Irudaya Jothi, activista por el derecho a la alimentación en India: “Nuestra contribución es dar a la gente el conocimiento de los derechos disponibles en nuestro país”

Irudaya Jothi, director de Udayani Social Action Forum (USAF), ONG jesuita en Calcuta, conoce de cerca las luchas enfrentadas y los logros conseguidos en la campaña por el derecho a la alimentación en India a través de la voz y la fuerza de las mujeres. El movimiento por el derecho a la alimentación en la zona comenzó en 2001 cuando tras una sequía muchas personas murieron de hambre mientras toneladas de alimentos quedaron sin distribuir en los almacenes de la Food Corporation of India (FCI), corporación estatal a cargo del sistema de distribución pública que funciona bajo el Ministerio de la Alimentación.

Según el informe de la ONU El estado de inseguridad alimentaria en el mundo 2015[1], en India, a pesar del crecimiento económico de los últimos años, y aunque la proporción de la población total subalimentada se redujo del 23,7 al 15,2 por ciento entre los periodos 1990-92 y 2014-16, en cifras absoluta, esto supone un descenso de solo 210,1 millones de personas subalimentada en India en el periodo 1990-92 a 194,6 millones en 2014-16. India es el país con un mayor número de personas subalimentadas en el mundo, de acuerdo a datos de la FAO (2014).  El Índice Global del Hambre 2016[2] coloca a India bajo la categoría de “grave”, en el puesto 97 de 118 países en el mundo. La Ley Nacional de seguridad Alimentaria[3] fue promulgada en 2013 en India, esto dio un marco basado en derechos al sistema público de distribución.

Calcuta Ondoan sostiene que no es un problema de falta de alimentos, sino un problema de desigualdad y de distribución de recursos injusta. “India, superpotencia del hambre” es el título de la presentación de la campaña por el derecho a la alimentación de la ONG gipuzkoana. En la web de la organización se puede leer: “A pesar de que India continúa creciendo económicamente, sus indicadores sociales están empeorando o incluso son peores que muchos países vecinos que no están gozando de este auge económico, como por ejemplo Bangladesh y Pakistán”.

El empoderamiento como proceso

Los proyectos de empoderamiento de Udayani en el estado indio de Bengala Occidental emplean un enfoque basado en los derechos humanos. Se organizan colectivamente,a través de las asociaciones de mujeres y federaciones para reivindicar sus derechos y liderar una lucha pacífica por la consecución de los mismos.

Como ejemplo reciente, desde este movimiento señalan el vacío que dejan las medidas legales para las mujeres que trabajan en el sector no formal. La ley de prestaciones por maternidad (Maternity benefits act) cubre únicamente a las mujeres en el sector organizado, por lo que excluye a más del 90 por ciento de las mujeres en el país, que trabajan en el sector informal o desempeñan un trabajo no remunerado. Otra medida reciente restringe las prestaciones por maternidad a los primogénitos. Las activistas de la campaña por el derecho a la alimentación reivindican que los derechos de maternidad sean universales e incondicionales. Jothi, el mismo día que se comunicó esta última modificación, expresó su decepción por la decisión del gobierno central de reducir y hacer aún más restrictivo el programa de prestaciones por maternidad.

Irudaya Jothi en Donostia-San Sebastián, 3 de mayo de 2017. Foto: Calcuta Ondoan.

 

El pasado mes de mayo tuvimos la oportunidad de hablar con Irudaya Jothi en un encuentro en Donostia-San Sebastián. Ofrecemos ahora retazos de esta conversación, completada después por teléfono.

En 2016 se celebró en Delhi una audiencia pública o Jan Sunwai sobre el derecho a la maternidad y el cuidado de la infancia al que acudieron activistas de derechos humanos y personalidades de la academia, ¿cómo esto ayudó a las reivindicaciones del movimiento?

