Los derechos LGTTBIQ, una realidad por conquistar

La falta de derechos y situaciones de violencia que sufre el colectivo LGTTBIQ no es una cuestión residual, en una situación que vive esta comunidad en todas las partes del mundo. Cierto es que en muchos rincones se han dado pasos hacia una igualdad real, hacia el cumplimento de los derechos humanos y la posibilidad de que todas las personas vivan una vida digna. Sin embargo, la violencia simbólica, las agresiones, e incluso los asesinatos, a personas LGTTBIQ es una realidad de la que ningún país escapa, sustentado en muchas ocasiones por una política del miedo.

Con este artículo se pretende hacer una radiografía de los derechos reconocidos para las personas LGTTBIQ a lo largo del mundo y a la vez una denuncia de las situaciones de ataque y violación a los derechos humanos que continúan sufriendo las personas lesbianas, gais, transexuales, travestis, bisexuales, intersexuales y queers.

Haciendo una mirada global, existen tres datos escalofriantes: la homosexualidad supone la pena de muerte en 7 países, en 75 es ilegal (donde es castigada con penas de cárcel) y 1.731 han sido los asesinatos de personas transexuales desde enero de 2008 a diciembre de 2014.

A estas cifras, se suma que en muchos países se sigue encarcelando a las personas LGTTBIQ, con leyes que penalizan la orientación sexual y la identidad de género no normativa. Sufren torturas e incluso la aplicación de técnicas para “curarles”. Se les despojan derechos tan fundamentales como la libertad de asociación y de expresión, así como la imposibilidad de acceder a la atención médica, el trabajo, la educación, etc., o tienen este acceso pero con mayores niveles de dificultad que la población que se presupone heterosexual y con una identidad de género normativa.

FOTOGRAFÍA A NIVEL MUNDIAL

A lo largo del mundo, hay un discurso LGTTBIQ fóbico que construye un clima de intolerancia y de violencia hacia todas aquellas personas que rompen con la norma heterosexual y con la identidad de género normativa. Romper con esta norma supone poner en jaque todo un sistema y la consecuencia es vivir situaciones de violencia de una forma más o menos implícita.

En EEUU el reconocimiento de los derechos de las personas LGTTBIQ no es algo homogéneo, debido a la gran descentralización de las políticas en cada estado. A nivel legislativo, en junio de 2015 la corte suprema de justicia declaró el matrimonio igualitario legal en todos los estados de EEUU, y existe una ley federal en contra de los delitos de odio por orientación sexual y expresión de género, sin embargo, no determina cómo se penalizan estos crímenes y cada estado usa las reglas que considera. Y esto provoca que por ejemplo en Carolina del Norte la Ley HB2 obliga a que la gente vaya al baño que corresponde con su sexo biológico, vigilando los baños con policía, o en Tenesse, donde los y las agentes que prestan servicios psicológicos pueden terminar su relación con clientes LGTTBIQ por creencias religiosas. En estos estados la discriminación al colectivo LGTTBIQ está permitida sin importar que haya una ley federal que condene los crímenes de odio.

Así, en EEUU el 40 por ciento de la juventud que vive en albergues se identifica como LGTTBIQ, o según el FBI en el 2013 de los 5.928 crímenes de odio que se reportaron en EEUU, un 20 por ciento fueron contra personas LGTTBIQ.

Si bajamos la mirada hacia Latinoamérica, en la región del Caribe encontramos países donde la homosexualidad sigue siendo ilegal y está penada con prisión como en Jamaica, Barbados o Belice. Como luz positiva, en el territorio latinoamericano se han producido en los últimos años avances hacia la igualdad por medio de diversas iniciativas legislativas que han supuesto el reconocimiento y protección de los derechos de lesbianas, gais, bisexuales y trans. La ley de matrimonio igualitario, que permite también dar un paso para visibilizar la diversidad afectivo sexual, es una realidad en Argentina, Brasil, Colombia, México (en algunos estados), Puerto Rico y Uruguay, aunque también en otros países se han logrado legislar las uniones civiles como en Chile o Ecuador. A esto se le suma que estas leyes han venido acompañadas de legislaciones contra la discriminación.

Sin embargo, cada 2 días se asesina a una persona LGTTBIQ en América Latina, lo que demuestra que la violencia estructural contra el colectivo continúa presente de forma arraigada en la sociedad.

En Europa, nos encontramos en una situación de aumento de las fuerzas de extrema derecha al calor de la revolución neoliberal conservadora que sostiene el marco europeo, lo que supone la perpetuación de un sistema patriarcal, LGTTBIQfóbico y racista que perpetúa actitudes discriminatorias ante aquellas personas que cuestionan la norma social.

