Red Kallpa TV. Construyendo un canal-escuela en el norte de Argentina

Hablar de la Red Kallpa TV es hablar de un sueño, de una propuesta mediática y pedagógica que experimenta sobre los límites de la educación popular, la comunicación alternativa, las formas de construcción de sentidos en el espacio público. Una propuesta de formación profesional para agentes de organizaciones sociales y, sobre todo, un escenario de experimentación y debate acerca de la construcción de una nueva comunicación. Hablar de la Red Kallpa TV es también una forma de hablar de Wayruro Comunicación Popular.
Fotografía: Wayruro.
Fotografía: Wayruro.

Wayruro Comunicación Popular es un colectivo que comenzó a caminar en 1994 como una modesta herramienta de comunicación alternativa y popular en el marco de la lucha contra el modelo neoliberal que imperaba en ese momento en el noroeste argentino, más específicamente en la provincia de Jujuy.

Durante esos años el trabajo del grupo consistía en la realización de modestos registros de las luchas de las y los trabajadores en VHS, una revista (también llamada Wayruro y que de manera trimestral salía por aquellos años), realización de cartillas y documentos de trabajo, charlas, etc.

La misión de Wayruro es promover desde la comunicación popular una sociedad más justa, rescatando prácticas democráticas, solidarias y organizativas, apoyando la constitución, el fortalecimiento y la articulación de sujetos sociales comprometidos con la búsqueda de un mundo mejor, consciente de sus problemas y activos en la búsqueda de soluciones. El nombre, Wayruro, proviene de una semilla de fuerte contenido mítico-religioso dentro de los grupos aymaras y quechuas del área andina. Es creencia en los Andes centro-sur que estas semillas rojinegras crecen en tamaño y se reproducen si se juntan en un recipiente. De ahí el nombre: da la idea de juntarse, discutir y crecer en busca de una sociedad en la que valores como la solidaridad, la igualdad y la justicia sean los ejes sobre los cuales nos reproduzcamos, nos contagiemos y seamos cada vez más.

En 2014 Wayruro cumple 20 años de ininterrumpida labor en el noroeste argentino en el fortalecimiento de organizaciones de base, utilizando en su trabajo, principalmente, la comunicación popular como instrumento para la sensibilización, educación, experimentación, denuncia y, por tanto, la acción y la transformación social. Actualmente, además de la producción y realización de documentales, trabajamos en el fomento y la difusión y coordinamos procesos de capacitación en comunicación popular destinados a organizaciones sociales.

Hacia una génesis del proyecto Kallpa TV

A lo largo de estas dos décadas, Wayruro Comunicación Popular transitó un camino diverso que obligó a reorientar su rumbo en función de la coyuntura y las necesidades. En los primeros años, nuestras diversas tareas y registros eran “sobre” organizaciones sociales: sindicatos, organizaciones campesinas, de derechos humanos y personas sin empleo, entre otras. Es decir, que registrábamos y realizábamos distintas tareas y trabajos (audiovisuales, radiofónicos y gráficos) sobre estas organizaciones.

Hacia finales de los años 90 y los primeros del siglo XXI, sentimos que esto no era suficiente. Que, antes que nosotros y nosotras “contar” las historias de las organizaciones, eran ellas mismas quienes tenían que adquirir herramientas para armar sus propios relatos. Fue así que decidimos actuar para democratizar el conocimiento. Partiendo de la teoría y consignas del maestro Paulo Freire, decidimos comenzar a hacer talleres de formación a partir de técnicas de educación y comunicación popular, fortaleciendo así a decenas de organizaciones de la Argentina, Latinoamérica y Europa.

Este paso de democratización de nuestra experiencia y nuestras prácticas fue muy importante en términos políticos. Ver trabajos realizados por personas campesinas, indígenas, compañeros y compañeras de organizaciones barriales, fue muy potente y movilizador.

Fotografía: Wayruro.
Fotografía: Wayruro.

