reelección de José Manuel Durão Barroso como presidente de la Comisión Europea en septiembre de este año. El centroizquierdista Partido Socialista Europeo, por su parte, se derrumba y las demás agrupaciones de la izquierda no salen mucho mejor paradas. Los buenos resultados de las agrupaciones ultraconservadoras y euroescépticas vienen a completar este panorama más bien desolador.

Una excepción merece ser señalada: los resultados globalmente satisfactorios logrados por Los Verdes a nivel europeo (pasan de 5,7 por ciento en 2004 a 7,5 por ciento este año), entre los cuales destaca el espectacular éxito de la coalición Europe Écologie (EE) en Francia. El 16,28 por ciento de los votos (frente al 16,48 por ciento logrado por el socialdemócrata Partido Socialista francés) le garantiza 14 escaños, posiblemente 15 si se ratifica el Tratado de Lisboa que otorgará a Francia dos escaños adicionales en Estrasburgo.

Diez días antes de las elecciones europeas, los sondeos otorgaban a Europe Écologie de un 10 a un 12 por ciento de la intención de voto [1]. Por lo tanto, el resultado obtenido representa un éxito tan abrumador como inesperado para el movimiento ecologista y sus aliados provenientes del mundo asociativo.

La historia de la coalición

La coalición Europe Écologie fue creada por militantes del partido ecologista Les Verts junto con otros representantes de movimientos sociales franceses (feministas, antiglobalización, decrecimiento y otros) para proponer, a escala europea, “una nueva orientación política: la conversión ecológica y social de la economía, otro proyecto de sociedad” [2]. El movimiento fue presentado en el Museo de Arte Africano Dapper, en París, el 20 de octubre de 2008, en una conferencia de prensa a la que acudió Monica Frassoni, presidenta del grupo de Los Verdes en el Parlamento Europeo. Entre sus cabezas de lista destacan la figura del mayo del 68 y militante de Los Verdes Daniel Cohn Bendit, el altermundialista y sindicalista agrícola José Bové, la ex jueza anticorrupción Eva Joly y Yannick Jadot, proveniente del mundo de las Organizaciones No Gubernamentales [3].

La novedad radica en que Europe Écologie, más que como un partido político, se define como una alianza o movimiento. Ha supuesto la unión, en torno al partido ecologista francés Les Verts, de algunos representantes de movimientos sociales previamente alejados de la política de partidos. Así, Karima Delli, miembro de los colectivos Jeudi Noir (creado para denunciar la especulación inmobiliaria) y Sauvons les Riches (literalmente: “Salvemos a los Ricos”, que milita por la institución a nivel europeo de un salario máximo), es con 28 años la eurodiputada francesa más joven. Otra candidata proveniente del mundo asociativo es Sandrine Bélier, especialista en derecho medioambiental y miembro de varias asociaciones tales como France Nature Environnement entre otras.

La participación de las asociaciones no es ajena al éxito de la agrupación, ya que según el antiguo eurodiputado verde Alain Lipietz, los buenos resultados se deben en parte a “esta capacidad, esta voluntad de ir al terreno, de organizar desde el mes de enero reuniones-debates, grupo local por grupo local, y no solo hermosos y emocionantes mítines” [4].

El programa

El programa de Europe Écologie reposa sobre nueve “pilares”: energía, salud, biodiversidad, derechos sociales, derechos humanos, conocimiento y relaciones internacionales. Un contenido que pretende presentar los problemas medioambientales como “indisociables de los económicos y sociales”.

Así por ejemplo, el programa propone la creación de empleo a través del desarrollo de infraestructuras de protección del medioambiente o de producción de energías ‘limpias’ unidas a la reducción de la jornada laboral, el apoyo a una Renta Básica Universal unida a un salario máximo para los altos ejecutivos, la protección de los servicios públicos y un impuesto sobre los flujos de capitales dentro de la Unión Europea. Recomienda también la desvinculación de los programas universitarios de la “lógica del mercado”. Esto se une a propuestas más tradicionales de los movimientos ecologistas, tales como lograr que la agricultura ecológica represente un 30 por ciento de la producción a nivel europeo en 2020 así como un 100 por 100 de agricultura sostenible, y la conversión de la Unión Europea en una “zona sin Organismos Genéticamente Modificados”. El programa propone también reorientar las sumas invertidas en la financiación del sector nuclear hacia “la sobriedad, la eficacia y las energías renovables”.

Algunos críticos de extrema derecha y centro han atribuido los resultados espectaculares de la agrupación al estreno, dos días antes, del documental Home, del fotógrafo y cineasta Yann Arthus-Bertrand sobre la degradación del medio ambiente [5]. Alain Lipietz, por su parte, atribuye el triunfo del 7 de junio a “las crisis ecológicas acumulativas [que] desde cerca de medio siglo se desarrollan bajo los embates de los modos de producción y de consumo capitalistas, bien en los regímenes dirigistas de los años 50 (y más espectacularmente aún en los regímenes de planificación centralizada, como la Unión Soviética: Mar de Aral, Chernóbil...), bien bajo el modelo de desarrollo neoliberal globalizado, desde los años 80.” Yañade que “A estas cuestiones, la socialdemocracia tradicional no tiene absolutamente ninguna respuesta y se limita a recurrir a las recetas que ya han fracasado en 1981 frente a la crisis del desarrollo Fordista: la reactivación económica a través del consumo.” Otro elemento de éxito ha sido la presencia entre las cabezas de lista de la antigua jueza anticorrupción Eva Joly, que se ha convertido en una personalidad muy popular en Francia tras el éxito logrado al conseguir la imputación de varias personalidades del mundo de la política y los negocios demostrando su implicación en una red de corrupción político-financiera (malversación de fondos y pago de comisiones ocultas). La jueza, que fue sometida a diversas presiones y amenazas durante la instrucción y el juicio [6], consiguió finalmente el encarcelamiento de varios de los imputados, entre los cuales destaca Loïk Le Floch-Prigent, antiguo presidente de la Petrolera Elf. Ella contribuyó, según Jean-Francis Pécresse, editorialista del diario financiero Les Échos, a “la síntesis exitosa entre una triple preocupación, medioambiental, social y ética... [El] combate obsesivo [de Eva Joly] contra los paraísos fiscales prolonga la ética medioambiental al terreno financiero” [7].