Dentro de la Unión Europea contamos con declaraciones de principios de igualdad y no discriminación, como el artículo 21 de la Carta Europea de Derechos Fundamentales: “Se prohíbe toda discriminación, y en particular la ejercida por razón de sexo, raza, color, orígenes étnicos o sociales, características genéticas, lengua, religión o convicciones, opiniones políticas o de cualquier otro tipo, pertenencia a una minoría nacional, patrimonio, nacimiento, discapacidad, edad u orientación sexual”.

Según una encuesta de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA) sobre la discriminación LGTTBIQfóbica, este tipo de discriminación está aún muy extendida en los países de la UE. 47 por ciento de las personas consultadas señaló que se habían sentido personalmente discriminadas o acosadas por motivo de su orientación sexual en el año anterior a la encuesta[i]. Más del 80 por ciento de las consultadas recuerdan comentarios negativos o actos de intimidación dirigidos contra jóvenes LGTTBIQ en el ámbito escolar. Dos tercios (el 67 por ciento) declararon que “a menudo”, o «siempre» escondieron u ocultaron su condición de LGTTBIQ en su etapa escolar hasta los 18 años. Estos datos demuestran la necesidad que existe en la UE de impulsar de forma mucho más decidida que hasta ahora políticas y medidas concretas para prevenir y combatir la LGTTBIQfobia en Europa.

Mirando a toda Europa, los países en los que el colectivo LGTTBIQ tiene mayores derechos reconocidos y donde se vive en situaciones de mayor igualdad son Reino Unido, Bélgica, España, Holanda y Noruega. Por otro lado, los cinco países con menos derechos y en los que ser LGTTBIQ es razón para vivir situaciones de violencia en su vida diaria son Rusia, Azerbaiyán, Armenia, Mónaco y Ucrania.

Muchos de los países con legislaciones que atacan a los derechos de las personas LGTTBIQ se encuentran fuera de la UE. Así, destaca el caso de Ucrania donde se vive en un estado de LGTTBIQfobia amparado y programado por la extrema derecha y la iglesia ortodoxa con leyes que prohíben la promoción de la homosexualidad y transexualidad en público, y de Rusia donde existe una ley “antigay” que castiga con multas e incluso con penas de cárcel a quienes manifiesten públicamente su homosexualidad o transexualidad. Estas leyes están promulgándose por Europa y llegando a países como Lituania, Hungría, Croacia o Polonia.

En Asia un 34 por ciento de la población considera que deberían criminalizarse las relaciones homosexuales[ii]. Las leyes son diversas y existen grandes diferencias entre la parte Occidental y Oriental. Tenemos países donde la homosexualidad es legal como China, las dos Coreas o Japón, e incluso comienzan a caminar hacia legislar a favor del matrimonio igualitario y leyes de igualdad para el colectivo LGTTBIQ, comenzando a reconocer derechos siguiendo el camino de países europeos más igualitarios. En China, donde se ha avanzado en visibilidad hacia el colectivo LGTTBIQfobia, se está haciendo un esfuerzo desde el Gobierno por debatir sobre estas realidades y combatir la LGTTBIQfobia. En un país como la India existen dos realidades: La homosexualidad es ilegal pero la transexualidad se reconoce como tercer sexo, una medida que tomo el Tribunal Supremo con el objetivo de acabar con la discriminación, aunque esta es una medida de carácter administrativo que no garantiza por sí el derecho a una vida libre de violencias para las personas trans, pero sí supone un avance a nivel de visibilizar que existen otras categorías.

En Asia Occidental la situación es más crítica. En cinco países ser homosexual o bisexual supone la pena de muerte, con escasas leyes que reconozcan derechos para este colectivo.

La situación en África es muy compleja y violenta, situándose como uno de los territorios con más sombras en relación a los derechos humanos hacia lesbianas, gais, bisexuales y trans. Treinta y tres Estados siguen criminalizando la homosexualidad, produciendo mayores cifras de acoso, persecución y violencia hacia este colectivo, en 4 países supone la pena de muerte. Las personas LGTTBIQ en algunos territorios de África sufren persecución, incluso por sus propias familias, tienen mayores probabilidades por verse estigmatizadas por la sociedad y en muchas ocasiones incluso la policía les somete a abusos con la impunidad como bandera.

