Recolonizar África a través del río Congo

Situado en el extremo más occidental de la República Democrática del Congo, no lejos de donde convergen el río Congo con el océano Atlántico, el proyecto Grand Inga podría generar unos 42.000 MW, casi el doble del tamaño de la central eléctrica más grande del mundo, la presa de las Tres Gargantas, en China. El calendario de trabajo marcaba octubre de 2015 como el inicio de esta mega construcción aunque los plazos se siguen postergando. Si se llega a construir, no sin polémica medioambiental y social, se duplicaría la capacidad de producción de electricidad de África de un solo golpe y resolvería lo que Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, llama el “apartheid energético” del continente.

La narrativa que acompaña al Congo se sostiene habitualmente entre un dictador sanguinario, Mobutu Sese Seko, que murió hace casi 20 años, las minas de cobre o las de coltán, uno de esos minerales utilizados para la fabricación de los móviles de última generación, entre otras ofertas del mercado. La paradoja mediática después de Mobutu es que el segundo país más grande de África, después de Argelia, parece que nunca ha estado tan cerca de ser desmembrado: está dividido en feudos, señores de la guerra en la región de Kivu o Katanga, grupos rebeldes y ejércitos extranjeros que hacen negocio traficando en vez de proteger. La oscuridad de información sobre sus gentes (unos 70 millones de habitantes), sus dinámicas culturales o empresariales quedan desprovistas de algún ápice de contextualización y vida. ¿Interés en el oscurantismo? ¿Qué ocurre en un país de dimensiones similares a las de Europa Occidental?

Paula Cabildo.

Paula Cabildo.

Los más de 10 millones de habitantes que viven en su capital, Kinshasa, trabajan y duermen en una espesa nube de humo provocada por el diésel que bombean los miles de generadores que funcionan durante todo el día. Dos tercios de las empresas en el Congo dependen de sus propios generadores. Si bien los datos son poco fiables, se estima que menos de un tercio de las personas en las zonas urbanas del país tiene acceso a la electricidad, y esa cifra se desarma en las zonas rurales del país. Más de cuatro quintas partes de la población vive con menos de 1€ al día y casi uno de cada 10 niñas y niños nacidos muere antes de su primer cumpleaños.

Las dos presas hidroeléctricas (Inga I e Inga II) encargadas de generar electricidad no funcionan desde hace décadas al ritmo estimado. Un proyecto energético concebido por los colonialistas belgas y construido hace más de 30 años bajo el dictador Mobutu y que produce sólo 1.000 megawatios (MW) para un país del tamaño de Europa occidental. Es parte de su propia metáfora: la respiración asistida a la que se enfrenta la República Democrática del Congo.

Con esta radiografía básica se entiende que el foco y acento tenga que ponerse detrás de las bambalinas del Grand Inga. Los megaproyectos en los mercados emergentes a menudo han dado lugar a una alta rentabilidad para los inversores y, al mismo tiempo, a un desarrollo económico dramático para los países de acogida. En otros casos, se han visto afectados con problemas y decepciones en todos los niveles. Si bien es demasiado pronto para determinar el resultado final de la presa hidroeléctrica Grand Inga, todavía en pausa, lo que es seguro es que su estatus le posiciona como uno de los proyectos más audaces jamás emprendidos.

El Gran Inga es parte de un sueño colonial para aprovechar el poder del río Congo, el más profundo del mundo, y la pieza central de una gran visión para desarrollar una red de energía continental dentro de África con control presumiblemente privado. Al finalizarse se convertiría en la central hidroeléctrica más grande del mundo con una capacidad de 42.000 MW. En comparación, la obra que ostenta el primer puesto es la presa de las Tres Gargantas, en China, con una capacidad de 22.000 MW. Y como era de esperar, tales ambiciones tienen un costo económico (la estimación total es de unos 80.000 millones de dólares), medioambiental y también social. El proyecto, que tendrá seis fases, se espera que esté terminado en 2022.

El río que se traga todos los ríos

En 1482 el explorador portugués Diogo Cao se encontraba en la desembocadura del río Congo y lo describió como si se tratara de “una batalla campal con el océano”. Sus esfuerzos para navegarlo fueron frustrados por una serie de 32 cascadas y rápidos en su curso inferior y rodeado de acantilados y selva infestada de malaria. No sería hasta casi 400 años más tardes, que el periodista y también explorador nacido en Gales, Henry Morton Stanley, se convertiría en el primer occidental en atravesar la longitud completa del río. Poco después, en 1885, el rey Leopoldo II de Bélgica estableció el Estado Libre del Congo, un área 75 veces más grande que su tierra natal. Presentado a sí mismo como un humanista y filántropo, Leopoldo afirmó que él estaba tratando de poner fin a la esclavitud y promocionando el comercio en el Congo.

