La OMC, los tratados de comercio e inversión y sus consecuencias en la agricultura europea

La Organización Mundial del Comercio (OMC) y los acuerdos de comercio e inversión apuntalan un modelo de agricultura y alimentación convertido en negocio, no en derecho. En la actualidad la Unión Europea está embarcada en la negociación de nuevos acuerdos que representan la mayor amenaza para la agricultura campesina, pequeña y de mediana escala; la pérdida de la soberanía alimentaria, del derecho a la alimentación sana para toda la población y de la vida en nuestros pueblos.

La crisis política, el auge de la derecha en Brasil y las posibilidades de la comunicación crítica centran varias actividades que se celebran en Bilbao y Donostia entre el 14 y el 21 de marzo

A siete meses de que se celebren las próximas elecciones presidenciales en Brasil, la polarización va incrementándose semana a semana en este país latinoamericano, que se encuentra en los primeros puestos del mundo en cuanto a número de amenazas y muertes de defensores y defensoras socioambientales, de derechos humanos y periodistas. El ascenso de Jair Bolsonaro, de extrema derecha, con un discurso machista, racista y a favor de la pena de muerte, demuestra lo conflictivo que se está volviendo el panorama político brasileño.

La Unión Europea, epicentro de la nueva oleada de tratados de comercio e inversión

La Unión Europea negocia actualmente con una veintena de países nuevos tratados de comercio e inversión, similares a los que firmó con Canadá (CETA) e intentó pactar (infructuosamente) con Estados Unidos (TTIP). “La UE quiere abrir nuevos mercados con un tratado comercial cada seis meses”: así de avaricioso se expresó recientemente Jyrki Katainen[1], vicepresidente de la Comisión Europea, ante el Consejo Atlántico en Washington, un lobby corporativo influyente en las relaciones transatlánticas.

Juan Hernández Zubizarreta, profesor, investigador y activista en Ongi Etorri Errefuxiatuak: “Se está decidiendo quién es titular de derechos humanos y quién no”

Las transnacionales aumentan su poder y beneficios gracias a mecanismos como los acuerdos de comercio e inversión; los acuerdos permiten la explotación de recursos y personas; las personas buscan otros lugares donde vivir. Profesor en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), investigador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) - Paz con Dignidad y activista en Ongi Etorri Errefuxiatuak, Juan Hernández Zubizarreta argumenta en esta entrevista la necesidad de desobedecer las leyes que vulneran los derechos humanos. A las personas que huyen de lo que este sistema provoca “vamos a seguir llevándolas a vivir a nuestras casas, se pueda o no”.

Roberto Olivares, director del documental ‘Dios nunca muere’: “Cuando haya una sociedad consciente que presione a su gobierno, habrá ya hecha una gran investigación para buscar la justicia que la gente está esperando”

‘Dios Nunca Muere’ se pregunta, transcurridos diez años del conflicto de Oaxaca, qué pasó con las personas que sufrieron las graves violaciones de derechos humanos que cometió el gobierno mexicano, qué secuelas tienen, cómo viven ahora, qué ha pasado con los casos en el plano jurídico. Roberto Olivares, fundador de Ojo de Agua y director de este documental, participó en el 9°Festival Internacional de Cine Invisible de Bilbao, donde pudimos hablar de esta obra, de sus inquietudes y de la película en la que ahora está trabajando, mediante la que indagará en la identidad de México y en las raíces indígenas, europeas y africanas de este país.

Los casos de Salah Hamouri, Ahed Tamimi y Munther Amira o cómo los tribunales militares israelíes vulneran los estándares internacionales de justicia

Manifestarse pacíficamente. Cárcel. Tirar piedras. Cárcel. Llamar al boicot, desinversiones y sanciones. Cárcel. Lucir emblemas de partidos políticos. Cárcel. Pegar una bofetada al soldado que rebanó media cabeza a un primo tuyo. Cárcel. Denunciar violaciones de Derechos Humanos. Cárcel. Cárcel solo en caso de que la nacionalidad sea palestina, se viva bajo ocupación e Israel esté deseando buscar la mínima excusa para acallar voces de activistas defensoras y defensores de Derechos Humanos en Palestina y lanzar una clara advertencia a quiénes sigan esta misma senda.