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“Escuche al ingeniero agrónomo y después haga lo contrario”. Jairo Restrepo (agricultor ecológico)

La agroecología en Costa Rica: un proyecto de desarrollo cultural

Lo cultural es un concepto que hace referencia a un conjunto de creencias y valores, a una ideología que identifica a una sociedad determinada. La identidad cultural es insoslayable de una cultura social y política que trasciende de generación en generación. Aquello que logre conscientemente instalarse como un sistema de normas en el seno de dicha sociedad conseguirá sembrar en lo más profundo una forma de vida prácticamente inquebrantable. Así, lo cultural se moldeará en función de los intereses y necesidades de las personas como una forma de entendimiento humano. Cada grupo humano creará su propio conjunto de conocimientos, prácticas, creencias, tradiciones y técnicas que terminarán representando una manera de comprender el mundo.

PUEBLOS 71 – CUARTO TRIMESTRE DE 2016

La Economía Social y Solidaria (ESS) es una economía de personas. Y se hace de, desde, por y para las personas. Esta afirmación que a priori puede parecernos un epíteto, tiene sin embargo hoy más sentido que nunca en este sistema hiperfinanciarizado, donde todo son índices y dividendos que no “olemos”, donde las páginas salmón son códigos cifrados de difícil comprensión y las cuestiones económicas asuntos de expertos, por más que sus decisiones nos afecten en lo más profundo de nuestras vidas.

PUEBLOS 70 – TERCER TRIMESTRE DE 2016

Si bien en los últimos años ha habido un notable avance en el reconocimiento de los derechos de las personas LGTTBIQ, no podemos obviar que en muchos lugares siguen violándose los derechos humanos de este colectivo y que la violencia simbólica, las agresiones e incluso los asesinatos son una realidad presente en todos los países del mundo. Violencias que están empezando a ser reconocidas como delitos de odio.

Pueblos 68 – Enero de 2016. El agua en disputa

El agua es un elemento esencial para la vida y, por lo tanto, deberían garantizarse tres aspectos básicos: el acceso universal a una cantidad adecuada para una vida digna, el saneamiento de aguas residuales y la protección de ríos, acuíferos, lagos y humedales que proveen el agua que utilizamos. En la actualidad, ninguna de estas premisas se está cumpliendo y así lo retratan las cifras que aportan instituciones multilaterales como las Naciones Unidas.