Pero en realidad, el rey Leopoldo tenía la mayor parte de la cuenca del Congo como su propiedad privada y marcó el comienzo de un período encumbrado con una brutalidad que asoló la región de sus abundantes árboles de caucho. Adam Hochschild, autor del Fantasma del rey Leopoldo, sugiere que el gobernante belga infligió una cifra de muertos de “proporciones genocidas”: unos 10 millones de personas murieron como resultado del trabajo forzoso y sus repercusiones entre 1885 y 1908.

Ya en la década de 1920, los colonos belgas comenzaron a apreciar que uno de los mayores tesoros de Congo era el poder del río concentrado en las mismas caídas que habían mantenido el centro del país en un misterio durante cientos de años para los occidentales. Cuando el Servicio Geológico de Estados Unidos publicó su Atlas Mundial de Geología Comercial en 1921, se informó de que la cuenca del Congo proporcionaba una cuarta parte de la energía hidráulica potencial del mundo, más que en cualquier otro lugar.

Las cicatrices de mal gobierno del rey Leopoldo perduran hasta nuestros días. Las agencias internacionales colorean la noción de que los grandes y ambiciosos proyectos diseñados en capitales lejanas tienen la posibilidad de beneficiar a la población del país. Y a pesar de los avances, el Congo sigue siendo institucionalmente débil y políticamente fracturado. En enero de 2015, las violentas protestas estallaron en varias ciudades de todo el país después de que la Asamblea Nacional aprobara un proyecto de ley electoral en el que se daba luz verde a un censo nacional para las elecciones presidenciales previstas para este año 2016. El presidente Joseph Kabila está constitucionalmente impedido de buscar un tercer mandato, por lo que muchas y muchos leen la idea de vincular la encuesta para un censo, en un país donde es muy difícil contar a las personas, como una clara señal de que fabricará razones para mantenerse en el poder indefinidamente. Y la historia se repite sobre los moldes de una colonización que fue cruel y desnuda de alma.

Inga: un lugar excepcional en el mundo

El río Congo es uno de los ríos más largos del mundo con 4.700 kilómetros y tendría varios factores que entrarían en juego para hacer del proyecto Grand Inga único en el mundo. En primer lugar, porque el lugar elegido para la construcción se encuentra en el curso inferior del río, a unos 150 km antes de la desembocadura en el Océano Atlántico, con zonas navegables, rápidos, las cataratas Livingstone y varios saltos de agua. En segundo lugar, la situación geográfica del Congo le otorga una cantidad de lluvias estable durante todo el año. De hecho, la variación del caudal en el río Congo es una de las más bajas del mundo y permitiría que las turbinas encargadas de generar electricidad girasen a una velocidad constante los 365 días del año. En tercer lugar, el Grand Inga se extiende a lo largo de varios valles ofreciendo la posibilidad de construir diques secos antes de desviar el agua hacia ellos y minimizando el impacto en las zonas rurales.

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Paula Cabildo.

Pero ¿es una prioridad la realización de Inga III y Grand Inga? Dada la magnitud del proyecto, varias instituciones se han convertido en partes interesadas. El Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Africano de Desarrollo se han comprometido con más de 70 millones de dólares para la realización de estudios de viabilidad. ESKOM, la empresa estatal de Sudáfrica y la mayor compañía de energía de África, ha firmado un acuerdo de poder adquisitivo y es una de las partes más proactivas en que este sueño colonial se vea materializado.

En términos nacionales, el Grand Inga sería una gran ayuda para la República Democrática del Congo, que tiene una tasa de electrificación muy reducida. Las cuestiones eléctricas han plagado durante mucho tiempo el sector minero, que es una parte crítica de la economía congoleña. Por lo que se podrían aliviar estos problemas y aumentar significativamente la producción minera. En términos continentales, el proyecto podría “generar en África el capital político y financiero necesario para establecer una amplia red continental y podría proporcionar energía estable”, en palabras del Banco Mundial. Y en un plano internacional, el Grand Inga podría sentar un precedente para la cooperación en el desarrollo internacional y un cambio de paradigma en el que grandes potencias como Estados Unidos o China podrían trabajar codo con codo.

En este sentido, las empresas estatales chinas Sinohydro y China Three Gorges Corp. están compitiendo para construir Inga III, una estación de energía hidroeléctrica en las cataratas. Aunque no generaría tanta energía como los diseños de presas tradicionales, disminuiría significativamente el impacto ambiental y no inundaría una sola casa. Se estima que creará cerca de 5.000 megavatios de energía, aproximadamente el total de toda la producción de electricidad en Nigeria, la primera economía del continente. Grand Inga es un proyecto mucho más ambicioso.