Pronto comenzamos a notar que aquellas producciones que con mucho esfuerzo realizaban encontraban sus caminos obturados, pues no eran muchos los medios y las formas mediante las cuales podían dar a conocer sus trabajos. Subirlo a Youtube y Vimeo, y moverlo por las redes sociales, eran casi las únicas opciones posibles, pero casi no había medios comprometidos con sus problemáticas, su historia, sus luchas y demandas.

Lo que nos sucedía a nivel local se estaba dando en experiencias similares y de manera paralela en todo el país. Las organizaciones sociales, los medios alternativos y todo ese conjunto heterogéneo de comunicadores y comunicadoras populares empezamos a discutir en foros y espacios asamblearios la reformulación de la Ley de Radiodifusión, que había sido promulgada en la dictadura. Gracias a la voluntad política del gobierno nacional y después de largos meses de encuentros, debates y mucha militancia, finalmente este trabajo se materializó en la nueva y valiosa Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (Ley 26522)[1]. Esta herramienta posibilita la visibilidad de numerosas voces y la emergencia de nuevas, el surgimiento de medios de carácter alternativo, cultural y comunitario, en el marco de la legalidad.

Con este marco más que propicio, decidimos, como colectivo de trabajo en comunicación, dar un paso más y pensar en nuestro propio medio de comunicación, que involucre y sedimente el trabajo previamente realizado. Así nació la idea de “KALLPA TV”, un canal de aire cuya plataforma fuesen las organizaciones sociales, un canal que produzca contenidos y los emita, pero sobre todo que sea un canal-escuela, es decir, un espacio formativo para que los equipos de comunicación de las distintas organizaciones incorporen herramientas de producción audiovisual para la nueva televisión en Latinoamérica. Un canal que intente transitar su propio camino, lejos de la lógica comercial de las televisoras existentes.

Esa era la idea, pero ¿cómo hacer este sueño realidad? Desde el año 2004, y a través de la muestra de cine social “La Imagen del Sur”, que se realiza anualmente en la ciudad andaluza de Córdoba, establecimos una fraternal relación de cooperación solidaria e intercambio con el Centro de Iniciativas para la Cooperación Batá (CIC-Batá), una comprometida ONG andaluza que, al plantearle la idea de la Red Kallpa TV, rápidamente propuso caminos y sugirió alternativas de financiamiento y trabajo con su equipo de cooperación internacional para hacer este sueño realidad, con el apoyo del Ayuntamiento de Córdoba.

¿Qué televisión hacer? ¿Por dónde empezar?

Una reciente investigación sobre consumos culturales de la Secretaría de Cultura de la Nación nos dice que en Argentina se ve televisión un promedio de tres horas por día. Este consumo nos muestra una alta penetración de la televisión por cable (68 por ciento), en menor medida de la televisión satelital (Direct TV y otras, con el 13 por ciento). Los medios analógicos llegan, de manera dispersa, al 15 por ciento, y la televisión digital argentina (TDA) abierta y gratuita es seguida por el 7 por ciento.

En la misma investigación vemos que dentro de esas casi tres horas la mayoría mira noticias (73 por ciento) y la mitad de las personas ven películas. Un 43 por ciento de la población ve series y un 34 por ciento sigue programas y eventos deportivos. También nos resultó interesante saber que el consumo hogareño de cine y vídeo es alto: el 84 por ciento de las personas consultadas ve películas en su hogar. De estas personas, el 81 por ciento las mira por televisión y sólo el 10 por ciento las ve en formato DVD. Comienza a aparecer un consumo (creciente) de películas y series on-line.

La televisión existente, nacida hace menos de un siglo, tiene dos grandes modelos potentes y visibles: el modelo de televisión comercial y el modelo de televisión pública.

