Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (o sí)

Nada tiene que ver este artículo con la película dirigida por Agustín Díaz Yanes en 1995, pero resulta sugerente tomar prestado el título para explicar precisamente cómo hablan los medios de comunicación sobre las mujeres asesinadas por violencia machista.

Desde su nacimiento, la televisión se ha convertido en uno de los principales agentes de socialización, es decir, el proceso por el que las personas aprendemos, interiorizamos e integramos aquellos valores y comportamientos del entorno en el que nos movemos. Presente en el 95,1 por ciento de los hogares del Estado español, según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), y con un consumo medio de 233 minutos por persona y día en 2016 (Análisis Televisivo-2016-Barlovento) es, sin lugar a dudas, el medio de comunicación de mayor incidencia en nuestro entorno.

Conscientes de su impacto en el conjunto de la sociedad, el observatorio ORIGEN (Observatorio Regular por la Igualdad de Género en Noticiarios), un proyecto de la organización SUDS y el Observatorio de la Cobertura de Conflictos de la Universitat Autònoma de Barcelona, se ha dedicado, desde octubre de 2015, a analizar el tratamiento de los casos de violencia machista en los informativos de las principales televisiones públicas y privadas del Estado (La 1 de TVE, Telecinco, Cuatro, La Sexta, Antena 3 y TV3) con el objetivo de trabajar por la mejora de su cobertura. Fruto de su estudio han publicado un informe, Telenoticias y violencias machistas. Un análisis crítico, en el que recogen los 40 apuntes que han elaborado y en los que se hace una “crítica constructiva y con perspectiva de género” a través de 38 vídeos analizados, tres temas ausentes en los informativos y una campaña de publicidad.

Elaborados de manera clara y concisa (acostumbran a no pasar de una página), los apuntes de ORIGEN han sido distribuidos a más de cuatrocientos periodistas de Catalunya y del resto del Estado y tienen una eminente vocación constructiva: “las piezas han sido escogidas porque su análisis aportaba valor crítico (a veces positivo o a veces negativo) y pedagógico de cara a modificar las prácticas discursivas periodísticas que no sensibilizan contra las violencias”, explican en la introducción del informe.

El estudio realizado revela que buena parte de las piezas analizadas surgen a partir de feminicidios, lo que provoca una escasa presencia en la información de las violencias machistas cotidianas, las que sustentan la pirámide de las violencias sociales que acaban con la agresión y el asesinato de mujeres. Los micromachismos, las humillaciones, el chantaje emocional, la publicidad sexista, el desprecio o la invisibilización no aparecen en los informativos de televisión, lo que limita el papel preventivo de las informaciones. Este carácter “reactivo” y “incidental” en el tratamiento televisivo de los casos de violencia machista provoca la ausencia de un contexto en el que no se debe obviar el porqué no funcionaron las medidas de protección, el sesgo machista del sistema judicial o cómo opera el ciclo de la violencia en las parejas heterosexuales.

A nivel de relato y fuentes, el estudio apunta una constante “revictimización de las mujeres, de los menores o de su entorno” al realizarse una identificación de la víctima innecesaria, mostrar detalles de su vida (vivienda, fotografías obtenidas de redes sociales…) o incorporar “elementos escabrosos”. Con relación a las fuentes, resulta frecuente el recurso de los informativos de televisión a las “declaraciones rutinarias y insubstanciales del vecindario”.

Más allá de las críticas negativas, el estudio elaborado por ORIGEN también incorpora aquellos aspectos positivos que dejan entrever los vídeos analizados. Uno de los elementos más repetidos entre el material objeto de estudio es la presencia del “rechazo y la movilización social contra los feminicidios”, incorporando en ocasiones la visibilización de organizaciones que luchan contra las violencias machistas, lo que facilita tanto su reconocimiento como que “otras personas se puedan acercar a ellas”.

Las piezas puramente reactivas conviven también con aquellas de carácter más educativo: las que explican qué es un feminicidio o las que se hacen eco de medidas preventivas, por ejemplo. Así mismo, el estudio recoge vídeos que hablan “no de víctimas sino de supervivientes y otras que centran su atención en los victimarios y en las consecuencias legales de sus actos”.

Al margen de los apuntes, el observatorio ORIGEN ha acompañado su trabajo con una serie de seminarios dirigidos a profesionales de los medios de comunicación que comparten el objetivo del estudio: lograr un cambio en las maneras de abordar los feminicidios en las redacciones, apostando por prácticas periodísticas que sensibilicen contra las violencias machistas.


Suso López (@Susolopez) es comunicador audiovisual y especialista en la gestión de la comunicación. Forma parte del consejo de redacción de la revista Pueblos.

Artículo publicado en el nº73 de Pueblos – Revista de Información y Debate, segundo trimestre de 2017.


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