Mientras que los defensores de Grand Inga sugieren que los riesgos para la diversidad serán mínimos, la ONG International Rivers advierte que con 52 turbinas, se construirá una presa en el río que inundará 22.000 hectáreas del valle Bundi, el hogar de 30.000 personas, y que tendrían que ser reubicadas perdiendo sus casas y sus tierras. Otros grupos ecologistas alertan de que esta mega construcción plantea riesgos para los peces migratorios y podría interrumpir el flujo de nutrientes del río que son vitales para la salud ecológica del Atlántico.

La escala de la ambición es ciertamente sorprendente. Pero en uno de los países más corruptos y políticamente volátiles del mundo ¿pueden los planificadores asegurar el éxito donde tantos otros han fracasado?

Desafíos que hacen agua

1. Mantener a la población africana en la oscuridad: el diseño del Grand Inga no apoyará el acceso generalizado a la electricidad, según lo sugerido por los planificadores del proyecto, las organizaciones internacionales o las empresas implicadas. Más bien contribuirá a conectar sólo en ciertos lugares estratégicos, donde se encuentran las industrias pesadas y los grandes núcleos urbanos. Incluso para las personas que vivan cerca de la red, Grand Inga no incluirá los costes para nuevas conexiones. La distribución de baja tensión es la parte más costosa y menos rentable de una red eléctrica por lo que excluyéndola del presupuesto hace que el proyecto parezca más rentable, dejando esta alta inversión a los gobiernos nacionales.

2. Enriquecimiento de las empresas extranjeras: el poder del Gran Inga será desproporcionadamente consumido por las industrias de propiedad extranjera como las minas y fundiciones. El Gobierno congoleño no puede aumentar el capital suficiente para llevar a cabo este proyecto en sí. En cambio, el proyecto se desarrollará principalmente por inversionistas extranjeros. Tener un promotor privado también significa que el gobierno de la RDC desempeñará un papel limitado en el desarrollo del proyecto. Tales disposiciones garantizarán, además, que la planificación estará diseñada para el beneficio de las empresas y con poca consideración para las y los consumidores locales.

3. Ampliación de la brecha energética en África: las redes eléctricas no crecen al mismo ritmo que la población. Para el 2030, se espera que el número de personas africanas que no tienen acceso a la electricidad aumente, no disminuya. De hecho, se asigna más dinero a la red de energía que a los propios servicios que podrían servir mejor a la población. También consolida la necesidad de futuras inversiones en mantenimiento y expansión de un sistema de red centralizado e interconectado pagado por los gobiernos nacionales. Pero esto no es una prioridad.

4. Un mejor camino para el desarrollo de la energía: otro futuro energético para la RDC y para África es posible, uno que es compatible con una agenda energética a favor de las clases más empobrecidas y que asigne los recursos financieros de manera equitativa a través de las necesidades energéticas de la población africana. Hacer frente a los problemas pendientes de las presas existentes también debe ser una prioridad.


Sebastián Ruiz es periodista e investigador especializado en medios de comunicación y cine en el África subsahariana. Doctorando por la Universidad de Sevilla. Coordinador de la sección Cine y Audiovisuales en el portal sobre artes y culturas africanas www.wiriko.org. Forma parte del consejo de redacción de Pueblos – Revista de Información y Debate. Actualmente reside en Nairobi (Kenia).


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5 pensamientos sobre “Recolonizar África a través del río Congo”