El modelo comercial, el modelo yanqui, que hoy domina las pantallas del mundo, es el modelo de la televisión realizada para “consumidores”. La televisión pensada como herramienta para vender productos, que tiene su fortaleza en el entretenimiento y cuyo principal fin, aunque no el único, es la venta. El televidente pasivo, como un simple consumidor. El otro modelo, que podríamos llamar europeo, es importante pero de menor peso: la televisión pública. Nacido en la posguerra, su producción es sostenida por los impuestos de la ciudadanía, es gestionado por el Estado y tiene entre sus fines educar, informar y entretener. Es una síntesis muy general para presentar un breve panorama de las propuestas actuales. Bien sabemos que el modelo de lo público fue cooptado a lo largo de las últimas décadas por visiones comerciales y neoliberales que pauperizaron sus contenidos y convirtieron sus pantallas en pobres copias de las televisiones comerciales.

Fotografía: Wayruro.
Fotografía: Wayruro.

Al describir la articulación de los medios de comunicación masiva en la región, el periodista y teórico Ignacio Ramonet señala que América Latina es muy particular a escala internacional porque “acá los medios se han desarrollado siguiendo el modelo estadounidense de medios privados a diferencia del modelo europeo, que hasta las décadas del 60 y el 70 mantenía un sistema de radio y televisión bajo monopolio estatal. En América Latina, las oligarquías, además de dominar diversos sectores ligados a la producción y a la exportación, han dominado los medios de comunicación”. Según este periodista, la actual política de reapropiación de la historia nacional, la historia popular y el destino nacional que proponen una serie de gobiernos latinoamericanos como Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Bolivia y Ecuador, entre otros, lleva implícito también el intento de cambiar el modelo mediático[2].

En Argentina, Canal Encuentro y Canal Pakapaka pudieron dar y ganar una batalla simbólica frente a los grandes medios, con un discurso en el que plantean que es posible hacer una televisión educativa, entretenida y de calidad desde el Estado. Hoy en Argentina están surgiendo nuevas señales, como DeporTV, Acua Mayor y Acua Federal, que van en ese sentido y que celebramos.

Kallpa TV como canal-escuela: una nueva televisión comunitaria

Nosotros, que venimos de la comunicación popular, sabemos que son muchos los medios de diverso tipo que, provenientes de distintas experiencias sindicales, barriales y comunitarias, ofrecieron una forma de comunicación distinta. Desde las radios mineras en Bolivia hasta canales comunitarios como Catia TV (Venezuela), del cual surgiría un canal cultural y educativo estatal de base comunitaria como Vive, por mencionar dos ejemplos.

Es acá donde nos paramos nosotros con Kallpa TV. Queremos construir en una televisión nueva sin características definitivas pero que se sitúa en el campo popular junto a las organizaciones barriales, indígenas, comunitarias, campesinas y de derechos humanos, y propone una nueva comunicación que, retomando las valiosos experiencias previas en radio y gráfica, se proyecte y experimente en la búsqueda de una identidad propia, diferente a la que nos plantea la televisión comercial.

Kallpa TV pretende ser un medio cultural, educativo, informativo y de entretenimiento, de calidad a pesar de los pocos recursos, aprendiendo de las múltiples experiencias previas3. No compite con la televisión comercial ni confronta con otros espacios, sino que construye su propio camino en los escenarios existentes: una ley que intenta democratizar el espectro radioeléctrico; la web y las redes sociales, que nos permitirán hacer una experiencia de transmedia para vincularnos con otras personas, organizaciones y medios.

La idea es ir en búsqueda de otros espacios y articular con organizaciones, televisiones comunitarias y colectivos de trabajo audiovisual de todo el país y Latinoamérica. En fin, una televisión que experimente, aprenda y visibilice diversas experiencias, luchas y construcciones paridas de las entrañas de nuestro amplio territorio, dando lugar y espacio al surgimiento de nuevos relatos, a contar nosotros mismos nuestras propias historias.

¿Hacia dónde?

Con Wayruro venimos trabajando hace casi 20 años con muchas carencias, con errores y algunos aciertos. Partimos de que no hay construcciones individuales, que un medio de comunicación de estas características necesariamente debe situarse junto a otros compañeros, junto a otras organizaciones hermanas que se comprometan y asuman el desafío colectivo.