El futuro

Tras el éxito electoral que aporta 14 escaños al grupo de Los Verdes en el Parlamento Europeo, se plantea ahora el futuro de la coalición. Fuera del contexto de las elecciones europeas, el nombre del movimiento así como algunos de sus objetivos (por ejemplo, impedir a toda costa la reelección del conservador Durão Barroso a la presidencia del Parlamento Europeo, como manifestaron repetidas veces los candidatos durante la campaña electoral) pierden sentido.

Así, los militantes del grupo han fundado la red asociativa Les Amis d’Europe Ecologie, presidida por Daniel Cohn- Bendit, como paso previo a una reestructuración del movimiento de cara a las elecciones regionales francesas de marzo de 2010. En el texto fundador de la red, se asegura que “la asociación llena un hueco, ya que ya no existe estructura de base para el debate. Cuando Europe Ecologie esté de nuevo estructurada, Les Amis d’Europe Ecologie ya no tendrán razón de ser, es una asociación biodegradable” [8]. De momento, su agenda consta de los siguientes puntos, “la movilización ciudadana para preparar la conferencia de Copenhague de diciembre de 2009 y responder con ambición al peligro climático y la preparación de las elecciones regionales de marzo de 2010 con el objetivo de ‘ganar’ regiones...”

Algunos, como Catherine Massat [9], veterana de los movimientos sociales y votante de Europe Écologie el 7 de junio, han lamentado la “poca o muy lenta reacción del movimiento al inesperado triunfo electoral del 7 de junio”. Añade que “deberían haber aprovechado el impulso generado tras el éxito electoral para movilizar inmediatamente a los entusiastas a través de reuniones y mítines... pero esto no ha ocurrido y han dejado pasar una oportunidad”. Según ella, esto se debe principalmente a que por ser una organización de creación tan reciente, “le falta todavía la base militante de los grandes partidos políticos”.

Otro de los retos inmediatos para el movimiento verde en su conjunto es la alianza entre las dos formaciones ecologistas francesas: Europe Ecologie y la Alliance Ecologiste Independante (AEI) de Antoine Waechter, la cual logró un 3,63 por ciento en las elecciones europeas. Teniendo en cuenta los resultados obtenidos por ambos, una unión de los dos grupos podría representar prácticamente uno de cada cinco votantes en Francia. Varios obstáculos se presentan, sin embargo, entre los cuales destaca el hecho de que la AEI se considere independiente tanto de la izquierda como de la derecha, y por lo tanto no descarte alianza con ninguna de las dos, mientras que EE solo contempla alianzas con la izquierda. Tampoco parece que de momento haya posibilidades de listas comunes incluyendo otros partidos políticos situados a la izquierda del Partido Socialista francés. Por una parte, el PCF (Partido Comunista Francés), el NPA (Nouveau Parti Anticapitaliste) del mediático Olivier Besancenot, Lucha Obrera (el partido trotskista liderado por Arlette Laguiller) y el Parti de Gauche (nacido de una escisión del Partido Socialista en 2008) están negociando las posibilidades de listas unitarias independientes, pero tales listas “serían claramente independientes de las listas del PS y de las listas tipo Europe Ecologie.” Aunque “estas listas unitarias tendrán la voluntad de ganar a la derecha y para ello podrán realizar ‘fusiones técnicas’con listas de izquierdas” [10].

El panorama nos plantea una serie de incógnitas: ¿Representa el éxito de Europe Écologie una tendencia duradera de “toma de las instituciones” por los movimientos sociales, tradicionalmente más al margen de la política de partidos?, ¿Sabrá Europe Écologie sacar provecho de su éxito a nivel europeo para las próximas elecciones en Francia?, ¿La alianza exitosa de tendencias y orígenes tan dispares puede servir de modelo para una izquierda dividida? Ypor último, ¿Una formación de este tipo, es decir una unión de movimientos sociales y representantes de la izquierda ecologista, podría representar un modelo para la federación exitosa de los movimientos alternativos en otros países de Europa?

Lo que sí ha demostrado el triunfo electoral de Europe Écologie del 7 de junio es la pérdida de credibilidad de los sociodemócratas a la hora de hacer frente a la crisis económica y a la catástrofe ecológica que van unidas al modelo neoliberal. Esto puede ser aprovechado por los movimientos de izquierda para incrementar su peso al frente de las instituciones. Sin embargo, esto sólo será posible si estos grupos son capaces de dejar atrás sus divisiones históricas para concentrarse en las grandes cuestiones que los unen.


Patrick Ulmer es colaborador de Pueblos. Este artículo ha sido publicado en el nº 39 de la Revista Pueblos, septiembre de 2009.

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