  1. Joseph Kabila, Lumumbista y muy nacionalista “El Congo para los Congoleses”, lucha tremendamente contra la intromisión de los Estados Unidos en los asuntos de la política interior del país. Éstos quieren a toda costa colocar a su marioneta Moise Katumbi, con sus poderosos lobbyistas en Washington de presidente del Congo, por lo que tratan por todos los medios de excitar a los Congoleses contra Joseph Kabila, con el fín de recolonizar la RDC bajo sus únicas influencias y explotar al máximo las riquezas mineras del país, campo en el que Katumbi (originariamente un pescador sin bachiller ni formación alguna) tiene las máximas experiencias, debido a su puesto anterior de gobernador del Katanga, donde acumuló su fortuna personal de 20.000.000€ a base de robos, de enganos de todo tipo, de explotar los ninos trabajadores sin pagarlos, exponer los mineros sin protección alguna a las radiaciones letales y a los polvos ultrafinos y de no pagar nunca los impuestos al Estado, por lo que fué destituido de su puesto por el Presidente Joseph Kabila, volcándose luego a favor de los Estados Unidos con vistas a alcanzar el puesto de Presidente del país. Los lobbyistas de Moise Katumbi en Washington son los que montan esta tremenda propaganda contra Joseph Kabila a favor de su marioneta Moise Katumbi. Joseph Kabila está haciendo lo imposible para el Congo y los Congoleses. Pero, hay que tener en cuenta el hecho de que, durante su gobierno, no tuvo apenas posibilidades de realizar sus proyectos sociales debido a las muchas guerras y guerrillas continuadas e interminables incitadas por los Estados Unidos y otros ladrones, montando las etnías unas contra otras para apoderarse mejor de las riquezas del suelo con el fín de finanziar sus múltiples guerras imperialistas por todo el globo, por lo que la UE, colaboradora de la OTAN, tiene ahora también los problemas de los refugiados y de los atentados, mientras los Estados Unidos quedan bien protegidos por los océanos que los separan de los demás continentes. Teniendo en cuenta estos problemas de la intromisión de los Estados Unidos y todas las guerras que incitaron éstos continuamente durante el gobierno de Joseph Kabila, los nacionalistas opinamos que habría que conceder una nueva oportunidad legislativa al gobierno del Presidente Joseph Kabila, con el fín de que pueda por fín realizar los proyectos que se propusó al comienzo de su mandato, teniendo por objeto principal la VERDADERA Independencia del Congo y la interminable neocolonización desde el asesinato de Patrice Lumumba por la CIA y Bélgica.

    1. Joseph Kabila, Lumumbista y muy nacionalista “El Congo para los Congoleses”, lucha tremendamente contra la intromisión de los Estados Unidos en los asuntos de la política interior del país. Éstos quieren a toda costa colocar a su marioneta Moise Katumbi, con sus poderosos lobbyistas en Washington de presidente del Congo, por lo que tratan por todos los medios de excitar a los Congoleses contra Joseph Kabila, con el fín de recolonizar la RDC bajo sus únicas influencias y explotar al máximo las riquezas mineras del país, campo en el que Katumbi (originariamente un pescador sin bachiller ni formación alguna) tiene las máximas experiencias, debido a su puesto anterior de gobernador del Katanga, donde acumuló su fortuna personal de 20.000.000€ a base de robos, de enganos de todo tipo, de explotar los ninos trabajadores sin pagarlos, exponer los mineros sin protección alguna a las radiaciones letales y a los polvos ultrafinos y de no pagar nunca los impuestos al Estado, por lo que fué destituido de su puesto por el Presidente Joseph Kabila, volcándose luego a favor de los Estados Unidos con vistas a alcanzar el puesto de Presidente del país. Los lobbyistas de Moise Katumbi en Washington son los que montan esta tremenda propaganda contra Joseph Kabila a favor de su marioneta Moise Katumbi. Joseph Kabila está haciendo lo imposible para el Congo y los Congoleses. Pero, hay que tener en cuenta el hecho de que, durante su gobierno, no tuvo apenas posibilidades de realizar sus proyectos sociales debido a las muchas guerras y guerrillas continuadas e interminables incitadas por los Estados Unidos y otros ladrones, montando las etnías unas contra otras para apoderarse mejor de las riquezas del suelo con el fín de finanziar sus múltiples guerras imperialistas por todo el globo, por lo que la UE, colaboradora de la OTAN, tiene ahora también los problemas de los refugiados y de los atentados, mientras los Estados Unidos quedan bien protegidos por los océanos que los separan de los demás continentes. Teniendo en cuenta estos problemas de la intromisión de los Estados Unidos y todas las guerras que incitaron éstos continuamente durante el gobierno de Joseph Kabila, los nacionalistas opinamos que habría que conceder una nueva oportunidad legislativa al gobierno del Presidente Joseph Kabila, con el fín de que pueda por fín realizar los proyectos que se propusó al comienzo de su mandato, teniendo por objeto principal la VERDADERA Independencia del Congo y la interminable neocolonización desde el asesinato de Patrice Lumumba por la CIA y Bélgica.

  2. N.b.: No se comentó aún el problema de la neocolonización del continente africano por el Río Congo por no formar parte principal de los sufrimientos ACTUALES de los Congoleses amenazados por el neocolonalismo TOTAL del Congo por los Estados Unidos dentro de los PRÓXIMOS (!) meses. Independientemente del Río Congo, el objetivo de los Estados Unidos es recolonizar el continente africano, apoderarse de sus riquezas y someterlo bajo sus únicas influencias (Francia..) de cualquier manera, con el fín de finanziar sus frentes de guerras por todo el globo.

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