La recuperación del euskera: con esfuerzo, será posible

Según la UNESCO, este siglo podrían perderse más de la mitad de los idiomas del mundo. Cuando una lengua se pierde, también la visión de un pueblo queda en vías de extinción. Para que eso no suceda, resulta imprescindible que las personas hablantes se sientan orgullosas de ella; el resto vendrá por sí solo (transmisión, uso, planes, etc.).

En nuestro caso, la importancia del euskera en la identidad de Euskal Herria es enorme. No puede entenderse Euskal Herria sin el euskera; es nuestra lengua, exclusiva de nuestra tierra. Su recuperación ha estado, está y estará en mano de toda la ciudadanía vasca.

El trabajo realizado en favor de la recuperación del euskera es ejemplar para el proceso de recuperación de otras lenguas. El objetivo de este artículo es, precisamente, atender al recorrido realizado y cimentar los retos venideros. Antes de nada, debemos mencionar lo siguiente: la tierra del euskera se encuentra dividida entre tres administraciones (Comunidad Autónoma del País Vasco, Navarra e Iparralde[i]); además, convive con dos idiomas principales: castellano y francés. Así pues, la recuperación no se ha materializado de igual forma en esos lugares. Aquí, nos centraremos en la CAPV, ya que ha sido el proceso del mismo, con todas sus lagunas, el que más ha avanzado.

En la década de los 60, Euskal Herria conoció su primera ola de inmigrantes; podemos decir, sin riesgo a equivocarnos, que la población se dobló. Entre la comunidad vasca, el complejo de inferioridad aumentó. Sin embargo, también proliferaron los movimientos en contra de la dictadura y las reivindicaciones a favor del euskera; comenzó a fortalecerse la comunidad vasca; se dieron la estandarización del euskera, las primeras ikastolas y escuelas nocturnas. Prevalecía la voluntad popular, y motivación, militancia, ilusión eran palabras clave. Las personas en favor del euskera salieron a la calle, comenzaron a organizarse y a tejer redes. En los años 70, quienes sabían euskera empezaron a alfabetizarse, y aún más importante, quienes no sabían se pusieron a aprenderlo.

La Korrika a su paso por Bilbao en 2015. Fotografía de AEK.

La Korrika a su paso por Bilbao en 2015. Fotografía de AEK.

A partir de los 80, se dio un salto enorme debido a la creación de las comunidades autónomas. En ellas se aprobaron la Ley del Euskera de la CAPV y Navarra, a pesar de aplicarse de distinta manera. También surgieron las grandes fiestas por el euskera: Bai Euskarari, Korrika de AEK[ii] y/o las fiestas anuales en favor de las ikastolas[iii].

Si hasta entonces la voluntad popular había resultado crucial, la Ley del Euskera reforzó la recuperación del idioma. Así lo corroboran especialistas en sociolingüística: para recupera una lengua debe poseer un marco legal propio. Esa premisa, en la CAPV, la cumplió la Ley del Euskera en gran medida, ya que regula su uso en ámbitos importantes de la vida diaria: administración, enseñanza, medios de comunicación y sociedad.

En cuanto a la administración, y tomando en consideración la citada Ley, es su deber garantizar el uso del euskera. La administración la forman aquellas personas que trabajan en ella; y por lo tanto, deben conocer los dos idiomas. La Ley es clara, se ha logrado mucho en la euskaldunización de la administración, pero queda un largo trecho para conseguirlo del todo; aún es muy habitual acudir a servicios públicos como Seguridad Ciudadana, Justicia o Servicio de Salud, dirigirse al personal en euskera y que no te comprendan. ¡Serán la voluntad popular, el deseo de vivir en euskera y las medidas apropiadas quienes nos posibiliten llegar a la meta!

Por otra parte, la influencia de la educación en la recuperación de cualquier lengua es indudable. Gracias a la mencionada Ley, se aprobó un modelo educacional que euskaldunizaría a los niños y niñas, y las personas responsables de entonces dejaron en manos de la escuela esa tarea: las niñas y niños se euskaldunizarían en la escuela, a partir de ahí… el camino estaría hecho. En gran medida así ha sido. Por un lado, a través de los hijos e hijas, el euskera ha entrado en muchas casas; por otro, es debido a la enseñanza que el euskera se mantenga y extienda en espacios en los que ha peligrado.

