Una bilbainada del tamaño de un mihura

La historia de la Blancanieves de Pablo Berger es un cuento de hadas en el que una película en blanco y negro, muda y protagonizada por una bombera-torera, triunfa en los cines, se lleva una carretada de Goyas y es estrenada por medio mundo.

p58_blancanievesY es que hay que alabar el arrojo del director, y quienes le apoyaron, para sacar adelante esta historia de toreros tetrapléjicos, enanos circenses y enfermeras “trepas”: las últimas películas de ambiente taurino habían sido desastres artísticos y comerciales de la talla de Sangre y arena y Manolete. Además, para cuando pudo estrenarla (después de años de búsqueda de financiación), coincidió en la cartelera con otras dos versiones, made in Hollywood, del cuento de la bella princesita y su malvada madrastra (quizá por aquello de que en 2012 se celebró el segundo centenario de su publicación, en una recopilación de cuentos populares de los hermanos Grimm). Para ponerlo más difícil (todavía), el año anterior otra película muda y en blanco y negro se le había adelantado, arrasando en los Oscar. Cuenta Berger que cuando se enteró del estreno en Cannes de The Artist casi tira el teléfono contra la pared.

Por si todo eso fuera poco, no parecían correr los mejores tiempos para la tauromaquia en nuestro país; varias comunidades autónomas han prohibido la celebración de corridas en su territorio en los últimos años, sumándose al veto ciudades de rancia tradición taurina como Barcelona o Donostia.

En un momento en el que las corridas de toros aparecen en la opinión pública antes asociadas con indefensas cabras arrojadas desde lo alto de un campanario, y salvajadas populares por el estilo, que con un arte digno del pincel de Goya o Picasso, Berger ha logrado el (casi) unánime aplauso de público y crítica a su película (alegato tauromáquico incluido). Ni siquiera le han hecho mella las denuncias de grupos y partidos ecologistas acerca del aparente maltrato que durante el rodaje de la película sufrieron varios novillos (según la Plataforma La Tortura No es Cultura, se provocó un sufrimiento inútil e innecesario a los animales que se utilizaron durante la filmación, que acabó con la muerte en chiqueros de nueve novillos).

No contento con los retos ya superados, Berger, junto con Alfonso de Vilallonga, compositor de la magnífica banda sonora, han estrenado[1] en el teatro Campos Elíseos de Bilbao la versión sinfónica y en directo de Blancanieves. Un espectáculo total en el que la presentación de la película fue acompañada en directo por la Orquesta Sinfónica de Bilbao (BOS)[2] contando con las colaboraciones estelares de la voz atemporal de Silvia Pérez Cruz y la guitarra de Chicuelo. En cada representación, un teatro abarrotado fue transportado, con los ojos y los oídos como platos, al interior de una España en sepia, donde ambiciosas dominátrix ascienden a lo más alto de la alta sociedad mientras chupan la sangre de inválidos y huerfanitas, donde la peineta y el puro son el habitual atuendo del poder, o donde los contratos basura te persiguen hasta después de muerta (o casi). Bien pensado, quizá parte del éxito de la película radica precisamente en su rabiosa actualidad…

Pocos días después de las presentaciones, el 23 de septiembre, la BOS se unía a la protesta que 24 orquestas realizaron en ciudades de todo el estado, tocando de manera simultánea y gratuita contra la subida del IVA cultural y los recortes. En el comunicado de la protesta dicen: “Durante los últimos 30 años se ha logrado construir un plantel de orquestas sinfónicas profesionales de gran nivel que ahora se ve amenazado con reducciones, supresiones, limitación de plantillas y planes de discontinuidad que, de llevarse a cabo, volverían a sumir a España en el penoso estado en que se encontraba hace 30 años.”

Lo dicho, va a ser que esta película y todo lo que la rodea, a pesar del blanco y negro y su aparente mudez, son pura y triste actualidad.


Artículo publicado en el número 58 de Pueblos – Revista de Información y Debate, cuarto trimestre de 2013.


NOTAS:

  1. Días 18 y 19 de septiembre de 2013.
  2. Anteriormente ya se habían hecho algunas presentaciones en Madrid y Barcelona con orquesta de cámara.

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