Salud materno infantil en Gaza. Experiencias y deseos de dos mujeres

Más de 56.000 niños y niñas nacieron en 2012 en la Franja de Gaza[1]. Miles de historias, algunas sencillas y cercanas a lo habitual en los países de la Unión Europea; otras, lejanas, dolorosas, tan duras que resultan incomprensibles y generan rabia[2]. Presentamos en estas páginas un par de experiencias[3] que dejan entrever la cotidianidad de la vida en Gaza y las deficiencias de su sistema sanitario.

p58_gaza-falesteen FALESTEEN SAÏD

Falesteen Saïd tiene 25 años y vive con sus tres hijos y el padre de estos en el campo de refugiados de Jabalya, en el norte de Gaza. Terminó de estudiar en la universidad hace poco y busca trabajo. Los dos están en paro cuando se recoge este testimonio. La suegra y la cuñada de Falesteen viven también en un apartamento en el campo de refugiados. La suegra es profesora de primaria y la cuñada está en la universidad.

Los dos primeros embarazos y partos de Falesteen fueron de riesgo y los dos primeros niños nacieron con problemas de salud. Como método anticonceptivo Falesteen utiliza un dispositivo intrauterino (DIU).

Durante el tercer embarazo visitó a su médico una vez al mes y se hizo todas las pruebas. No tuvo problemas para acceder al centro de salud, una clínica del Ministerio. No tuvo que pagar por las pruebas, por un acuerdo con la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).

El último de sus hijos nació durante la Operación Pilar Defensivo; en concreto el 17 de noviembre de 2012, tres días después del comienzo de los bombardeos. El segundo día de vida del recién nacido la zona recibe los bombardeos más intensos de esta operación militar.

El contexto:

Jabalya fue una de las zonas más bombardeadas durante las operaciones Plomo Fundido (diciembre de 2008 y enero de 2009) y Pilar Defensivo (noviembre de 2012). El campo de refugiados está gestionado (como todos) por la UNRWA. Es esta insitución la que garantiza los servicios de salud, la atención primaria y la secundaria, a través de un acuerdo con el hospital de Al Awda, a unos veinte minutos, en condiciones normales, del lugar.

¿Qué ocurrió?

Los tres embarazos de Falesteen han sido complicados. Los partos, muy complicados. En la tercera ocasión, se puso de parto durante un bombardeo intenso en la zona, durante una noche, tres semanas antes de salir de cuentas. La ambulancia tardó hora y media en llegar.

El servicio de ambulancias está gestionado por la Palestinian Red Crescent (PRCS, la Media Luna Roja). Los paramédicos de la ambulancia deciden a qué hospital de la zona acudir, según el caso y las posibilidades. Esa noche, el hospital Shifa, especializado en embarazos y partos de riesgo, estaba saturado. También el hospital Al Awda lo estaba, pues la familia llamó para preguntarlo en cuanto Falesteen se puso de parto. La familia quería ir a Shifa, pero finalmente acudieron a Al Awda, a pesar de lo que les habían dicho por teléfono, por la gravedad de la situación y porque era el hospital más cercano.

Es habitual que en la ambulancia vayan dos paramédicos, pero esa noche en el vehículo sólo iba el conductor, que además no tenía experiencia. Todos los paramédicos estaban trabajando en casos más graves.

Cuando la ambulancia llegó, Mohamed Ashraf Hussein Il Heloul ya había nacido, aunque todavía no le habían cortado el cordón umbilical. Al llegar al hospital, la familia se dio cuenta de que el bebé estaba morado y no respiraba. El personal médico cortó el cordón umbilical, dio oxígeno al bebé y atendió a la madre. El pequeño pareció recuperarse y se lo devolvieron a la madre, pero ésta se dio cuenta de que seguía sin respirar bien.

Al hospital no paraban de llegar heridos de los bombardeos. Estaban saturados.

Consiguieron llamar a una enfermera, que se llevó a Mohamed a la unidad de neonatos y lo puso en incubadora. Ayudó a organizar el traslado a otro hospital, el Al Nasser. Este centro es uno de los únicos de Gaza que dispone de una unidad especializada en neonatos, con pediatras suficientes y equipos específicos.

Mohamed estuvo dos semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos, en la incubadora, con problemas respiratorios. Después pasó a la unidad de neonatos y finalmente se lo llevaron a casa. En casa el bebé empeoró y lo volvieron a ingresar. Estuvo 45 días entrando y saliendo del hospital, con dificultades para comer.

Depués de esos días Falestine consiguió que el bebé aprendiera a mamar, aunque con bastantes dificultades. Enseguida se dio cuenta de que el bebé no evolucionaba como un bebé de su edad, que algo no iba del todo bien: seguía teniendo problemas para mamar, para fijar la mirada, para enderezar la cabeza, no prestaba atención a sus padres y hermanos…

Falesteen se fue con el bebé de nuevo al hospital, donde el pediatra diagnosticó un daño cerebral irreversible, sin posibilidad de diagnosticar el alcance a largo plazo. Los médicos enseñaron a los padres cómo estimular al pequeño física y cognitivamente. Las medicinas (relajantes musculares y antidepresivos, por el momento) las proporciona el Ministerio de Salud, de momento. El diagnóstico sigue sin ser claro y, por tanto, tampoco se sabe qué tratamiento deberá seguir el pequeño en el futuro ni cuál será su coste.