Sin embargo, la estrategia adoptada en aquella época ha resultado insuficiente, porque es igual de importante el idioma que se habla fuera de la escuela. En su momento, no se le concedió la debida importancia. En algunos hogares el uso del euskera es común; por tanto, la transmisión queda garantizada. Desgraciadamente no es lo más habitual. La apuesta realizada en la enseñanza era necesaria y ha sido beneficiosa, pero salta a la vista que no ha sido suficiente para la recuperación completa. Fue un error evidente no tomar en cuenta a las personas adultas; cuando se aprobó la Ley del Euskera, no se le dio la importancia que se le ha reconocido 30 años después.

En diversos documentos se recoge el hecho de que el euskera ha ganado 300.000 hablantes durante las últimas décadas, y un tercio lo han aprendido en edad adulta. Por tanto, resulta difícil entender la normalización del euskera sin tener en cuenta la euskaldunización de personas adultas (imaginemos las consecuencias que hubiera tenido si se le hubieran concedido la importancia y los medios necesarios).

También debemos a la Ley del Euskera la creación de la televisión y la radio públicas en euskera. Aún y todo, en lo respectivo a la televisión, creemos que deben mejorarse muchos aspectos: hay que cambiar la programación de raíz, y las personas responsables deberían dar pasos para emitir programas que realmente prioricen el euskera y la cultura vasca. Hablando de medios de comunicación, resulta obligado mencionar a los creados por iniciativa popular. Entre ellos merece una mención especial el diario Berria, por ser el único diario nacional en euskera. Además, los medios de comunicación locales gozan de una difusión considerable, sobre todo las revistas y las cadenas de televisión.

En cuanto a la situación de Navarra e Iparralde, podemos decir que la recuperación es producto de la voluntad popular. En Iparralde, el euskera no es oficial; en Navarra, solo en una zona concreta, y hasta hace un año aproximadamente, las autoridades navarras han adoptado una actitud totalmente negadora del euskera.

Como conclusión general, se podría decir que el conocimiento del euskera se ha incrementado. Pero los buenos resultados cuantitativos no esconden que los cualitativos no sean tan buenos como desearíamos, ya que saber o aprender euskera no ha conllevado su uso en la misma proporción. Aun así, respecto a la actuación de las administraciones de Navarra e Iparralde se están abriendo caminos que nos llevan al optimismo, ya que las nuevas opciones políticas se han mostrado favorables a la difusión del euskera.

Y en el futuro, ¿qué? Suele decirse que para caminar hacia adelante hay que mirar hacia atrás. Hemos logrado mucho, pero no podemos relajarnos: queda mucha tarea por hacer en otros ámbitos, y lo conseguido en algunas áreas podría estar en peligro. En nuestra opinión, estos serían los cimientos:

  • Educación y euskaldunización de personas adultas: para recuperar una lengua y su uso, es imprescindible conocerla. Por tanto, es necesario garantizar el camino para que las generaciones futuras sepan euskera.
  • Desarrollo social del euskera: debe extenderse a todos los ámbitos, para ganar nuevos terrenos.
  • Política lingüística eficaz y compartida: el euskera necesita de una política, las administraciones deben garantizar un marco legal y unos recursos; el resto de agentes, en cambio, necesitamos de la voluntad popular y una firme apuesta por vivir en euskera. Todo ello debe suceder de una manera colaborativa y compartida, cada cual en su terreno, pero ayudándonos y alimentándonos mutuamente.

Así, ¡saldremos adelante!


Mertxe Mugika Balanzategi es Coordinadora Nacional de AEK.


Notas:

[i] Iparralde hace referencia al País Vasco-francés, compuesto por las 3 provincias vascas ubicadas en territorio francés: Lapurdi, Behe Nafarroa y Zuberoa

[ii] Alfabetatze Euskalduntze Koordinakundea (AEK): Coordinadora de Euskaldunización y Alfabetización.

[iii] Centros educativos surgidos en el S. XX en la CAPV, Navarra e Iparralde que utilizaban como lengua vehicular el euskera en un momento en que esta lengua no estaba presente en los sistemas educativos públicos.

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