Miradas - Número 42 - Junio de 2010

El Salvador. Nuevos retos para el sindicalismo

Los movimientos revolucionarios de los años sesenta, setenta y ochenta se han convertido ahora en partidos políticos y, en la mayoría de los casos, "politiqueros" partidarios y "electoreros". Esto se ha llevado a cabo usurpando incluso siglas históricas, construidas a sangre y fuego.

Miradas - Número 42 - Junio de 2010

El Salvador. Sindicalismo, movimientos sociales y globalización

El Salvador de posguerra heredó (contrariamente a lo que debió ocurrir) un pueblo trabajador con muy bajo nivel de organización sindical. La finalización del conflicto armado y la firma del acuerdo de paz llevaron a la dirigencia del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) a considerar “inconveniente” la continuación de la lucha de calle y a orientar, con y desde sus bases, el manejo de un lenguaje y de unas acciones conciliadoras. Esto dio ventajas a las derechas que, sin perder tiempo, “vendieron la imagen del presidente de la paz”, que introdujo en el país las políticas económicas neoliberales: privatizaciones del patrimonio del Estado, despidos masivos, apertura casi total a las ofertas de un mercado sin restricciones (mano de obra barata, sin pago de aranceles, etc.) y fortalecimiento de la cultura antisindical. Políticas que convirtieron a El Salvador en país de maquila y de ensamble.

Miradas - Número 42 - Junio de 2010

El sindicalismo en el tablero. Confluencias, aprendizaje e internacionalismo

Vivimos tiempos de cambio, instalados sobre unas posibilidades tecnológicas nuevas, sobre un agresivo discurso que procede de quienes tienen el poder, el dinero y la capacidad de decisión, sobre una pasividad preocupante por parte del sindicalismo oficial y sobre una resignación que se extiende por el conjunto social. Vivimos en una sociedad cada día más rica y cada día con un mayor número de pobres. Una sociedad desigual, injusta, autoritaria y, la mayoría de las veces, irracional.