Sueños Colectivos. Extrañas y amargas añoranzas

Dos años más tarde del estreno de la película de Vidor El pan nuestro de cada día (Our daily bread) y con arranque en el inicio de la Guerra Civil en 1936, en muchos pueblos de la España Republicana, buena parte de ellos ubicados en el Alto Aragón, mujeres y hombres del campo colectivizaron la tierra, pusieron fin a la explotación del hombre por el hombre. Abolieron el dinero implantando el intercambio de productos, articularon un reparto igualitario según las necesidades de cada persona, atendieron cuestiones sociales que hasta entonces habían sido olvidadas durante siglos. En este contexto y con esta sinopsis presentan ahora su documental Sueños Colectivos (2011) los cineastas Manuel Gómez y Marco Potyomkin.

El hombre invisible

La noticia saltó hace unos días: "700 mujeres muertas por violencia de género en la última década". Probablemente, si se hubiera referido a otro tipo de delincuencia, como por ejemplo el terrorismo, el racismo, el crimen organizado… el propio titular habría enfatizado el origen criminal de esas muertes, y habría hablado de 700 personas "asesinadas" por tal o cual violencia. Sin embargo, cuando se habla de violencia de género es frecuente presentar las muertes como un resultado indeterminado que podría moverse entre el accidente y la fatalidad…

Chevron-Texaco contra el pueblo ecuatoriano

La empresa transnacional estadounidense Chevron-Texaco ha puesto en marcha una campaña implacable contra Ecuador y contra las personas afectadas por la contaminación generada con sus operaciones en la Amazonía ecuatoriana. Son más de 400 millones de dólares los que está utilizando para pagar abogados, medios de comunicación, iniciar procedimientos judiciales de todo tipo y en todo lugar, difamar, mentir… Todo ello, con la complicidad del gobierno de EEUU y el silencio del conjunto de los gobiernos europeos, los mismos que defienden la “seguridad jurídica” de las grandes corporaciones cuando estas han sido expropiadas por violar derechos humanos.

Vivencias musicales de Laos y Camboya

Cuando una está de viaje lejos de casa (y si lo que se pretende es viajar y no simplemente hacer turismo), en muchos momentos surge el debate entre dos estados. Puedes estar “in”, dentro del espacio y del tiempo que te rodea, o “out”; estás, pero fuera. En el primero sientes que conectas con la música, con las escenas que ves, con la comida y con la gente con la que interactúas. Se disfruta. Lo que experimentan tus sentidos no tiene por qué resultar directamente familiar pero, por lo que sea, entra con facilidad, lo vives, participas activamente de ello.