La principal y distintiva característica que impulsó la idea de Kallpa TV es hacer un canal-escuela, pensar un medio en el que las y los compañeros que tienen un rol concreto en su barrio y su comunidad aprendan a construir y realizar contenidos. Brindar a las personas de las organizaciones conocimientos que les permitan, a su vez, compartirlos en los propios espacios. El trabajo en red garantiza pluralidad en los contenidos y un desarrollo territorial que permite pensar en una sólida construcción. El compromiso y la activa participación serán los garantes de todo este proceso.

En definitiva, Kallpa TV nace con la finalidad de aportar a la construcción de la nueva televisión e intenta constituirse en vehículo de participación y protagonismo popular que posibilite el desarrollo de ciudadanos y ciudadanas activas, intentando ser una herramienta de integración que permita vincularnos con otros pueblos y organizaciones de América Latina e Iberoamérica. Pretende acompañar un proceso organizativo audiovisual de la comunidad, impulsando la necesidad de profundizar la visibilización de las distintas historias y problemáticas que atraviesan nuestros pueblos y rescatando la historia, vivencias y luchas de organizaciones barriales, sociales, agrupaciones de DDHH, asociaciones civiles, comunidades originarias, para darlas a conocer, evidenciar y denunciar situaciones de injusticia que no aparecen en los grandes medios ni son legitimadas por los discursos dominantes. En ese contacto permanente con la comunidad, es el pueblo el hilo conductor y protagónico de su propia realidad.

Como comentábamos, no piensa en una “masa de consumidores”, sino que busca rescatar las subjetividades desde la formación y el apoyo a las y los compañeros de las distintas organizaciones y comunidades del norte argentino. Pensamos en una audiencia crítica, que se ocupa de su realidad, se involucra y trabaja para mejorarla. Es un medio en proceso, una construcción no exenta de dificultades y obstáculos, que intentamos superar con mucho esfuerzo día a día. Sólo trabajando conjuntamente y en red podremos construir un canal-escuela como el que pretendemos, un medio de todas las personas que nos sirva a todos y todas y que ojalá sea una experiencia factible de ser replicada en otras latitudes. Hacer efectiva la nueva Ley de Medios, en definitiva.


Ariel Ogando es coordinador general de Wayruro Comunicación Popular. Docente en la Universidad Nacional de Jujuy (UNJU), Argentina.

Artículo publicado en el nº62 de Pueblos – Revista de Información y Debate, tercer trimestre de 2014.


NOTAS:

