Cuando el África subsahariana nos comunica

La comunicación con todas su letras e inconsistencias se ha convertido en uno de los pocos espacios en los que nos está permitido soñar; aunque sea 'a pies juntillas'. Soñar con otros modelos, otros titulares, otras actitudes frente al caos, otros pies de página, otra gestión de los medios. Otras y otros. A grandes rasgos es un espacio de participación colectiva más o menos determinado por los intereses de los empresarios de los medios de comunicación, que tienen como único archivo adjunto un consumo uniformador y teledirigido.
Fotografía: Sebastián Ruiz.
Fotografía: Sebastián Ruiz.

Pero hay un doble espacio, una hache intercalada, que no se percibe. Pero está. Y lleva tiempo en metamorfosis. Sueños que se han hecho realidad y actúan como contrapoder, como atril desnudo y sin tapujos: la sociedad civil que se une para gritar, para ocupar la calle, para devolver el tiempo robado a la prensa, para explicar de otra forma quién ostenta el poder, para estallarle al sistema en su mercado con sistemas revolucionarios que después acabarán por terminar copiando. Para presentar al continente africano desde abajo.

Viajar hasta ahí, hacia esa realidad silenciada desde Occidente, es la intención de los autores y autoras que escriben en estas páginas. El primero de los artículos, de José Carlos Sendín, actúa como una criba esencial a la hora de hablar de comunicación en África. Desde nuestra mirada inocente se da por sentado la simbiosis entre democracia y medios. Una afirmación que hace aguas pero que sigue constando como un indicador básico en las estadísticas sobre desarrollo.

Alejarse de esta tesis como única e inviolable conlleva otros transmisores que puedan mostrar lo que no vemos o no podemos ver. Las raíces históricas de la colonización en los diferentes países, las especificidades de la lengua, el control estatal de los medios o la observación de otras variables como la tradición oral se vuelven elementos imprescindibles para una visión lo más heterogénea posible. Como afirmaba Castells en su libro Comunicación y poder (2009), poder es algo más que comunicación y comunicación es algo más que poder, aunque el poder dependa del control de la comunicación.

El tam-tam tecnológico africano y su repercusión

Después del fracaso de las teorías del desarrollo que pensaban que el aumento de los medios de comunicación traerían, por un lado, democracia y pluralidad informativa per se, y, por otro, una mejora de los países considerados en vías de desarrollo, hoy la tendencia ha girado hacia el sector tecnológico como un claro “portador del desarrollo” y de “ingresos” (aunque sólo para unos pocos). En el último informe del Banco Mundial sobre este asunto, Información y Comunicación para el desarrollo 2009: Ampliar el alcance y aumentar el impacto, se subraya que las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), en particular la internet de alta velocidad, están modificando cómo las empresas hacen negocios, transformando la prestación de servicios públicos y democratizando la innovación. Pero, ¿es así? En caso afirmativo, ¿qué respuestas desde la sociedad civil se están planteando y cuáles son algunos de los ejemplos a seguir?

Lucía Benítez Eyzaguirre nos aporta algunas claves al respecto y nos sorprende con las últimas aplicaciones móviles y softwares made in Africa, que nacen de la necesidad de buscar respuestas alternativas al capitalismo depredador (que muestra su cara menos amable en el hemisferio sur) y a los problemas de salud, a la falta de electricidad o a nuevos sistemas que permiten las transacciones económicas sin la hipoteca de un contrato bancario y a través del móvil. Sistemas de comunicación, a fin de cuentas. Sin embargo, la tasa de penetración de internet en África según Internet World Stats, a 31 de diciembre de 2013, sigue siendo la más baja de todas las regiones geográficas, con un 21,3 por ciento, muy lejos de América Latina (49,3), Europa (68,6) o Estados Unidos (84,9 por ciento).