– Sí, tuvieron lugar varios Jan Sunwai en varias ciudades. En Delhi, a nivel central, y el mismo día en Calcuta y otras ciudades, a nivel estatal. Puedo hablar sobre lo que está sucediendo en Bengala Occidental porque soy parte del grupo, otros Estados tendrán demandas diferentes. En nuestra convención, el 22 de noviembre de 2016, participaron entre 7.000 y 8.000 personas. Lo que estamos tratando de hacer es crear conciencia entre el público y el Gobierno de la necesidad de la implementación inmediata de la ley en vigor. Que responda sin dilación a las necesidades que tienen las mujeres con las prestaciones por maternidad que les corresponden por derecho.

¿Están respondiendo las medidas y programas gubernamentales a la ley de seguridad alimentaria de 2013?

– Con demora y de manera diluida. Deben preocuparse e invertir más dinero en esto. Lo que estamos exigiendo es que tenga un efecto retroactivo desde el momento en que la ley fue aprobada en 2013.

– ¿La ley de seguridad alimentaria, al promulgar que sean las mujeres las que tienen derecho a la tarjeta de racionamiento, promueve su empoderamiento?

 – Sí que está en la ley, pero no está sucediendo, por desgracia. Las tarjetas deberían estar a nombre de las mujeres y no sé por qué el gobierno es tan reticente para hacer cumplir este punto.

– Pero si la participación de las mujeres es tan importante para esta campaña, ¿por qué no se traduce esto en la práctica? ¿Por qué las mujeres no están obteniendo sus derechos?

 – Sí, esa misma pregunta me hago yo también. Puedo decir, honestamente, que el movimiento por el derecho a la alimentación es un movimiento de mujeres. Sin embargo, cuando se trata de hablar de sus propios derechos en sus vidas particulares pienso que hay todavía ciertas dudas tanto por parte del Gobierno como por parte de ellas mismas.

Jharna Begum, junto a otras activistas de la ONG Udayani, en la protesta organizada el 22 de noviembre de 2016 para demandar mayores derechos por maternidad. Foto: Udayani.

 

-De acuerdo a la Ley de 2013, cada Estado debe constituir una Comisión de Alimentos[4]. Creo que eres miembro de esta comisión, ¿podrías explicar cómo funciona?

 – En Bengala Occidental el Estado había formado un equipo con el fin de ayudar al Gobierno del Estado a implementar esta Ley o estas medidas adecuadamente. Fui nombrado asesor en este Estado como representante de la sociedad civil a nivel de distrito. Como ya sabes, el movimiento del derecho a la alimentación comenzó en 2001. La corte suprema dictó que cada Estado debe tener una comisión que controle y supervise la distribución de alimentos para asegurar que lleguen a la gente, y esto debe hacerse a varios niveles: estatal, por distrito, por bloque. Así es como fui designado como representante de la sociedad civil, a nivel de distrito, hasta hace muy poco, en febrero, cuando el gobierno decidió cerrar esta oficina poniendo en cuestión su funcionalidad.

¿Quién está haciendo el seguimiento de la distribución ahora?

 – El 27 de abril hubo una gran protesta aquí en la que alegamos que algunos de nosotros hemos sido parte de este movimiento por mucho tiempo. Estamos esperando la nueva lista de representantes designada por el gobierno. Cuando ponemos en cuestión que se supone que deben dar alimentos que no están dando, básicamente estamos cuestionando al gobierno local. Por tanto, no les gustamos y suponemos un problema para ellos. Pero seguiremos haciéndolo, les guste o no.

USAF, dirigido por mí para los jesuitas en Bengala Occidental, tiene más de 5.000 participantes, son mujeres activas. Si la comida no se distribuye adecuadamente y sus derechos no se garantizan, ellas van a alzar su voz. Y, obviamente, vamos a salir a la calle. Tenemos muchos desafíos, pero nuestras demandas se basan en la Ley vigente, en la Constitución y en los derechos del pueblo.

