Ecuador: Nueve años de Revolución Ciudadana

La década de los años 90 es tristemente recordada en Ecuador. Tras años de recetas neoliberales, el siglo XX llegó a su fin con la mayor crisis financiera de la historia, provocada por la quiebra de la banca privada. Como luego sucediera en otros países de la región, el Estado salió al rescate de la oligarquía económica y congeló los depósitos de millones de familias ecuatorianas que vieron cómo de la noche a la mañana se esfumaban sus ahorros y desaparecían las oportunidades para encontrar un empleo. Esta crisis, que, años después, se recuerda como el “salvataje bancario”, llevó al exilio económico a más de dos millones de personas, principalmente a Estados Unidos, España e Italia.

El fracking y el agua: una extraña pareja

Han pasado más de 10 años desde que la UNESCO declarara el año 2003 como el Año Internacional del Agua Dulce. El tercer Foro Internacional del Agua, celebrado aquel año en Kioto, arrojaba unas conclusiones estremecedoras que intentaban situar el tema en primera línea de la agenda política. El director general de la UNESCO, basándose en el Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos, lanzaba esta dura advertencia: “Ninguna región del mundo podrá evitar las repercusiones de esta crisis que afecta a todos los aspectos de la vida, desde la salud de los niños hasta la capacidad de las naciones para alimentar a sus ciudadanos”[1]. El documento señalaba que los recursos hídricos disminuirán continuamente a causa del crecimiento de la población, de la contaminación y del cambio climático.