Las fórmulas tecnológicas como respuesta a todos los problemas, hay que reconocerlo, son seductoras, y las propuestas políticas parece que, si no están acompañadas de un mensaje modernizador y una jerga tecnológica, quedan para el olvido. Como también pasan inadvertidas las consecuencias medioambientales por la extracción de los recursos necesarios para esta espiral basada en un click computarizado. Al mismo tiempo, el aumento de la población se traduce en posibles personas usuarias, compradoras y crecimiento económico, pero las cifras sugieren la planificación, una vez más, de políticas públicas. La urbanización en África crece a un tres por ciento anual (15 por ciento en 1950; 37 en 2005; 45 en 2015; 54 en 2025), pero existe un grado elevadísimo de pobreza en las ciudades, concentrada en los denominados asentamientos informales (slums).

Ciberperiodismo: la grieta

El modelo de acaparación de medios, monopolio estatal o empresarial, ha consistido en alambrar el cerco de la esfera privada a la que Habermas se refería. La información de relevancia para el gran capital circulaba en circuitos pequeños y bien delimitados. Sin embargo, desde hace una década, la grieta es más visible y los canales de difusión, como las redes sociales, se hacen eco de este #fallosdelsistema. Wikileaks, con una lanza directa contra la administración americana y de repercusión mundial, o las filtraciones que Baba Jukwa está llevando a cabo en Zimbabue a nivel regional, son claros ejemplos.

Los propios medios de comunicación están abriéndose a incorporar estas prácticas, por lo que es necesario determinar el nivel de absorción de este nuevo periodismo ciudadano por los medios convencionales, así como evaluar su valor democrático. Así que nos detendremos con atención, en el siguiente artículo, a desgranar las últimas tendencias en activismo digital en Senegal, Zimbabue, Eritrea o Kenia, entre otros países, con la pluma de Carlos Bajo Erro. En el último, Naliaka Wafula nos ayudará a reflexionar sobre el uso de las redes sociales desde la capital tecnológica del continente, Nairobi, y sobre la importancia de no plantear un tuit o un post como sustitutivo de la lucha en la calle.

Quedará claro que este periodismo ciudadano opera en contextos que difieren de país a país, de región a región. El Magreb es radicalmente diferente de muchas otras partes de África, exhibiendo entornos de medios menos libres y democráticos. Sin embargo, la incorporación de las tecnologías como herramientas para la comunicación parece mayor en esos países que en otras partes de África, lo que demuestra que las políticas gubernamentales tienen mucho que ver con el grado de penetración tecnológica. Hay que subrayar también la necesidad de que libertad y tecnología vayan de la mano: un nivel alto de penetración tecnológica no garantiza nada sin un nivel acompasado de libertad.

Este modelo de comunicación, desde abajo si se quiere, no se encuentra aislado como parte del engranaje alienante del sistema capitalista. Se encuentra en una estructura social que con el soporte institucional adecuado hacia prácticas democráticas puede ser traducido hacia simplemente un periodismo (sin ataduras).

Los artículos de este dossier pretenden mostrar y presentar los movimientos y las dinámicas constantes que desde el continente plantean otras formas de savoir faire y que nos ayudarán a la reflexión: ¿Cómo los medios de comunicación convencionales están respondiendo al fenómeno del periodismo ciudadano en África? ¿Cómo los gobiernos apoyan o frenan el crecimiento de estas dinámicas? ¿Cuál es el impacto de las redes sociales en la democracia y el desarrollo? ¿Cómo las y los ciudadanos ven su capacidad de enfrentarse al poder establecido? ¿Cuál es la huella ecológica del desarrollo tecnológico? Un dossier pensado para la reflexión 2.0, el activismo y la crítica mordaz a la visión estereotipada de África que se hace desde los medios de comunicación convencionales.


Sebastián Ruiz es periodista especializado en comunicación y cine en el África subsahariana. Cofundador de Wiriko y colaborador de Pueblos – Revista de Información y Debate.

Euskaraz: “Saharaz azpiko Afrikak komunikatzen digunean”.

Artículo publicado en el nº63 de Pueblos – Revista de Información y Debate, cuarto trimestre de 2014.


Print Friendly

Un pensamiento en “Cuando el África subsahariana nos comunica”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *