Cambio climático: ¿vamos en serio o no hay para tanto?

Sabemos que el cambio climático ya no es un suceso del futuro, sino una realidad que se nos cuela a ritmo vertiginoso, si medimos el tiempo a escala histórica. Según Naciones Unidas, en 2017 ya había más de 64 millones de personas consideradas refugiadas climáticas, aunque las estimaciones para 2050 las sitúan entre 250 y 1.000 millones, según los posibles escenarios.

Que viene, que viene

Queremos seguir pensando que no, que no será para tanto, pero cuando ves un vídeo de la directora ejecutiva de Oxfam pidiendo dinero para la crisis humanitaria de Indonesia ante una hilera de trabajadores perfectamente uniformados y limpios que se pasan cubos con el logo bien visible, y acto seguido ves otro vídeo de cómo el partido de ultraderecha Vox congrega miles de personas con su discurso abiertamente racista y xenófobo (“es una invasión-quienes saltan la valla tienen preparación militar-deportación masiva”) es imposible no sentir un retortijón ético e intelectual. Todo resulta terriblemente anacrónico y posmoderno a la vez.

Retos, alianzas y sueños en las publicaciones de vocación crítica

“Hace tantos años que colaboramos que ya ni nos acordamos”. Esa fue una de las frases que compartimos cuando en el equipo de Ecología Política nos enteramos de que la revista Pueblos se despide, al menos temporalmente. Desde hace muchos años (probablemente más de diez), Ecología Política y Pueblos se han dado apoyo mutuo de una manera sencilla pero importante, con lo que llamamos “publicidades cruzadas”. Es decir, asegurando que en cada número los lectores y lectoras de ambas publicaciones conocen de la existencia, temáticas y últimos números de la otra revista.

Tejer procesos para erradicar las violencias

La revista Pueblos ha sido un espacio de comunicación crítica que a lo largo de estos años nos ha permitido conocer debates y re exionar sobre ellos, conectarnos con otros agentes cuyas luchas y procesos se cruzaban con las de CEAR-Euskadi, con la defensa de los derechos huma- nos de las personas migrantes, refugiadas y apátridas. Nos ha ayudado además a enlazarnos con personas y colectivos que trabajan por erradicar las causas de los desplazamientos forzados de personas, comunidades y pueblos.

Decimos ‘hasta siempre’ haciendo comunicación crítica

El número más antiguo que conservamos de Pueblos es de mayo de 1998, aunque la revista comenzó su andadura tres años antes. Sumergirse en una hemeroteca con las fechas bien presentes es siempre exponerse a un revoltijo de emociones, entre imágenes, datos, declaraciones, líneas estéticas que vienen y van, augurios errados vergonzantes y profecías cumplidas que nos llevan a repetir en cadena “ya lo decía yo”. Echando un vistazo a este primer número del archivo, que tiene algo más de veinte años, sentimos un escalofrío desde la primera línea: “Contra la militarización de las conciencias”, “Carrera de armamentos…”, “Los inmigrantes como víctimas de la globalización”, “El Frente Sandinista ante su Congreso”, “Irak: crisis permanente”, “Aportaciones a una reflexión sobre los movimientos sociales”.

No vamos a “Jair nos acostumando”

A tan solo tres días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, Brasil contabiliza los casos de violencia política. La Agencia Pública, que realizó un seguimiento durante diez días, entre el 30 de septiembre y el 10 de octubre, reveló por lo menos 70 ataques. La amplia mayoría fue perpetrada por seguidores del líder en las encuestas, el ex-capitán del ejército de extrema derecha Jair Bolsonaro, que tiene un torturador condenado de la dictadura como principal referencia política e intelectual.