Archivos de la categoría Estado español

Productos del campo a la mesa: una cadena local y ecológica cada vez mejor engrasada en Extremadura

Extremadura cuenta con, al menos, una decena de grupos de consumo ecológico, uno por cada ciudad o población de tamaño medio de la región. Con diferentes modelos de organización, todos se basan en facilitar el acceso a productos de calidad sin intermediarios: quiénes producen y quiénes consumen de manera responsable se unen en un mismo espacio.

Resistencias y alternativas a las empresas transnacionales desde lo local: el caso de Madrid

La puesta en marcha de alternativas locales, tanto a nivel institucional como desde las organizaciones sociales, que puedan servir de contrapoder frente a las empresas transnacionales y disputarles la centralidad en el sistema socioeconómico choca, aquí y ahora, con la fortaleza de la lex mercatoria. No en vano, el objetivo del entramado jurídico global que durante las últimas décadas han venido construyendo las grandes corporaciones, las instituciones económico-financieras internacionales y los Estados centrales es precisamente ese: asegurar los negocios de las multinacionales y blindar sus “derechos”, pasando por encima de los derechos fundamentales de las mayorías sociales, la soberanía de los pueblos y la propia democracia[1].

El feminismo, además de las mujeres, imprescindible para transitar hacia un modelo universitario transformador

Como se planteaba en 2011 desde el grupo de feminismos del 15M, la revolución será feminista o no será. Una afirmación que deberíamos aplicar a cualquier espacio o proceso que pretendemos que sea transformador, como lo es la reflexión ante la que nos encontramos. Un modelo universitario no puede ser transformador si no es feminista.

PUEBLOS 71 – CUARTO TRIMESTRE DE 2016

La Economía Social y Solidaria (ESS) es una economía de personas. Y se hace de, desde, por y para las personas. Esta afirmación que a priori puede parecernos un epíteto, tiene sin embargo hoy más sentido que nunca en este sistema hiperfinanciarizado, donde todo son índices y dividendos que no “olemos”, donde las páginas salmón son códigos cifrados de difícil comprensión y las cuestiones económicas asuntos de expertos, por más que sus decisiones nos afecten en lo más profundo de nuestras vidas.