Archivo de la categoría: Comunicación

Gaza: el medio y el mensaje

Gaza no es un país ni parte de una nación ni una franja de tierra y mucho menos un conjunto de seres humanos: es una simple inversión. Israel -lo digo sin un ápice de ironía- no está aplicando una política genocida en Palestina: quiere matar unos cuantos niños, pero no a todos los niños; quiere destruir escuelas y hospitales, pero no impedir radicalmente la supervivencia; quiere que adelgacen sus habitantes, pero no matarlos de hambre.

La insoportable levedad mediática de los desastres

En el actual mundo del consumo exprés de la información hasta los desastres naturales y humanos tienen su pronta fecha de caducidad. El alcance trágico del evento, alimentado por un sinfín de imágenes impactantes, puede prolongar su presencia mediática. Pero al final no hay tiempo para digerir las noticias, ya se trate incluso de una catástrofe. El análisis de las causas estructurales y la búsqueda efectiva de soluciones queda frecuentemente al margen de los espacios de debate de los grandes medios. Finalmente el acontecimiento cae en el olvido tras el torrente de noticias que se suceden y que se pisan entre sí.

Comunicación y manipulación. La obsesión del periódico ‘El País’ con el presidente Chávez de Venezuela

En este mundo del siglo XXI se nos dice que vivimos en una aldea global, pero debemos preguntarnos si esto tiene sentido cuando tres cuartas partes de la humanidad no tiene acceso a los beneficios que la otra cuarta parte disfruta. También se nos dice que vivimos en la sociedad de la información, ¿es posible decir esto cuando tres cuartas partes de la sociedad africana no tienen acceso a electricidad y por tanto a internet? Los medios de comunicación masiva utilizan la información para preparar al receptor de tal forma que la descodificación del mensaje sea a favor de sus intereses. Insistir en el zapato que una persona de origen kurda le tiró al presidente turco Erdogan lleva a no visualizar el drama del pueblo kurdo.

Hablar con voz propia. La televisión participativa y el audiovisual comunitario a través del proyecto Árbol en Uruguay

Socializar las herramientas de comunicación audiovisual para poder contar con voz propia y desde la comunidad los temas que preocupan a ésta. Si sólo dispusiéramos de una frase para describir el proyecto Árbol, ésta se aproximaría bastante al espíritu del colectivo. Esta iniciativa de televisión participativa que comenzó su andadura en 2003 y que ha sido alabada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha realizado ya más de 150 vídeos comunitarios y ha capacitado para la producción audiovisual a unas 1.300 personas.

El periodismo necesita corazón

En los últimos tiempos el debate sobre el periodismo se limita a discutir sobre el formato y la presentación. “Sustituyen el problema del contenido por la cuestión de la forma, colocan la técnica en lugar de la filosofía. Sólo hablan de cómo redactar, cómo almacenar, cómo transmitir algo. Pero qué redactar, qué almacenar y qué transmitir, de eso ni una palabra. El punto débil de estas manifestaciones radica en que a través de ellas, en lugar de discusiones sobre el contenido, el espíritu y el sentido de las cosas, no nos enteramos más que de los nuevos y deslumbrantes avances técnicos conseguidos en el terreno de la comunicación”.[1] Así lo percibía Ryzard Kapuściński hace casi diez años y ahora esa sensación es mucho más evidente.

Palestina

Palestina: Imagen y realidad

Pocos conflictos han generado tantas noticias y durante tan continuado espacio de tiempo como el palestino-israelí. Los términos campo de refugiados, Estado judío, OLP, Intifada, asentamiento, territorio ocupado, proceso de paz, forman parte del “paisaje informativo” en el que la mayoría de nosotros hemos crecido. De modo que no es preciso ser una persona especialmente leída, viajada o simplemente interesada en el tema, para tener una opinión de lo que ocurre allí, en ese rincón del mundo, al otro lado del Mediterráneo. En la mayoría de los casos esa opinión, basta hacer la prueba y preguntar, se traduce en un “eso no hay quien lo entienda”, “eso no tiene arreglo” o, siguiendo el modelo de comentario con pretensiones históricas, “eso lleva así desde tiempo inmemorial y… no hay quien lo arregle, no hay quien lo entienda”.