Salud en Gaza: bajo control (pero de la ocupación, como todo lo demás)

En un lugar en el que los recursos, los puertos y las fronteras están controladas por fuerzas de ocupación, la salud de las personas también lo está. El análisis de la situación de la salud en la Franja de Gaza gira en torno a deficiencias verdaderamente serias: los hospitales públicos sufren una grave escasez de medicamentos esenciales, los tratamientos privados son muy caros y no hay suficientes tratamientos gratuitos. En el caso de las mujeres la situación se agrava, como veremos en los siguientes párrafos.

La Franja de Gaza se encuentra entre los territorios con mayor nivel de densidad de población del mundo. Según un informe elaborado por distintos organismos de la ONU, Gaza será inhabitable[1] en 2020, sobre todo debido a la escasez de agua. La Franja es un área muy pobre en términos de recursos y está sitiada por las fuerzas de ocupación[2]. Las mujeres palestinas son las últimas mujeres del mundo que siguen viviendo en condiciones de ocupación. Pagan un gran precio cada día por causa de los ataques, de las incursiones repetidas destinadas a la destrucción de viviendas y de granjas, del asedio, las detenciones y los asesinatos

p58_gaza_1_juan-fenderLa tasa de desempleo es de más del 60 por ciento y la prevalencia de pobreza y pobreza extrema es relativamente alta. Estos son los niveles generales de la Franja de Gaza, niveles que afectan en mayor medida a las mujeres. El mayor porcentaje de pobreza lo sufren las mujeres y las familias encabezadas por mujeres. El porcentaje de familias en las que las mujeres son el sostén de la casa se ha venido incrementando debido a los asesinatos y arrestos de varones.

Pobreza y participación política

Estos niveles de pobreza vienen marcados también por la elevada cuota de desempleo de las mujeres (muy alta en conjunto, pero superior en el caso de las mujeres). Influyen en estas cifras tanto la mala situación económica como las ideas de discriminación heredadas y el control del Islam político sobre la sociedad de Gaza. Aunque las mujeres participan del trabajo estacional y del trabajo doméstico y privado tanto como les es posible, y aunque un gran porcentaje tienen estudios, las oportunidades de trabajo para ellas son prácticamente inexistentes.

Estas circunstancias, a su vez, dificultan o impiden la participación política plena de las mujeres, más allá de su implicación en organizaciones de la sociedad civil y en la Unión General de Mujeres Palestinas y otros marcos feministas de organizaciones y partidos. Como es bien sabido, la situación económica y las oportunidades de empleo de las mujeres son la puerta y la llave, después de la educación, para la participación política.

Cuidados y educación

La Franja de Gaza tiene una de las mayores tasas de crecimiento poblacional del mundo, cuestión que aumenta las cargas económicas sobre la familia y la mujer. La mayoría de las familias que habitan en este territorio dependen de los programas de ayuda, pero estos no son suficientes para que puedan sobrellevar las cargas familiares. En este sentido, se hace imprescindible elaborar planes nacionales teniendo en cuenta las condiciones de ocupación. El objetivo debe ser que las familias puedan vivir con dignidad y de manera autónoma, trabajando además en proyectos que generen ingresos y que permitan el crecimiento y la educación de las y los hijos.

También es necesario incidir en la sensibilización en cuanto a temas como el embarazo y la maternidad, así como realizar estudios de investigación y científicos en el campo de la salud. Determinadas organizaciones no gubernamentales, como la Union of Health Work Committees (UHWC), cuyo lema es “el servicio de salud es un derecho para quien lo necesite”, están avanzando en este sentido. UHWC es la mayor ONG que presta servicios de salud a las mujeres más marginadas en Gaza. Lo hace a través de sus centros y del Hospital Al Awda.

Pese a todos los esfuerzos, sigue siendo necesario prestar más atención a los programas de salud para las mujeres, puesto que éstas son la columna vertebral de la sociedad y la familia. El trabajo en salud es fundamental, pero, como decíamos antes, no se debe dejar de promover la participación de las mujeres en la toma de decisiones, puesto que el desarrollo de las comunidades proviene del propio desarrollo de las mujeres, un indicador clave del progreso de las sociedades.


Maryam Abu Daqh es ex-prisionera política, activista feminista y directora de la Asociación de Estudios para el Desarrollo de las Mujeres Palestinas. Traducido para Pueblos – Revista de Información y Debate por Susana Pérez.

Artículo publicado en el número 58 de Pueblos – Revista de Información y Debate, cuarto trimestre de 2013.


NOTAS:

  1. En agosto de 2012, la Organización de Naciones Unidas (ONU) hizo público un informe que indicaba que la población en Gaza vivía en esa fecha peor que en los años noventa. Según este documento, más de 3.000 pescadores no tienen acceso al 85 por ciento de las áreas marítimas que les pertenecen según los Acuerdos de Oslo y las restricciones en el acceso a la tierra y al mar afectan a cerca de 178.000 gazatíes, un 12 por ciento de la población, de forma directa. Teniendo en cuenta el crecimiento actual, se espera que la población en Gaza crezca hasta 2,13 millones en 2020 y hasta 2,76 en 2028, lo que supondrá una densidad de población de 7.562 personas / km2. El 90 por ciento del agua del acuífero de Gaza no era en 2012 apta para consumo sin tratamiento, como explica la ONU, que calcula que el acuífero quedará inutilizable en 2016 y será completamente irrecuperable en 2020 si no se toman medidas de manera urgente. El informe completo, Gaza in 2020. A liveable place? (A report by the United Nations Country Team in the occupied Palestinian territory), puede descargarse a través de este enlace: http://www.unrwace.org/images/pdf/gaza_2020.pdf.
  2. La Franja de Gaza es un territorio en la costa oriental del mar Mediterráneo que hace frontera con Egipto por el Suroeste (11 Km) e Israel por el Este y el Norte (51 km). Tiene una extensión de 41 km de largo y de 6 a 12 km de ancho, con una superficie total de unos 365 kilómetros cuadrados. Israel se retiró de Gaza en 2005, pero aún mantiene el control del espacio aéreo, las aguas territoriales y el cruce de fronteras, aparte de la frontera con Egipto. La densidad de población es de más de 4.000 personas por kilómetro cuadrado. De los más de 1.700.000 millones de habitantes, un 73,9 por ciento son refugiadas y refugiados registrados formalmente, según el Informe Anual 2012 de la UNRWA. Más de la cuarta parte de las personas que habitan en la Franja son mujeres en edad reproductiva. La tasa de crecimiento demográfico de Gaza es de las más altas del mundo.

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