Las raíces profundas de la extrema derecha griega

El éxito electoral de Amanecer Dorado en las elecciones de mayo de 2012 -consiguió entrar en el Parlamento- encontró a los dirigentes de la izquierda poco preparados para esa eventualidad. Su análisis no variaba mucho del de los grandes medios: fin del bipartidismo, “voto de castigo”, buen resultado de la izquierda radical. El avance de Amanecer Dorado les inquietaba poco, lo consideraban pasajero y, buscando un discurso tranquilizador, decretaron que “el fascismo es algo extraño al pueblo griego”. Sin embargo sabemos que los griegos han sufrido, no solo la dictadura fascista de Metaxas, sino también el terror policial de la posguerra. Fueron gobernados durante largos años por regímenes cuasi dictatoriales poco preocupados por las libertades individuales y el progreso social. Estas fuerzas se han enraizados sólidamente en la sociedad griega, y la dictadura de los coroneles no fue más que el último episodio conocido en la historia de la represión griega. Bastaría con muy poco para que esas fuerzas resucitaran de nuevo.

Jaime Nevado, cantautor de las FARC: “Aunque hoy la vida parezca ser un cuento, cuéntala”

El día 18 de octubre se instalaron en Oslo las negociaciones entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC. Unas horas antes, la organización revolucionaria hizo público un video musical. Este comienza con palabras de su comandante máximo Timoleón Jiménez, más conocido como Timochenko: “Llegamos a la mesa de diálogos sin rencores ni arrogancias.” Inmediatamente se ve a varios jóvenes interpretando un rap, sin portar armamento ni traje camuflado. Esto tuvo un gran impacto. La prensa colombiana lo consideró como un “manifiesto político”.

Las protestas ciudadanas llegan a Eslovenia

Maribor, Kranj, Ljubljana: por primera vez desde el verano de 1991, la violencia ha regresado a las calles de Eslovenia. Pero esta vez, el adversario no son las fuerzas armadas yugoslavas, sino las propias fuerza de seguridad eslovenas. La otrora república más rica de la federación, es ahora un miembro en la periferia de la UE, al borde del rescate. La ciudadanía se rebela contra las medidas de austeridad y la corrupción.

Manifiesto de un indignado climático

“Hay noches que todavía sueño”. Sueño con una humanidad capaz de vivir bien y feliz dentro de los límites climáticos del Planeta. Sueño con un mundo solidario con los pequeños Estados insulares que serán los primeros en desaparecer del mapa si no rectificamos el rumbo. Sueño con unos dirigentes valientes como la delegación filipina que, tras ver a su país arrasado por el tifón Bopha, suplicó a la comunidad internacional que “abriera los ojos y mirara la realidad de frente”. Sueño con un homo y una femina climaticus racionales ante las alertas constantes de los científicos que ya se está produciendo el calentamiento global en base a las previsiones más pesimistas. Dicho de otro modo, sueño con que Sandy no sea ni más ni menos que el nombre de un niño normal y corriente, no de el devastador huracán.

Lecciones de la crisis. Ahora Bolivia

Está asumido, tanto social como políticamente, que las medidas de austeridad y recortes que castigan fundamentalmente a los sectores sociales mayoritarios, no inciden positivamente en la salida de la crisis. Al contrario, en el plano estrictamente económico la agravan de continuo y, además, están produciendo una eliminación paulatina de derechos políticos, sociales y laborales que costaron décadas de lucha, principalmente de la clase trabajadora.

“Quiero ser italiano”. Identidad, supervivencia y verdad

No es la mejor película francesa del año. Probablemente tampoco del decenio. Pero es una amable comedia con toques de drama que aborda asuntos como la integración, el racismo, la identidad, la supervivencia, la interculturalidad, la convivencia, el trabajo, el éxito, la mentira, las relaciones familiares, las relaciones de amistad, el conocimiento/desconocimiento... en la laica república francesa.