Fotografía

Los pequeños ojos de los barrios del norte

Durante el comienzo de los años 80, en un contexto de declive industrial y desempleo creciente, los suburbios franceses se convirtieron en inmensas bolsas de precariedad y pobreza ante la impasibilidad de la República y de los poderes públicos que la representan. Olvidando el lema Libertad, Igualdad y Fraternidad, muchos ciudadanos y ciudadanas descendientes de la inmigración fueron abandonados y relegados socialmente, sin porvenir.

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Desde hace más de 30 años, numerosos políticos franceses, ávidos de poder a cualquier precio, han convertido estos barrios populares en verdaderos guetos urbanos en nombre de una supuesta paz social. Parece como si el poder quisiera confinar a los habitantes de estos barrios en una economía paralela delictiva, dejándolos estigmatizados y separados del resto de la población. ¿Cómo explicar, si no, el fracaso en la erradicación del tráfico de drogas, si se sabe dónde están los camellos y se conoce a los principales vendedores?

Asistimos desde hace años en Francia a una verdadera instrumentalización de la problemática de los barrios difíciles. Cuando en los 80 François Mitterand, el entonces presidente de la República, se negaba a prohibir el Frente Nacional en nombre de la democracia, lo que buscaba era dividir a la clase política de derechas para poder tener más oportunidades de ser reelegido en las presidenciales de 1988. Pero mediante esta estrategia reforzaba también al Frente Nacional. Hacía caso omiso de las manifestaciones, brazo en alto, de Jean-Marie Le Pen en los mítines fascistas que se celebraban en toda Europa. En 1983, ante el aumento del paro en Francia, Le Pen gritaba: “¡Dos millones de parados son dos millones de inmigrantes de más!”

Tras Mitterrand, todos los presidentes de la República se siguieron aprovechando de la presencia de este partido abiertamente fascista para poder dividir a la derecha y tener más oportunidades de elección. Toleraron unas expresiones de racismo que hicieron un daño terrible a una gran franja de población, a personas que se han visto, desde entonces, señaladas con el dedo y designadas como cabezas de turco responsables de los problemas estructurales del país.

Hoy, la inacción de los poderes públicos para paliar las problemáticas de estos barrios invita a pensar que la policía tiene como consigna dejar que la delincuencia, las drogas y la corrupción en sí misma sigan gangrenando estos distritos. Desde 2011 han muerto como mínimo dos jóvenes cada mes asesinados por armas de fuego en ajustes de cuentas por tráfico de droga. En octubre de 2012 la sección norte de la Brigada Anticriminal al completo fue disuelta después de que dieciséis de sus miembros fueran acusados de haber atracado a pequeños camellos, traficantes y vendedores ambulantes. Se presentaban como pruebas diversas cantidades de dinero, cannabis y joyas que habían sido encontradas en sus casas e incluso en falsos techos habilitados en la comisaría.

Las y los jóvenes de los suburbios están inmersos en un profundo subdesarrollo y constatan diariamente que no pueden esperar nada del sistema: más del 40 por ciento, el doble incluso en ciertos barrios, se encuentran en paro. Mientras, la crisis económica refuerza la sostenibilidad y las ideas del Frente Nacional, que no habían sido nunca antes tan populares en el país. La vergüenza se extiende a todos los dirigentes políticos franceses que han participado en el sacrificio de los barrios populares y que han hecho de sus jóvenes habitantes auténticas bombas de relojería que no esperan más que explotar cualquier día.


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Más fotos en el álbum de Pueblos en www.flickr.com, “Los pequeños ojos de los barrios del norte (París, 2012)″.


¿Existe la pobreza si no se muestra?

El niño y la mujer entre los contenedores, hombres en el suelo, edificios en mal estado… “¿Está bien esto para fotografiar? ¿Es bueno hacerlo?”, preguntó una de las niñas. “Si no mostramos lo que nos parece injusto, ¿quién sabrá lo que hay?” Además de las realidades en sí, este reportaje demuestra que la fotografía social tiene por delante días hermosos.

En junio de 2012 organicé con  Anzimou, animador del centro social y familiar Saint-Gabriel del distrito XIV de Marsella (Francia), un taller de fotografía de tres semanas para niños y niñas del barrio. Al principio tratamos de despertar su curiosidad por un tipo de fotografía hasta el momento desconocida para ellos y ellas: la fotografía social y humanista. Les dejamos descubrirla a través de una decena de libros y, tras contestar a sus múltiples preguntas, hablamos sobre la finalidad del taller: reflexionar juntos sobre qué es lo que caracteriza a la pobreza y atreverse a capturar en película fotográfica los lugares, las personas y las situaciones que la reflejan en sus barrios y que pertenecen a su vida cotidiana.

Los miércoles se entregaba a cada uno una cámara analógica desechable. Bajo un sol de plomo, recorrimos los barrios con las miradas atentas a la búsqueda de los espacios y escenas que quisiesen fotografiar. Entre sesiones disponían también de cámaras para poder utilizar en total libertad.

Cada miércoles por la mañana comentábamos el trabajo y juzgábamos la coherencia entre el tema, el encuadre y la posición de quien tomaba la fotografía con respecto al sujeto fotografiado, haciendo una selección de las mejores imágenes. La experiencia nos dejó verdaderamente impresionados y entusiasmados: veintiocho fotografías seleccionadas entre una cuarentena de aparatos de fotos de veintisiete exposiciones.


Eric Prinvault es fotógrafo.

Este artículo ha sido publicado en el número 56 de Pueblos – Revista de Información y Debate, abril de 2013.


Puedes ver las fotografías en el álbum de Pueblos en www.flickr.com, “Los pequeños ojos de los barrios del norte (París, 2012)″.

Las y los fotógrafos: Chirine y Samir (6 años), Natidja, Sophia y Rayane (7 años), Ilhem (8 años), Inès y Wassim (9 años), Allan (10 años), Amandine y Myriam (11 años). Animadores del taller: Anzimou y Eric Prinvault. Coordinación y edición del texto: Belén Cuadrado.

Más información: www.ericprinvault.com.


 

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