  1. Como explica Mariela Plugiese, del Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO) en el artículo “En Argentina tenemos ley. ¿Cómo logramos el cambio?” (Pueblos – Revista de Información y Debate, nº 61, segundo trimestre de 2014, monográfico “Comunicación, poder y democracia”), La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) “fue sancionada en Argentina en octubre de 2009, luego de una construcción social rica y participativa y de la voluntad política del gobierno. Sin embargo, hicieron falta cuatro años más para que se pronunciara la Justicia sobre el último de los obstáculos jurídicos que pusieron los medios y para que se pudiera avanzar sobre la concentración de medios y los oligopolios”. Para más información sobre este tema: Busso, Néstor; y Diego, Jaimes (comp.) (2011): La Cocina de la Ley. El proceso de incidencia en la elaboración de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en Argentina; ed. FARCO, Buenos Aires.
  2. Ver especial sobre televisiones públicas en www.telam. com.ar. Enlace directo: www.telam.com.ar/especiales/ televisoras-publicas/enemigo.html.
  3. En la primera etapa, las organizaciones involucradas (coordinadas por Wayruro Comunicación Popular) han sido las siguientes: de Jujuy, FM Comunidad Vinalito 89,9 (Comunidad Igui Ipuau), Asociación Tierra Fértil de Palma Sola, FM Pachakuti (Kawsay Pacha) de Abra Pampa, Centro Cultural Maimará, Red Solidaria de Organizaciones de Coronel Arias, Colectivo Minka, FM Comunitaria La Voz del Cerro y Estudiantes de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Jujuy; de Salta, Organización de Comunidades Aborígenes de Nazareno (OCAN), Radio La Voz Indígena (ARETEDE) y Asociación de la Diversidad Sexual de Tartagal (ADISTAR); de Tucumán, Centro de Trabajo Popular Mate Cocido, Fundación Calchaquí para el Desarrollo Regional (FUCADER), Red Orgánica Solidaria de Tucumán (ROST-Centro Comunitario El Colmenar y Cooperativa 20 de junio).
LA NUEVA LEY DE MEDIOS ARGENTINA Y SUS PRINCIPALES PUNTOS
Una brevísima síntesis de algunos de los principales puntos de la ley 26522 de servicios de comunicación audiovisual argentina.
  1. Democratización y universalización. La regulación de los servicios de comunicación audiovisual en todo el ámbito territorial de la Argentina y el desarrollo de mecanismos destinados a la promoción, desconcentración y fomento de la competencia tienen como fines el abaratamiento, la democratización y la universalización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
  2. Servicios de interés público. Se considera la comunicación audiovisual en cualquiera de sus soportes una actividad social de interés público, de carácter esencial para el desarrollo sociocultural de la población, por el que se exterioriza el derecho humano inalienable de expresar, recibir, difundir e investigar informaciones, ideas y opiniones sin ningún tipo de censura.
  3. Órganos colegiados. Se crea la (AFSCA) Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, un órgano autárquico y descentralizado, que tiene como función la aplicación, la interpretación y el cumplimiento de la ley.
  4. Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual. Se crea la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, un organismo encargado de recibir y canalizar las consultas, reclamos y denuncias del público de la radio y la televisión.
  5. Desmonopolización. Con el fin de impedir la formación de monopolios y oligopolios, el proyecto de ley pone límites a la concentración, fijando topes a la cantidad de licencias y por tipo de medio.
  6. Titulares de las licencias. El proyecto establece que para ser titular de una licencia se ponderarán criterios de idoneidad y de arraigo en la actividad. Excluirá a quienes hayan sido funcionarios jerárquicos de gobiernos de facto, atendiendo a la importancia de los medios en la construcción del Estado de Derecho y la vida democrática. Cuando el prestador del servicio fuera una sociedad comercial deberá tener un capital social de origen nacional, permitiéndose la participación de capital extranjero sólo de hasta un máximo del 30 por ciento del capital accionario.
  7. Tipos de Licenciatarios. La ley reconoce tres tipos de empresas capaces de administrar las licencias de servicios audiovisuales: la administración estatal, administración privada con fines de lucro y administración privada sin fines de lucro (entre ellos los medios comunitarios).
  8. Sobre el plazo de las licencias. La operación de los medios audiovisuales se hará, según la propuesta, por sistema de licencias y las mismas durarán diez años (hoy son 15) y se podrán prorrogar por diez años más, previa realización de audiencias públicas. Esas licencias serán controladas cada dos años, para evitar que con la incorporación de nuevas tecnologías (la digitalización) un licenciatario multiplique sus señales, generando un nuevo modo de concentración.
  9. Contenidos nacionales. Los servicios de televisión abierta deberán emitir un mínimo del 60 por ciento de producción nacional; con un mínimo del 30 por ciento de producción propia que incluya informativos locales. Los servicios de televisión por cable no satelital deberán incluir como mínimo una señal de producción local propia. También deberán incluir señales originadas en países del Mercosur y en países latinoamericanos.
  10. Igualdad de oportunidades. Las emisiones de televisión abierta y la señal local de producción propia de los sistemas de cable deben incorporar medios de comunicación visual adicional con subtitulado oculto (closed caption), lenguaje de señas y audio descripción, para la recepción por personas con discapacidades sensoriales, mayores y otras personas que puedan tener dificultades para acceder a los contenidos.

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