Parece que las desigualdades sociales tienden a aumentar, mientras se toman decisiones políticas en términos de crecimiento económico y no para la mejora de las poblaciones rurales.  ¿Cómo, a través de la campaña por el derecho a la alimentación, pueden las personas protegerse de este tipo de decisiones que se toman en contra de sus intereses?

 – Sí, creo, como otros compañeros, que nadie va a pensar en las personas pobres hasta que las personas pobres piensen en sí mismas. La gente empobrecida, el sector rural básicamente, y otras minorías, se han visto al margen del proceso de crecimiento y desarrollo. Tienen que organizarse y demandar, no hay otra opción. Así que el pueblo tiene que organizarse y exigir su supervivencia, lo que es suyo.

¿Cómo puede sobrevivir la gente si se le niega el acceso a la tierra?

 – Exactamente, está en los datos oficiales. El mayor número de personas depende de la agricultura. Y la gente cree en esa tierra, es la tierra que les da la supervivencia y su vida, y tienen una clara relación con la tierra y el bosque. Pero el Gobierno piensa en el “desarrollo” y quiere la tierra para ello. El “desarrollo” significa que ponen a las grandes industrias a producir en ese lugar. Es es una política anti-personas.

También hay una migración interestatal. Los distritos donde estoy trabajando se conocen como “la pared de arroz de Bengala”, donde había mucha gente trabajando en la tierra. Hoy en día la agricultura se está mecanizando y, como resultado, muchos hombres y mujeres han perdido su trabajo. Ahora, ¿cómo sobrevivimos? La gente no tiene otra opción que ir a otro lugar, las ciudades están aumentando en tamaño, forma y número. Piensan que han sido engañados por hacerles creer en este tipo de desarrollo. Y luego se encuentran en la calle. Pero en algunos lugares hay protestas para reclamar ese derecho a la tierra.

– Así que mientras todo el enfoque se pone en las ciudades, las zonas rurales quedan en el olvido, donde ni siquiera tienen los medios para sobrevivir.

– Es por eso que creemos en los movimientos masivos que ayudarán a la consecución de sus propios derechos a estas poblaciones. Nuestra contribución al proceso es dar a la gente el conocimiento de los derechos disponibles en nuestro país. Solo estamos exigiendo nuestros derechos de forma pacífica. Y nuestro papel como mediadores es llevar este conocimiento a la gente, es lo que estamos haciendo.

Campaña por el derecho a la alimentación en Calcuta. Foto: Udayani.

 

En Donostia-San Sebastián tuviste ocasión de explicar el trabajo que lleváis a cabo y la situación actual en ¿Por qué es importante este apoyo desde el País Vasco a la campaña por el derecho a la alimentación en India?

– Estamos tratando de contribuir al empoderamiento de las mujeres dalit y las mujeres tribales en Bengala Occidental. Quiero que el pueblo vasco y su gobierno sean aliados en este proceso. Así que vine a agradecer su continua ayuda a nuestra lucha por la supervivencia. En nombre de las mujeres, vine a expresar su gratitud por sus contribuciones y también por el apoyo financiero que nos permite organizar nuestro trabajo progresivamente.

También tuve la oportunidad de reunirme con algunas de las  personas voluntarias de Calcuta Ondoan que nos visitan constantemente en Calcuta y son parte de esto. Es realmente un estímulo. Crear conciencia internacionalmente puede ayudar a las mujeres, al alzar nuestras demandas.


Amaia Landaburu es voluntaria en Calcuta Ondoan e investigadora de la Universidad de Málaga


NOTAS:

[1] Disponible en: http://www.fao.org/3/aa5ef7f6-edc8-4423-aae3-88bf73b3c77c/i4646s.pdf

[2] Global Hunger Index 2016. Disponible en : http://ghi.ifpri.org/countries/IND/

[3] The National Food Security Act 2013, en inglés. Disponible en [PDF]: http://indiacode.nic.in/acts-in-pdf/202013.pdf

[4] Las denominadas State Food Commission tienen el propósito de velar por la efectiva distribución de alimentos y la implementación de la ley.


 

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