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Parar para encontrarnos: reflexiones sobre la cooperación desde lo local

Tras el estallido de la crisis multidimensional y sistémica en los países del Norte, el lema que desde las organizaciones de cooperación internacional veníamos utilizando históricamente en nuestras acciones de educación para el desarrollo, “Piensa globalmente y actúa localmente”, se ha popularizado y ahora escuchamos por todas partes que los actuales desafíos sociales son globales, cruzan fronteras, y que por tanto las respuestas a estos deben de estar guiadas por un enfoque global de acción local.

Observatorio de multinacionales

Hidro Santa Cruz frente a la lucha por el territorio y por la vida

La imagen de Hidralia Energía-Hidro Santa Cruz[1], la empresa de capital español y ejecutora del proyecto Cambalam en Santa Cruz Barillas, se desmorona. La imagen o la máscara: una empresa “cercana, accesible, próxima, comprometida y dialogante”, según la autodefinición corporativa, revela en Guatemala su carácter impositivo, violento, el menosprecio de la opinión de las comunidades, sus intereses ocultos.

Nuevos paradigmas para las luchas en la “transición al revés”

La hora de Centroamérica

Pocas fechas hay tan simbólicas en el pasado reciente de Centroamérica como el 28 de junio de 2009, el día del golpe de Estado que acaba con el gobierno electo de Manuel Zelaya. Se proyecta al resto de la región y el continente el ensayo del neogolpismo en América Latina, en palabras de Isabel Rauber.

Guatemala. La cooperación que camina como pato

El análisis de la cooperación de España en Guatemala no puede desvincularse de la reflexión sobre el impacto de otras relaciones de tipo económico y comercial. Fundamentalmente, de la presencia de transnacionales en sectores económicos estratégicos, como el agua, las telecomunicaciones, el turismo o la distribución de energía eléctrica, adjudicada en su totalidad a Unión Fenosa/Gas Natural, Iberdrola y Endesa.

Certezas e interrogantes

Guatemala: la ilusión de la paz

Diciembre de 2009, décimo tercer año de la paz y vigésimo cuarto de gobiernos democráticos. El balance resulta pobre: violencia, feminicidio, inseguridad, incertidumbre económica y social, incremento de la miseria, remilitarización, represión. Siete de cada diez mujeres y hombres sobreviven en condiciones de pobreza y pobreza extrema (distinción que apenas remarca la línea divisoria entre lo inadmisible y lo inaceptable)1. El 49 por ciento de la población padece desnutrición crónica. Se mueven anualmente 50 millones de municiones y circulan tres millones de armas ilegales. Son asesinadas 18 personas diariamente, 40 niñas y niños al mes, más de 600 mujeres cada año, estas últimas en contexto de tortura (al menos el 35 por ciento de los casos) y violación (al menos el 45 por ciento). Los dirigentes sociales sufren amenazas, persecución, encarcelamiento. ¿De verdad corresponden estas cifras a una realidad democrática y una convivencia pacífica?

La privatización de la seguridad en Guatemala. Si Charlton Heston levantara la cabeza…

En Bowling for Columbine, documental sobre el asesinato de 12 estudiantes y un profesor en el Instituto Columbine de Colorado [1], Michael Moore evidencia que un lugar "sobrearmado" y sobreprotegido puede convertirse en peligroso e inseguro. La afirmación se aplica rigurosamente al caso de Guatemala. Existen en el país 218 empresas particulares de seguridad que emplean a 150.000 agentes, 18.600 policías, 15.500 miembros del Ejército, tres mil de ellos involucrados en tareas de seguridad interna; tres millones de armas ilegales en manos de civiles, y 50 millones de municiones vendidas cada año, en cifras aproximadas.