¿Qué pide la familia?

Las deficiencias de los servicios sanitarios básicos de la Franja de Gaza se hicieron más que palpables durante los bombardeos. La familia considera necesario reforzar todo el sistema sanitario. En la mayoría de casos el factor tiempo es determinante en la atención.

Por otro lado, la familia considera muy importante conocer qué vías legales existen para denunciar su caso ante un tribunal. Quieren denunciar que su hijo es víctima de guerra, víctima de los abusos de Israel. En este sentido, la familia quiere saber si, colectiva o individualmente, hay posibilidad de denunciar a Israel como criminal de guerra.


p58_gaza-sabreenSABREEN

Sabreen y su marido viven en el campo de refugiados de Al Karama, en la ciudad de Gaza. Este campo se encuentra a una media hora en coche del hospital de Al Awda, en condiciones normales.

Tienen cinco hijos (tres niñas y dos niños). El mayor tiene ocho años. La menor, Gazelle, nació una semana después del inicio de la Operación Pilar Defensivo.

¿Qué ocurrió?

Sabreen realizó el seguimiento de su embarazo en el hospital Al Awda, a donde deriva de manera habitual los casos de salud secundaria la UNRWA. Acudió a los controles una vez al mes. No tuvo problemas en los primeros embarazos, pero en el último sí padeció muchos dolores, así como diabetes y tensión alta.

Sabreen se puso de parto a las doce de la noche del día 21 de noviembre de 2012, una semana antes de lo previsto. Era una noche de bombardeos intensos y estaba muy nerviosa. Se encontraba en casa junto al resto de su familia.

Cuando empezó a tener contracciones, su cuñada Reem le dijo que sobre todo mantuviera la calma. Rompió aguas y llamaron a una ambulancia. Reem le repetía que mantuviera la calma hasta que llegase la ambulancia pero ella estaba muy nerviosa: los bombardeos eran muy intensos, muy cercanos, y los niños estaban atemorizados.

Sabreen y Reem esperaron durante más de dos horas a la ambulancia en el piso de abajo de la vivienda. De pronto el bombardeo se hizo más intenso, Sabreem se puso a gritar y se desencadenó el parto. Reem la ayudó en todo el proceso, tomó las riendas de la situación y le dijo a Sabreen que iba a tener a su hija allí mismo, antes de que llegase la ambulancia. Sus otros dos hijos estaban con ellas y se pusieron a gritar pensando que su madre estaba herida. Los calmaron como pudieron. Nació Gazelle.

Sabreen quedó inconsciente tras el parto. Reem se dio cuenta de que Gazelle tenía el cordón umbilical enrollado alrededor del cuello y no respiraba bien. El marido de Sabreen, que había trabajado en un laboratorio y tenía algún material quirúrgico, cortó el cordón umbilical.

En ese momento llegó la ambulancia. Sólo iba el conductor, no había más personal disponible a causa de los bombardeos. Consiguieron reanimar al bebé y partieron hacia el hospital. Al día siguiente les dieron el alta. Gazelle presentaba algunas dificultades respiratorias, pero no tiene ninguna enfermedad diagnosticada.

¿Qué pide la familia?

Sabreen y su familia no se qujan de la atención recibida. Reconoce que Gazelle nació en una noche de bombardeos intensos y cuenta que sus anteriores hijos e hijas nacieron en el hospital tras embarazos y partos sin complicaciones.

Sí desea que el bloqueo a la Franja de Gaza termine y que Israel no bombardee nunca más.


Nicole Ochando forma parte de Paz con Dignidad.

Artículo publicado en el número 58 de Pueblos – Revista de Información y Debate, cuarto trimestre de 2013.


NOTAS:

  1. Datos extraídos del informe Health Annual Report. Palestine 2012; Palestinian Health Information Center (PHIC), Ministry of Health (julio de 2013). Ver en www.moh.ps.
  2. Cristina Ruiz Cortina cuenta la historia de Nasab en “Nasab, una mujer valiente” en su blog (14/11/2012, cristinarcs.wordpress.com). Nasab fue trasladada de Gaza a Jerusalén para que le practicasen una cesárea. De los tres mellizos, continúa viva una, Hanna. Los otros dos bebés murieron sin estar ella presente, pues no le concedieron permiso para permanecer en el hospital y tuvo que regresar a Gaza.
  3. Textos elaborados a partir de entrevistas realizadas en 2013 por Nicole Ochando en el marco de un proyecto de acción humanitaria subvencionado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ACCID) en la convocatoria de 2011.

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