Archivo de la etiqueta: MINURSO

Solidaridad con el pueblo saharaui. ¿Alimentando una esperanza?

A principios del siglo pasado, Mohammad, el abuelo de Lalia, recorría el Desierto del Sáhara con su caravana de dromedarios para conseguir vender la sal y el oro que transportaban desde el Golfo de Guinea a las costas del Norte de África. Hoy, en el siglo XXI, Lalia espera las caravanas de alimentos que miles de personas solidarias del Estado español envían cada año a los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia), ciudad a la que llegaba el abuelo de Lalia para vender sus mercancías. Terrible condena para un pueblo cuyo único delito es haber querido ser sólo saharauis, en su tierra (la que sobrevive en los mapas de su memoria, en la geografía de sus sueños), el Sáhara Occidental, ilegalmente ocupado por el Reino de Marruecos tras el vergonzoso abandono de España, que dejó a su colonia al albur de las rapiñas.

Mujeres saharauis: la lucha que continúa

El 31 de octubre de 1975, el ejército marroquí invadió y ocupó por la fuerza de las armas el Sáhara Occidental, obligando a su pueblo a enfrentarse a una gran injusticia que hoy, cuarenta años después, continúa tratando de silenciar a pesar de la flagrante violación de la legalidad internacional. Las mujeres saharauis, incorporadas desde el inicio a la lucha por la libertad y la justicia para su pueblo, siguen activas y convencidas de que son parte indivisible de ese gran movimiento a nivel mundial que lucha por la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres y por la construcción de un mundo más justo y más democrático.

Sáhara. La vida a ambos lados del muro

Cuarenta años después, el conflicto saharaui sigue afectando a la vida de miles de personas a las que se niega el ejercicio del derecho a la libre determinación. Empieza a nacer otra generación (la segunda) que sólo conoce la vida en el exilio o bajo la ocupación marroquí. Como en el resto de países del entorno, la población joven se rebela ante la falta de oportunidades y la imposibilidad de trazar un proyecto vital. En ese contexto, enfrentar de manera pacífica la vulneración de derechos civiles y políticos, pero también económicos sociales y culturales, se convierte en una batalla cotidiana.