Iosu Balmaseda, portavoz de las huelguistas de hambre por la RGI: “El Gobierno estaba sordo por no escuchar esta reivindicación y ciego por no ser capaz de ver la realidad”

Que la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) sea un derecho no ha impedido que el Gobierno Vasco haya recortado desde el año 2012 su cuantía, endurecido sus requisitos e incumplido sistemáticamente las leyes que regulan su acceso. Ante esta situación, ocho activistas de diferentes colectivos sociales[1] iniciaron el pasado 24 de marzo una huelga de hambre indefinida en una carpa situada en la Plaza de las Mujeres 25N de Bilbao. Para este sábado 1 de abril se ha convocado una manifestación en la ciudad en defensa de los derechos sociales que partirá a las 17:30 de Sagrado Corazón. Hablamos con Iosu Balmaseda, uno de los portavoces de las personas en huelga de hambre.
“Huelga de hambre indefinida: NO TRAGAMOS!”

 

– Según el discurso del Gobierno, la crisis ha terminado y la economía mejora. ¿A qué viene esta huelga de hambre?

– Se explica porque la crisis no ha acabado para las personas más excluidas de la sociedad. No solo es un discurso falso sino contradictorio, ya que nos encontramos ante un Gobierno Vasco que dice que estamos saliendo de la crisis y al mismo tiempo mantiene un recorte del siete por ciento que en su momento justificó por la crisis. Además, ahora, cuando le toca aplicar una subida del ocho por ciento proporcional a la subida del salario mínimo interprofesional, decide no hacerlo alegando en parte falta de recursos. Es algo absolutamente falso y totalmente incoherente con ese discurso público de que estamos saliendo de la crisis. Por otro lado, más allá del recorte cuantitativo, también estamos denunciando el incumplimiento permanente de la Ley por parte del Gobierno Vasco, a través de Lanbide, al expulsar a miles de personas del derecho sin estar justificado.

– Hasta el momento, ¿cómo se ha desarrollado el diálogo con el Gobierno Vasco y cómo se llega a la decisión de iniciar una huelga de hambre?

– Ha sido un proceso de movilización desde el inicio. El objetivo de los colectivos que estamos en esta huelga de hambre desde el primer día ha sido sumar organizaciones de diversos ámbitos a esta lucha para demostrar que una mayoría social organizada está absolutamente en contra de estas políticas del Gobierno Vasco. Así, a lo largo de estos últimos meses se han organizado numerosas movilizaciones a las que se han sumado todos los sindicatos y movimientos sociales, redes como EAPN, REAS-Euskadi y de la iglesia. Hemos juntados a todos estos sectores con fin de demostrar que el Gobierno estaba sordo por no escuchar esta reivindicación y ciego por no ser capaz de ver la realidad.

¿Qué ha ocurrido? Que durante tres meses hemos intentado esto, incluso hemos llegado a tener una reunión con el Departamento de Empleo y Políticas Sociales en la que en menos de un minuto cerraron el tema diciendo que de ninguna manera iban a retirar los recortes previstos. A partir de ese momento nos vimos obligadas a dar un paso en dos sentidos. La primera, que tiene una importancia vital, la manifestación prevista para este sábado 1 de abril a las 17:30 desde Sagrado Corazón, para la que esperamos la asistencia de miles de personas. La segunda, esta huelga de hambre, como un foco de rebeldía y respuesta ante esta injusticia que conlleva el recorte de la RGI. Esta huelga de hambre es una manera de demostrar que esto que está ocurriendo es algo muy grave, y que si algo hay aquí es hambre, pero de derechos sociales.

– ¿Por qué es importante la RGI?

– No es tanto la renta de garantía en sí, que nos parece una ley o un derecho absolutamente insuficiente, ni en el mejor de los casos. Yo, personalmente, y mi organización, ESK, apostamos por una renta básica universal. Pero, más allá de eso, lo que no podemos hacer es olvidar que hay 63.000 familias que dependen diariamente de este derecho para llegar a fin de mes. No podemos consentir que a estas 63.000 familias se las deje tiradas. Parte de las personas huelguista que estamos aquí somos perceptoras de la renta de garantía y otras simplemente somos activistas desde hace más de 20 años, y entre estas algunas defendemos también la renta básica universal. Pero hoy lo que nos une en esta protesta es el “no” al recorte de un derecho del que viven muchas familias.

– ¿Es posible, económicamente hablando, la RGI?

No es que sea viable, es que ya ha lo ha sido durante muchos años, y ahora no hay datos numéricos que justifiquen este recorte. Estamos hablando del cinco por ciento del presupuesto, cuando la deuda del Gobierno Vasco es del diez por ciento. Es decir, el problema no está en los 400 millones que serían necesarios para evitar uno de los dos recortes previstos, sino en la voluntad política. Mientras, el Gobierno Vasco va a dedicar mucho más dinero público al Tren de Alta Velocidad.

Vivimos en un país de locos. ¿Entendemos que nos podemos gastar millones en actos publicitarios de la administración mientras recortamos el quince por ciento de la RGI a 63.000 familias que tienen problemas para llegar a fin de mes? ¿Nos podemos imaginar que a las personas que tenemos empleo nos recortasen de un día para otro un quince por ciento de nuestro salario? Y estamos hablando de salarios o ingresos de miseria que mal permiten llegar a fin mes. Ningún gobierno que se ponga gafas y mire lo que está ocurriendo en su sociedad se podría permitir aprobar esto.

– Circulan muchos rumores, tanto por parte de partidos políticos como de medios de comunicación masivos, acerca del acaparamiento de la RGI por parte de diferentes “colectivos”. ¿Cuál es vuestra opinión al respecto?

– El primer dato fundamental, cuando se habla de que con derechos como la RGI se desincentiva el empleo o que sólo la cobran personas extranjeras e incluso yihadistas, es que casi el 50 por ciento de la gente que cobra que percibe la RGI son pensionistas con pensiones de miseria o trabajadores y trabajadoras precarias, con contratos parciales o que no pueden acceder a un trabajo mejor. En ambos casos, sus pocos ingresos, menores de 600 euros, son complementados con la RGI. Es a estas personas a quienes se les está recortando un quince por ciento ese complemento. Cuando planteamos esto, el Gobierno nos contesta con el tema de la empleabilidad, pero, ¿qué empleabilidad?, ¿la de las personas pensionistas?, ¿la de las personas que ya están trabajando pero tienen salarios miserables?

El otro 50 por ciento de las personas que cobran la RGI está repartido por todos los estratos sociales. El perfil fundamental es el de familia monoparental, una mujer con hijos o hijas a cargo. Es decir, que la fotografía que nos plantean los medios de comunicación masivos no tiene absolutamente nada que ver con la realidad.


Javier González Álvarez forma parte del consejo de redacción Pueblos – Revista de Información y Debate.


NOTAS:

  1. Argilan-ESK, Argitan (Centro Asesor de la Mujer, Barakaldo), Asociacion de Trabajadoras del Hogar de Bizkaia, Baietz Basauri, Berri-Otxoak (Barakaldo), Brujas y Diversas, Danok Lan (Galdakao), Elkartzen, Mujeres del Mundo/Munduko Emakumeak, Posada de los Abrazos, SOS Racismo y PAH Bizkaia-Kaleratzerik EZ!

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