Las encuestas muestran una mayor aceptación hacia otros grupos étnicos, religiosos, inmigrantes y personas con VIH/SIDA, pero sigue habiendo una actitud muy negativa hacia las personas LGTTBIQ. Según un proyecto de investigación (el proyecto Afrobaró- metro que realizó encuestas durante el 2014 y 2015) Cabo Verde, Sudáfrica (primera nación en considerar ilegal la discriminación a personas LGTTBIQ, en aprobar el matrimonio igualitario y garantizar los mismos derechos), Mozambique y Namibia se sitúan entre los países más tolerantes, situándose por la cola Níger, Burkina Faso, Uganda y Guinea. Se produce una mayor tolerancia en aquellas regiones donde coexiste una mayor diversidad étnica y religiosa, siendo las personas jóvenes y las que viven en lugares urbanos más tolerantes con el colectivo LGTTBIQ. De este estudio se extraía como punto positivo que en un futuro África comenzará a ser menos LGTTBIQfóbica puesto que su juventud muestra un mayor respeto a la diversidad afectivo sexual.

Mapa honetan aurkeztutako datuak Aengus Carrolek ILGArentzat egindako "Homofobia de Estado. Estudio Jurídico Mundial sobre la Orientación Sexual en el Derecho: Criminalización, protección y reconocimiento" txostenetik hartu dira. www.ilga.com orrialdean txostena eta mapa NBEre sei hizkuntza ofizialetan eskura daiteke, hau da, ingelesez, txineraz, arabieraz, frantsesez, errusieraz eta gaztelaniaz. Mapa honen edizio hau (2016ko maiatza) Aengus Carrollek eta Renato Sabbadinik (ILGA) koordinatu dute eta diseinua Eduardo Enokik (eduardo.enoki@gmail.com) egin du.

Los datos presentados en este mapa sobre criminalización, protección y reconocimiento, están basados en el informe Homofobia de estado. Estudio jurídico mundial sobre la orientación sexual en el derecho: criminalización, protección y reconocimiento, un informe de ILGA por Angus Carroll. El informe y el mapa están disponibles en los seis idiomas oficiales de la ONU: inglés, chino, árabe, francés, ruso y español en www.ilga.org. Esta edición del mapa del mundo (mayo 2016) fue coordinada por Aengus Carrolly y Renato Sabbadini (ILGA), y diseñada por Eduardo Enoki (eduardo.enoki@gmail.com).

DERECHOS POR CONQUISTAR

Mención especial a los derechos que faltan por conquistar para la comunidad trans. El índice de respeto a los derechos del colectivo LGTTBIQ en muchas ocasiones se mide valorando si tienen aprobadas leyes como el matrimonio igualitario, algo que deja fuera a las personas trans. Recordamos que actualmente la OMS y CIE-10 sigue considerando dentro de los manuales psiquiátricos la transexualidad como una enfermedad. Solo existe una ley a nivel internacional, en Argentina, que garantiza el derecho a la autodeterminación del género, lo que supone un avance social, aunque solo se logrará la despatologización de la transexualidad cuando se saque de los manuales psiquiátricos. A nivel laboral, sanitario, social, etc., las personas transexuales se encuentran con las peores condiciones, en la mayoría de los Estados, y con menos políticas que garanticen sus derechos.

Los Principios de Yogyakarta (2007), declaraban que las leyes que penalizan a las personas LGTTBIQ violan el derecho internacional de no discriminación, tienen derecho a una vida sin violencia ni tortura, siguiendo ya las declaraciones del Comité de Derechos Humanos de la ONU. Sin embargo, como hemos visto a lo largo del artículo estos principios son vulnerados en muchos rincones del mundo, y donde existen leyes que reconocen los derechos humanos para las personas LGTTBIQ, aunque se encuentran en el camino hacia la igualdad real, esta no se ha logrado definitivamente puesto que la violencia y los delitos de odio hacia el colectivo LGTTBIQ siguen presentes. Esto evidencia la necesidad de políticas que no solo se centren en reconocer derechos legales, sino en transformar la educación y la cultura de raíz, acabando con el sistema patriarcal, el cual coloca a las mujeres y a las personas que se alejan del patrón heterosexual y del género normativo en condiciones de marginalidad y violencia.


Mireia Biosca Ordaz es activista social de la lucha feminista, LGTTBIQ y por los derechos humanos


Notas: 

[i] Encuesta de la FRA sobre LGTTBIQ en la UE: fra.europa. eu/sites/default/files/memo-fra-s-eu-lgbt-survey_es.pdf

[ii] Informe Anual de Homofobia de Estado 2016: http://ilga.org/downloads/02_ILGA_Homofobia_De_Estado_2016_ESP_WEB_150516.pdf

Print Friendly

Un pensamiento sobre “Los derechos LGTTBIQ, una realidad por conquistar”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *